Myanmar: 49 muertos en un ataque contra civiles y Rakhine bajo asedio

El ataque aéreo que llevó a cabo ayer la junta militar birmana contra un mercado de Kyauktaw dejó al menos 49 muertos y 58 heridos. Los combates en torno a la capital, Sittwe, están provocando nuevos desplazamientos. Malasia, pese a las recomendaciones de la ONU y las ONG, inició de todos modos la repatriación de los rohinyás, atrapados entre las partes en conflicto.

Kyauktaw (AsiaNews) - Al menos 49 personas murieron y otras 58 resultaron heridas en un ataque aéreo llevado a cabo ayer, lunes 28 de septiembre, por el ejército birmano contra un mercado de Kyauktaw, en el estado de Rakhine. Así lo informó el Arakan Army (AA), el principal grupo étnico armado de la región que combate contra la junta militar birmana. Sin embargo, el ataque de ayer se llevó a cabo contra una zona civil alejada de las áreas donde desde hace tiempo se desarrollan los combates.

La zona de Kyauktaw está habitada por población de etnia rakhine o arakan, por lo general de religión budista. Pero Rakhine es también la región de origen de la minoría étnica rohinyá, mayoritariamente musulmana, perseguida durante décadas por las autoridades y el ejército birmanos. Actualmente, más de un millón de personas viven en los campos de refugiados de Bangladés (más de 150.000 huyeron desde fines de 2023), mientras que cada año miles de ellos intentan escapar por mar, a menudo arriesgando la vida, para llegar a Malasia u otros países del sudeste asiático.

Pese a la situación de conflicto abierto, esta mañana Kuala Lumpur repatrió a 1.476 ciudadanos birmanos detenidos en centros de inmigración de Malasia, sin informar cuántos de ellos son rohinyás, en contra de las recomendaciones de expertos de las Naciones Unidas y de varias organizaciones humanitarias.

La línea del frente en Rakhine

Kyauktaw, a unos 100 kilómetros al norte de Sittwe, capital de Rakhine, se encuentra bajo control del Arakan Army desde febrero de 2024. Según Democratic Voice of Burma, hubo tres bombardeos que alcanzaron el mercado indio y el cercano puente Kissapanadi, situado en una de las principales rutas que conectan las zonas controladas por el AA.

Actualmente Rakhine es uno de los frentes más activos de la guerra civil birmana, que comenzó en 2021 tras el golpe de Estado perpetrado por la junta militar. A fines de 2023, el AA lanzó una amplia ofensiva junto con otros dos grupos étnicos armados y logró recuperar 14 de los 17 municipios que componen Rakhine.

A principios de septiembre, sin embargo, el ejército lanzó una operación denominada 4926. Para llevar a cabo esta ofensiva está empleando aviones de combate, artillería y buques militares, según medios cercanos a la oposición en el exilio. Los enfrentamientos más intensos se han concentrado hasta ahora en la zona entre Sittwe y Ponnagyun. El Arakan Army todavía no ha llegado a la capital, pero ha conquistado todos los territorios que la rodean. Por su parte, la junta controla, además de Sittwe, el puerto de aguas profundas de Kyaukphyu y la isla de Manaung, puntos estratégicos para los intereses comerciales de China.

Según informes de The Irrawaddy, basados en los testimonios de dos soldados capturados por el AA, las fuerzas gubernamentales ordenaron a los soldados que atacaran también a la población civil, aunque estas afirmaciones no han podido ser verificadas de manera independiente. Asimismo, al parecer el ejército sufrió fuertes pérdidas en los combates de Kyaukphyu -un distrito donde hay cerca de 30.000 desplazados internos- y Ponnagyun.

El ejército ha seguido realizando bombardeos aéreos contra la población durante las últimas semanas. Según Democratic Voice of Burma, entre el 17 y el 27 de septiembre murieron al menos seis civiles y otras 16 personas resultaron heridas. El 23 de septiembre, en Ponnagyun, un bombardeo nocturno mató a dos civiles y destruyó varias viviendas. En los días siguientes, miles de personas abandonaron las aldeas situadas a lo largo de la frontera entre Ponnagyun y Sittwe. Muchas familias, que en numerosos casos ya habían sido desplazadas anteriormente, se han refugiado en campamentos informales en el bosque, sin protección adecuada, con pocos alimentos y un acceso muy limitado a la atención médica.

Pocos días antes del bombardeo de ayer, el 24 de septiembre, el Mecanismo Independiente de Investigación para Myanmar de la ONU ya había señalado que en Rakhine los civiles son víctimas constantes de bombardeos aéreos y ataques con drones, son objeto de detenciones arbitrarias, torturas y asesinatos, y que la ayuda humanitaria está siendo obstaculizada. Los expertos de Naciones Unidas también reiteraron una vez más que no existen las condiciones para un retorno seguro de los rohinyás.

Las conexiones y la ayuda, bajo ataque

La situación es especialmente delicada en Sittwe, donde decenas de miles de personas se encuentran atrapadas debido a los combates que se desarrollan en los alrededores e impiden los desplazamientos. Además de lanzar una nueva ofensiva, desde comienzos de septiembre el régimen impuso nuevas restricciones a la distribución de ayuda, prohibiendo las donaciones directas y obligando a canalizar los suministros a través de las autoridades gubernamentales. Sittwe depende casi por completo de los barcos procedentes de Rangún para el abastecimiento de alimentos. Testigos locales contaron que la población desplazada se encuentra alojada en 53 monasterios budistas y que muchas familias solo tienen recursos suficientes para una comida al día.

En general, Rakhine se ha vuelto cada vez más dependiente de las rutas comerciales con los países vecinos en los últimos años, debido a los bloqueos a la ayuda impuestos por la junta, que impiden el paso de mercancías por las carreteras y vías fluviales que conectan el estado con el resto de Myanmar. Actualmente, una ruta especialmente importante pasa por el vecino estado indio de Mizoram y el municipio de Paletwa, en el estado de Chin, en Myanmar, también bajo control del Arakan Army. Por allí llegan alimentos, medicamentos, combustible y otros bienes de primera necesidad. Pero esta ruta también es frágil: en los últimos meses fue interrumpida varias veces debido a la violencia, la escasez de combustible, los deslizamientos de tierra y los ataques aéreos del ejército birmano.

La reconquista de los territorios es importante para la evolución del conflicto civil, sobre todo porque en los últimos años el AA ha conseguido establecer una extensa administración territorial, a menudo acusada de cometer abusos similares a los perpetrados por los militares. Diversos informes independientes han recopilado información sobre detenciones arbitrarias, torturas, desplazamientos forzados y restricciones al acceso a la ayuda humanitaria cometidos por miembros del Arakan Army. Los rohinyás se encuentran expuestos a la violencia de ambos bandos. En algunas zonas incluso son reclutados por el ejército birmano, a veces contra su voluntad, para luchar contra el Arakan Army.


Etiquetas:

Secciones

Asia Today
Ecclesia in Asia
El mundo ruso
Indian Mandala
Puerta de Oriente
Linternas Rojas

Ver también

  • Detienen a rohingyas en Kuala Lumpur; Malasia cuestiona al ACNUR

    El Gobierno pide que se revise el papel de la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados y la acusa de falta de colaboración con las autoridades. Un grupo de solicitantes de asilo huyó de Penang tras sufrir actos de hostilidad por parte de los residentes. Las organizaciones de derechos humanos denuncian un clima de odio cada vez mayor.

  • Malasia: 465 migrantes murieron en centros de detención desde 2021

    Los datos publicados por el Ministerio del Interior señalan como causas enfermedades prevenibles o curables. Las condiciones se han visto agravadas por la oleada de detenciones. Más de la mitad de los «migrantes irregulares» son rohingya, al igual que los 500 que se cree que han desaparecido en el mar en las últimas semanas tras el vuelco de sus embarcaciones.

  • Conferencia de la ONU sobre los rohingya, Amnistía: «El retorno a Myanmar sería catastrófico»

    Trabajo forzado, hambre, crisis sanitarias y violencia: ese es el infierno que les espera a los refugiados rohingya si se ven obligados a regresar al estado de Rakáin, hoy disputado entre el ejército birmano y diversas milicias étnicas. En la conferencia de la ONU en Nueva York, activistas rohingya y Amnistía Internacional han pedido corredores humanitarios y justicia internacional, mientras que los campos de refugiados en Bangladés siguen enfrentándose al drama de la reducción de las ayudas.

  • La junta birmana anuncia la fecha de las elecciones para un país en 'condiciones desesperadas'

    El 28 de diciembre comienza la controvertida ronda electoral, que continuará en varias etapas hasta enero. Hasta el momento hay 55 partidos registrados, nueve de los cuales se proponen competir a nivel nacional. Las ONG y la comunidad internacional critican la medida, pero Beijing quiere que se estabilice la situación. Crece la emergencia humanitaria, especialmente en el Estado de Rakhine. El PMA (WFP en inglés) declara que no alcanzan los recursos.

AsiaNews Weekly
Las noticias de Asia que importan

Suscríbete al boletín para recibir cada semana noticias verificadas, análisis y reportajes de los países asiáticos.

Suscríbeteal boletín
  • P.I.M.E. Centro Missionario
  • Agenzia Fides
  • P.I.M.E. Brasil
  • Radio Mondo
  • Mondo e Missione
  • P.I.M.E. U.S.A.
  • TV 2000