Mysore (AsiaNews) - Tres hombres de la comunidad católica de Mysore —Anthony Swamy, John Rose Peter y Anthony Kumar— fueron asesinados a tiros por personal del Departamento Forestal de Karnataka la mañana del 15 de agosto, en la zona de Hanur, dentro del Santuario de Vida Silvestre de Cauvery, en el distrito de Chamarajanagar. Un cuarto hombre, Mahimai Dass, resultó herido y se encuentra ingresado en un hospital de Mysuru.
Según la versión ofrecida por las autoridades, los agentes habrían abierto fuego en legítima defensa tras toparse con el grupo sospechoso de caza furtiva, que supuestamente llevaba consigo escopetas artesanales y carne de animales salvajes. Sin embargo, los familiares, los habitantes de las aldeas y los representantes locales rechazan esta versión de los hechos. Según ellos, los cuatro hombres habían entrado en el bosque en busca de algunas reses desaparecidas. Los familiares de las víctimas han presentado una denuncia por homicidio contra los agentes implicados.
Las víctimas pertenecían a las comunidades católicas de Thomayarpalayam y Mariamangalam. Sus funerales tuvieron lugar el 17 de agosto en la iglesia de Santo Tomás, en Thomayarpalayam.
Ante la tragedia, el obispo de Mysore, el jesuita monseñor Francis Serrao, ha expresado el dolor de la diócesis y ha anunciado su intención de visitar a las familias afectadas. En una declaración enviada a AsiaNews, el prelado ha pedido que se determinen todas las responsabilidades mediante una investigación independiente.
«La diócesis católica de Mysore expresa su conmoción, su angustia y un dolor insoportable por la trágica muerte de tres de sus fieles», declaró Serrao, subrayando que la Iglesia «respeta sin reservas la ley del Estado» y no justifica «la entrada ilegal en un bosque protegido, la caza furtiva ni ninguna actividad ilícita».
Al mismo tiempo, sin embargo, el obispo recuerda que «la sacralidad y la dignidad de la vida humana deben protegerse siempre». Además, la versión de los agentes, según la cual los disparos se habrían producido en defensa propia, es «fuertemente cuestionada por los habitantes de las aldeas y los residentes».
Para monseñor Serrao, el uso de la fuerza letal por parte de las autoridades constituye un asunto de extrema gravedad y debe respetar «los principios de necesidad, proporcionalidad, moderación y rigurosa observancia de la ley». El obispo plantea, por tanto, una serie de preguntas: «¿Era realmente inevitable el uso de la fuerza letal? ¿Existía una amenaza inmediata y grave para la vida de los agentes que justificara tal violencia? ¿Era necesario y proporcionado el uso de las armas de fuego?».
La diócesis solicita al Gobierno de Karnataka que ponga en marcha «una investigación judicial independiente presidida por un juez en activo del Tribunal Superior», capaz de reconstruir toda la secuencia de los hechos, incluyendo el motivo por el que los hombres se adentraron en el bosque, la interacción con los agentes, el presunto ataque y el uso de las armas.
Según monseñor Serrao, se deberá conceder especial importancia al testimonio del superviviente Mahimai Dass. «La verdad no puede permanecer enterrada en el silencio del bosque», comentó el obispo, quien además solicitó una indemnización económica adecuada y un puesto de trabajo público para un miembro apto de cada una de las familias afectadas.
«Ninguna indemnización terrenal puede devolver las vidas arrebatadas —concluye el obispo—, pero un apoyo concreto es esencial» para que las familias puedan afrontar esta tragedia. La diócesis de Mysore, aseguró, seguirá estando al lado de los familiares, reclamando verdad, justicia, responsabilidad y respeto por la vida humana.
Foto: Catholic Connect/Indian Express



















