Hanói (AsiaNews). “El 12 y 13 de septiembre apagamos la aplicación”, dice el llamamiento que circula estos días en los grupos de Facebook de los conductores de Grab en Vietnam. Cientos de trabajadores están organizando un boicot de dos días para protestar contra las comisiones y otras retenciones aplicadas por la plataforma, que permite a los clientes solicitar viajes en mototaxi, pedir comida y otros servicios a domicilio. Por ahora la movilización, que comenzó en las redes sociales, parece informal, pero está ganando rápidamente apoyo entre los conductores, preocupados por la disminución de sus ingresos ante el aumento del costo de vida.
La protesta comenzó en los primeros días de septiembre, cuando varios conductores empezaron a señalar en los grupos dedicados al sector que sus ingresos eran particularmente bajos tras las deducciones que aplica Grab. La noche del 7 de septiembre, una cuenta publicó un llamamiento en el grupo “Grab Drivers Community Vietnam”, que cuenta con unos 166.000 miembros: “Unámonos todos. El 12 y el 13. Es realmente injusto”.
El mensaje, acompañado de una fotografía de varios conductores junto a una pancarta contra el aumento de las comisiones y los impuestos a cargo de los conductores, recibió más de 3.000 interacciones y se difundió rápidamente entre otros grupos en línea del sector.
Un conductor explicó así el motivo de la protesta: “Grab aplica una tarifa exorbitante. Por un viaje cobra 18.000 dong, pero al conductor solo le llegan 9.630. Hay una comisión de 3.000 dong por el uso de la plataforma, aunque la aplicación ya dispone de todos los datos, y 2.000 dong por viaje por Ride Cover, la cobertura del seguro. Al final, las retenciones llegan a cerca del 40-45% de cada viaje”.
Otro contó que, después de descontar los gastos de una jornada de ocho horas, había ganado apenas 230.000 dong, unos 8 euros. “Salí a las 17.30 y regresé a casa a la 1.30. Ocho horas. Después de gastar 70.000 dong en gasolina, me quedaron 230.000. Me duele la espalda. Es realmente amargo”.
Otros compararon las tarifas actuales con las de un año atrás. “Hace un año, un conductor recibía 15.000 dong por un trayecto de tres kilómetros, sin contar la distancia recorrida para llegar hasta el pasajero. Ahora solo recibimos 13.000, mientras el pasajero paga 25.000”, escribió uno de ellos, recordando que Grab declara para el servicio GrabBike comisiones que oscilan entre el 20% y el 27%. “El pasajero paga 25.000 y el conductor recibe 13.000. ¿No parece irrazonable? Las tarifas llevan bajando alrededor de un mes, mientras el costo de vida sigue subiendo. Todo se hace más caro, día tras día, año tras año”.
Sin embargo, en los grupos en línea también hay quienes temen no poder permitirse dos días sin trabajar. “Tengo deudas, así que por favor comprendan que seguiré trabajando el 12 y el 13. No tengo otra opción”, escribió, por ejemplo, uno de ellos. Otro invitó a sus colegas a reflexionar sobre las consecuencias de la huelga: “Antes de decidir apagar la aplicación, piénsenlo bien. ¿Qué trabajo harán para salir adelante? No actúen impulsivamente. Y lo último que quiero recordarles es: piensen en sus esposas y sus hijos en casa”.
Los conductores operan como socios de la plataforma y no como empleados tradicionales. Esto les dificulta negociar colectivamente las condiciones de trabajo y obtener garantías comparables a las de los trabajadores asalariados.
Grab, por su parte, no ha respondido hasta el momento a las demandas de los conductores. En los grupos circuló un mensaje atribuido a la empresa en el que se invitaba a los conductores a “no apagar la aplicación por iniciativa propia” los días 12 y 13 de septiembre, bajo amenaza de una posible “cancelación permanente” de la cuenta. Sin embargo, no se ha verificado la autenticidad de la advertencia. El periódico digital local Luật Khoa informó que intentó ponerse en contacto repetidamente con Grab Vietnam y con su oficina de representación en Hanói el 9 de septiembre, pero no obtuvo respuesta.
Grab entró en el mercado vietnamita en 2014 y durante los primeros años renunció a cobrar comisiones para conquistar una cuota significativa del sector. En 2017 introdujo una comisión del 15%. En enero de 2018, el porcentaje aumentó hasta situarse entre el 20% y el 23,6%, y cientos de conductores de GrabBike se concentraron tras apagar la aplicación frente a las oficinas de la empresa en Hanói. En septiembre de ese mismo año, la comisión llegó al 20% en otra modificación de las condiciones aplicadas a los conductores. En diciembre de 2020, la retención alcanzó el 27,27%, lo que provocó una nueva protesta en Hanói.
El problema se refiere principalmente a la forma en que Grab calcula su porcentaje. Desde 2024, la empresa ha introducido en distintas zonas de Vietnam una denominada “comisión por el uso flexible de la aplicación”, que se aplica a cada viaje o pedido. La medida se probó inicialmente en algunas provincias y luego se extendió progresivamente a otras zonas del país.
Según Grab, el sistema debería tener en cuenta diversos factores relacionados con la realización del viaje, como el tiempo y la distancia que recorre el conductor, las condiciones meteorológicas, el tráfico y la relación entre la oferta y la demanda en una determinada zona o en un determinado momento. En las condiciones de servicio, actualizadas en julio de 2026, la empresa define la “Phí Sử dụng Ứng dụng”, es decir, la comisión por el uso de la aplicación, como la parte de los ingresos que corresponde a Grab en virtud del acuerdo comercial con los conductores, y especifica que puede variar para cada viaje o pedido.
Precisamente esta variabilidad basada en algoritmos es la que genera mayores dudas entre los conductores, porque la remuneración final puede cambiar de un viaje a otro y, según sus denuncias, resulta difícil saber con precisión qué parte del importe pagado por el pasajero termina efectivamente en sus bolsillos.
Por otra parte, el casi monopolio de Grab en el mercado impide a los conductores encontrar alternativas. Según datos citados por la prensa local, se estima que la cuota de mercado de Grab ronda el 70%..
No está claro cuántos conductores se sumarán efectivamente a las protestas del 12 y 13 de septiembre ni cuál será el impacto en el servicio en las principales ciudades vietnamitas. Tampoco consta, por el momento, que las autoridades vietnamitas hayan decidido intervenir para proteger a los conductores o actuar como mediadoras en la disputa.


















