Calcuta (AsiaNews) - Un grave episodio de intimidación contra la comunidad de las Hijas de María Auxiliadora (FMA), las religiosas salesianas de Don Bosco, ha vuelto a encender el debate sobre la protección de la libertad religiosa en el estado indio de Bengala Occidental.
La congregación informó que el 12 de julio un grupo de unas 60 personas irrumpió en el predio del convento Auxilium, en Barasat, exigiendo la demolición inmediata de una capilla conmemorativa y del cementerio de la comunidad, ambos en construcción. Los agresores también habrían amenazado a las religiosas con agresiones físicas si no suspendían las obras.
Las religiosas explican que el proyecto contaba con la aprobación de las autoridades competentes y que durante la administración estatal anterior se habían obtenido todos los permisos necesarios antes de comenzar las obras. Pero después del cambio de gobierno —encabezado ahora por el Bharatiya Janata Party (BJP), el partido nacionalista hindú del primer ministro indio Narendra Modi— el proyecto se habría convertido en objeto de controversia. Según diversas fuentes, el grupo que protagonizó el episodio estaría vinculado a la organización nacionalista hindú Jagarana Manch.
En una declaración difundida hoy, Eugene Gonsalves —expresidente nacional de la Unión Católica de Toda la India y de la Asociación Católica de Bengala— expresó su profunda preocupación por las amenazas dirigidas a las religiosas y calificó el episodio como un grave ataque a la libertad religiosa que consagra el artículo 25 de la Constitución de la India.
Gonsalves recordó la larga trayectoria de servicio de las Hijas de María Auxiliadora en favor de la población local a través de escuelas, actividades sanitarias y obras sociales abiertas a todos, sin discriminación religiosa. En consecuencia, condenó firmemente cualquier intento de intimidar a la comunidad y de obstaculizar la construcción de un lugar de culto y de sepultura debidamente autorizados.
El expresidente de la AICU también pidió a las autoridades que se abra una investigación inmediata, se identifique a los responsables y se garantice la seguridad de las religiosas y de los residentes del convento. Asimismo, pidió al gobierno estatal que asegure el cumplimiento de la ley y la protección de las propiedades religiosas legalmente reconocidas, y exhortó por último a todos los ciudadanos a preservar la paz y la armonía entre las diferentes comunidades religiosas.
El incidente se produce en medio de una reciente ola de violencia contra los cristianos en Bengala Occidental. El 5 de julio ya se habían denunciado otros incidentes en las localidades de Murshidabad, Bankura, Subhas Gram y Faridpur, que incluyeron la intimidación a una viuda cristiana, la interrupción de un encuentro de oración, actos de vandalismo contra una iglesia y la agresión a una comunidad de fieles. La comunidad católica espera una pronta intervención de las instituciones para que se garanticen la seguridad, la legalidad y el pleno respeto de la libertad religiosa.


















