Yakarta (AsiaNews).- Esta celebración fue también un agradecimiento a la población de Surakarta, animada por una profunda fe y una fuerte tradición cultural vinculada a Java, en un lugar emblemático como el Palacio Mangkunegaran, explicó a AsiaNews el P. Herman Yoseph Singgih Sutoro al describir las celebraciones por los 60 años de presencia de la Iglesia católica en la región, con la esperanza de que los católicos se sientan cada vez más parte integrante de la comunidad y que su presencia sea una fuente de bendición.
"Unámonos a la sociedad. Hagamos -añadió el sacerdote- que la Iglesia esté presente en medio de la gente y sea una fuente de bendición para todos".
Una presencia católica con historia
Un clima especial reinó anoche el gran pabellón del Palacio Mangkunegaran de Surakarta, provincia de Java Central. Miles de fieles procedentes de toda la región de Solo Raya se congregaron para celebrar el aniversario de la presencia católica en Surakarta, pero también para reafirmar que el catolicismo puede echar raíces y florecer en el rico contexto cultural local.
La celebración eucarística de acción de gracias, festiva y solemne al mismo tiempo, fue presidida por Mons. Robertus Rubiyatmoko, arzobispo de Semarang, acompañado por el vicario episcopal de Surakarta, P. Herman, y por decenas de sacerdotes de las comunidades locales y de otras zonas del archipiélago. La liturgia y el programa que la acompañó se caracterizaron por la fuerte presencia de elementos de la cultura javanesa, desde los trajes tradicionales y la música hasta distintas expresiones artísticas.
Para la Iglesia católica de Java Central, la elección del Palacio Mangkunegaran como lugar de encuentro y celebración fue mucho más que una decisión práctica. El gran pabellón tiene una larga historia de apertura a la comunidad católica. El 24 de diciembre de 1957, en efecto, en ese mismo lugar se celebró la misa de Nochebuena presidida por Mons. Albertus Soegijapranata, entonces vicario apostólico de Semarang, con el permiso de Mangkunegara VIII, máxima autoridad del principado islámico de Mangkunegaran, en Surakarta. La celebración, realizada en el mismo lugar casi 70 años después, permitió recuperar la memoria de un momento muy significativo de encuentro entre la fe católica, la cultura y la tradición.
El 60.º aniversario tuvo como lema "Nyawiji, Mawutuh, Andum Berkah", tres expresiones javanesas que ofrecen una clave para comprender y reflexionar sobre el camino de la Iglesia en la región de Surakarta. Nyawiji expresa el espíritu de unidad y solidaridad en la diversidad y refleja también el compromiso de la Iglesia de caminar juntos con espíritu sinodal. Mawutuh invita a los católicos a construir una comunidad fuerte y unida, fortaleciendo al mismo tiempo los vínculos de fraternidad. Por último, Andum Berkah alienta a los católicos a compartir con generosidad y a convertirse en una bendición para la Iglesia, para la sociedad y para todas las personas con las que se encuentren.
Fe y cultura, un camino compartido
La presencia de los católicos en el Palacio Mangkunegaran demostró también que fe y cultura no tienen por qué estar separadas. Por el contrario, pueden avanzar juntas en un espíritu de respeto mutuo, cuidado y preservación del patrimonio cultural local. En la celebración también participaron miembros de la familia real, como testimonio del vínculo de larga data entre esta institución cultural local y la Iglesia católica de la región de Surakarta. El histórico edificio acogió la celebración como una nueva muestra de su apertura a la comunidad y puso de relieve la importancia de preservar la cultura como medio para fortalecer "la fraternidad en la diversidad". La presencia de los católicos en el palacio fue, por tanto, mucho más que un simple acontecimiento litúrgico. Fue también un encuentro cultural y social que creó una atmósfera singular, sin dejar de respetar la solemnidad de la liturgia y las tradiciones locales.
La región católica de Surakarta, que comprende la ciudad del mismo nombre y seis regencias vecinas -Boyolali, Karanganyar, Klaten, Sragen, Sukoharjo y Wonogiri-, forma parte de la arquidiócesis de Semarang y fue establecida el 7 de octubre de 1966. Su creación formó parte de la reorganización territorial y pastoral de Semarang y tuvo como objetivo acercar los servicios eclesiales tanto a los católicos como a la comunidad en su conjunto. Sesenta años después, la región se ha convertido en uno de los principales centros de la vida de fe en Java Central. Actualmente cuenta con 29 parroquias y una estación misionera, organizadas en varias áreas pastorales. La población católica asciende a unas 92.000 personas, atendidas por más de una docena de sacerdotes.
La presencia de la Iglesia no se limita a las parroquias y las actividades litúrgicas. La región cuenta también con centros educativos, centros de salud, servicios sociales, centros de formación espiritual, casas de formación para vocaciones religiosas y lugares de peregrinación y devoción. En el ámbito educativo, las instituciones católicas incluyen escuelas y fundaciones administradas por entidades como Pangudi Luhur, Marsudirini, Tarakanita, Kanisius y otras organizaciones católicas. En el campo de la salud y la asistencia social, la Iglesia presta servicio a toda la comunidad a través de hospitales, clínicas, instituciones sociales y diversas iniciativas caritativas.
Mirar al futuro
La celebración del 60.º aniversario fue el punto culminante de meses de actividades en las que participaron los católicos de toda la región. El programa incluyó celebraciones eucarísticas, encuentros comunitarios, iniciativas sociales, actividades educativas y otras propuestas destinadas a fortalecer la fraternidad entre los católicos. Durante la celebración principal, la alegría de la fe se expresó también mediante diversas manifestaciones artísticas y culturales. El programa incluyó música tradicional, actuaciones de escuelas y parroquias, recitales de poesía "seloka" y un concierto teatral titulado "Kawula Satuhu", en el que participaron numerosos artistas.
El encuentro no fue solamente una ocasión para recordar con nostalgia el pasado de la Iglesia, sino también una oportunidad para mirar hacia el futuro. El palacio ofreció un marco de gran valor simbólico para este mensaje. En el mismo pabellón donde, casi 70 años antes, se había celebrado una misa de Navidad, los católicos volvieron a reunirse para celebrar la Eucaristía. Porque la Iglesia crece no alejándose de la cultura de la gente, sino haciéndose presente, entablando un diálogo y construyendo fraternidad. Por eso, "Nyawiji, Mawutuh, Andum Berkah" quiere ser mucho más que un simple lema conmemorativo.



















