Phnom Penh (AsiaNews) - Según las creencias camboyanas, si no se celebran los ritos funerarios, se corre el riesgo de que el alma del difunto quede en un estado de inquietud. Sin embargo, los funerales suponen una carga que recae sobre todo sobre los camboyanos con bajos ingresos o sin ingresos fijos. La ceremonia fúnebre básica en un templo budista, con cremación, cuesta el equivalente a entre 700 y 1.000 dólares, y mucho más si va acompañada de un banquete con reparto de comida y obsequios a los asistentes, frente a una renta media per cápita mensual de 290 dólares que, para muchos, es de todos modos un espejismo. En la capital, Phnom Penh, donde la renta media per cápita es de 355 dólares al mes, la cifra puede elevarse considerablemente, a partir del equivalente a 3.000 dólares.
Para contener el creciente descontento y, sobre todo, para permitir un funeral digno a los difuntos y a sus familias, la administración municipal de la capital ha anunciado que los residentes sin recursos —incluidas las personas sin hogar y las familias que no pueden permitirse los gastos funerarios— recibirán de forma gratuita los servicios de cremación y los urnas para las cenizas.
Tradicionalmente, las familias preparan el cadáver en casa; posteriormente, los monjes dirigen la oración y los restos mortales se trasladan al crematorio del templo. Para quienes no pueden sufragar los gastos, el riesgo de que se les nieguen los ritos adecuados —considerados fundamentales para guiar el alma hacia el renacimiento— provoca una profunda angustia.
Dao Samphors, subdirector administrativo y portavoz de la administración de la capital, confirmó que la ciudad garantizará el apoyo a las familias vulnerables en los momentos de duelo, al tiempo que reiteró el compromiso de la ciudad con la compasión y la solidaridad comunitaria, tras el debate suscitado por la difusión en las redes sociales de las tarifas de cremación en varios templos budistas.
Aunque los abades de los templos han aclarado posteriormente los motivos de los costes aplicados, la polémica ha puesto de manifiesto las preocupaciones sobre el acceso a los ritos funerarios por parte de los sectores más desfavorecidos de la población y amenazaba con deslegitimar a los responsables municipales, sin duda conscientes de que esta cuestión es una de las que más preocupan a los ciudadanos.
Se invita a los residentes en situación de necesidad que hayan sufrido una pérdida familiar a dirigirse a las autoridades locales del municipio o del distrito, o a llamar a una línea telefónica directa específica. La iniciativa, que reconoce la importancia vital del rito funerario tanto desde el punto de vista espiritual como social, abre, según las autoridades, la puerta a un compromiso más amplio destinado a garantizar la dignidad de todos los ciudadanos, independientemente de sus ingresos.


















