Bhubaneswar (AsiaNews) - "No buscamos venganza. No sentimos odio. Solo pedimos verdad, justicia y la liberación de nuestro hijo". Con estas palabras, Nancy Sequeira, madre del médico católico Randall Sequeira, pidió la liberación inmediata de su hijo, que se encuentra en prisión preventiva en Odisha, en el este de la India.
El Dr. Sequeira, exalumno del St John’s Medical College de Bengaluru, trabaja con comunidades tribales del distrito de Kalahandi, en Odisha. Fue detenido junto con el activista Laxman Naik por su presunta participación en las protestas contra la extracción de bauxita en la región.
La policía acusa a ambos de haber instigado a los habitantes de una aldea a atacar a las fuerzas de seguridad durante un enfrentamiento en la localidad de Kantamal el pasado mes de abril. Los cargos que se les imputan son graves y la familia los rechaza. Sus integrantes destacan que Randall siempre se ha dedicado a la atención médica y a la defensa de los derechos de las comunidades más vulnerables y marginadas.
En una declaración publicada el 23 de octubre por Countercurrents y reproducida por Sabrang India, Nancy Sequeira describió la angustia que vive su familia desde la detención de su hijo, quien ha dedicado su vida a servir a las comunidades pobres y explotadas, entre ellas las Adivasi. "Nos entristece profundamente ver a nuestro querido hijo, Randall Sequeira, en prisión preventiva", escribió. "Creemos firmemente que no está involucrado en ninguna actividad delictiva".
"Los pobres necesitan a su médico"
En su declaración, la madre explicó que el compromiso de su hijo con las comunidades adivasi nace de su preocupación por las condiciones, a menudo trágicas, en las que viven. "Randall ha estado al lado del pueblo adivasi porque le preocupa profundamente su vida, su salud, sus tierras ancestrales y su futuro", escribió.
Añadió que su hijo teme que las actividades mineras expongan a comunidades ya vulnerables a graves problemas de salud y las priven de su entorno natural y los medios de subsistencia de los que dependen. "Los pobres y los oprimidos necesitan a Randall. Necesitan a su médico, a alguien que los cuide con compasión y se preocupe por su sufrimiento", afirmó Nancy Sequeira. "Su lugar debería estar entre las personas a las que ha dedicado su vida".
Las regiones montañosas de Sijimali y Kutrumalli han sido escenario de protestas contra los proyectos de extracción de bauxita. Algunos sectores de la población local han expresado su preocupación por los daños ambientales, los desplazamientos y las consecuencias para los medios de subsistencia tradicionales. Para la madre, no se trata solo de la situación judicial de su hijo, sino también del destino de las comunidades a las que ha intentado ayudar.
La fe y el perdón de una madre
Nancy Sequeira relató una conmovedora conversación telefónica con su hijo mientras se encontraba en prisión preventiva. Durante la llamada, Randall les dijo a sus padres que lamentaba mucho lo que había ocurrido. "Esas palabras nos llegaron profundamente al corazón", escribió. Y ella le respondió a su hijo: "No tienes nada por lo que disculparte ante tus padres. Nuestro amor por ti es incondicional". Añadió que la familia seguiría a su lado y encontraría fuerzas en su fe en Dios.
"No le deseamos mal a nadie. Perdonamos a todos, incluso a quienes consideramos que han perjudicado a nuestro hijo", continuó. Sin embargo, señaló que perdonar no significa renunciar a buscar justicia. A continuación, citó la exhortación bíblica "Aprendan a hacer el bien, busquen la justicia, socorran al oprimido" (Is 1, 17) y pidió un juicio justo y que se conozca la verdad.
La madre concluyó su llamamiento, marcado por el dolor pero también por la esperanza, con una oración por la liberación de su hijo y la protección de las comunidades adivasi. "Señor, te rogamos que devuelvas a nuestro hijo Randall a casa. Los pobres lo necesitan. Los enfermos lo necesitan. Los oprimidos lo necesitan. Su familia lo necesita".
Solidaridad de la institución católica
La St John’s National Academy of Health Sciences de Bengaluru, de la que Sequeira es exalumno, también expresó su preocupación por la detención. El P. Jesudoss Rajamanickam, director de la academia, declaró en un comunicado del 19 de octubre de 2026 que la institución lamentaba la noticia del arresto del médico y esperaba su pronta liberación. El comunicado expresa su solidaridad con Sequeira y su familia y la esperanza de que la situación se resuelva de manera rápida y pacífica.
Sequeira creció en Mumbai y luego estudió Medicina en el St John’s Medical College. Posteriormente, cursó estudios de posgrado en Medicina Interna y en 2017 se trasladó a Odisha para trabajar con organizaciones que prestan servicio a comunidades tribales. Su labor incluyó la organización de campañas sanitarias e iniciativas destinadas a responder a las necesidades de los habitantes de aldeas remotas, donde el acceso a los servicios médicos es muy limitado hasta la actualidad. Su arresto ha generado preocupación entre activistas y organizaciones de la sociedad civil, que han cuestionado las circunstancias del caso y reclamado su liberación. Los cargos que se le imputan están pendientes de resolución judicial.
Para su madre, sin embargo, la petición inmediata es profundamente personal: que su hijo reciba un trato justo y pueda regresar junto a las personas a las que ha atendido durante años. "Que Dios todopoderoso escuche la oración de una madre, consuele el corazón de un padre, proteja al pueblo adivasi y devuelva sano y salvo a Randall junto a las personas que lo necesitan". El obispo Percival Joseph Fernandez, exdirector del St John’s Medical College, también declaró a AsiaNews: "Es deplorable y profundamente triste que una persona que dedica su vida a los más indefensos termine ella misma indefensa".



















