Roma (AsiaNews) – Han pasado casi tres semanas desde que se produjeron las inundaciones y los deslizamientos de tierra en Nepal. Las consecuencias pesan gravemente sobre la población local, que llora a las víctimas y sigue buscando a los desaparecidos, pero también debe hacer frente a los desafíos relacionados con la situación de los desplazados y la recuperación de la seguridad del territorio, así como a las necesidades de las 84.000 personas que, según las últimas cifras difundidas por la Organización Internacional para las Migraciones, se vieron afectadas.
En AsiaNews ya hemos hablado de la movilización de organizaciones católicas, como Cáritas Nepal, que, junto con otras entidades, comenzaron a actuar de inmediato. Pero en un país de mayoría hindú, donde muchas de las víctimas fueron arrastradas por las aguas cuando se dirigían en peregrinación al monte Kailash, también se han movilizado ampliamente las comunidades hindúes. Chinmay Pandya, vicepresidente de la Universidad Dev Sanskriti Vishwavidyalaya (DSVV) de Haridwar, India, y presidente del South Asian Institute of Peace and Reconciliation, que forma parte de All World Gayatri Pariwar —organización hindú que, afirma Pandya, cuenta actualmente con casi 150 millones de miembros y más de 5.500 centros en todo el mundo—, explica a AsiaNews que están coordinando un proyecto de ayuda humanitaria en Nepal.
¿Cómo están ayudando a la población de Nepal en este momento?
Nuestra prioridad inmediata es brindar ayuda concreta a las personas allí donde la necesidad es más urgente. Los voluntarios de Gayatri Pariwar en la India y Nepal están colaborando estrechamente con los equipos locales para identificar a las comunidades afectadas, conocer sus necesidades inmediatas y movilizar la ayuda en consecuencia. Esto incluye alimentos, artículos de primera necesidad, asistencia médica y ayuda a las familias que se han visto obligadas a abandonar sus hogares y se encuentran en dificultades. Somos especialmente conscientes de que la respuesta humanitaria debe ser compasiva, organizada y arraigada en el territorio. Por eso, nuestros voluntarios trabajan junto a las comunidades afectadas, respetando su dignidad y tratando de comprender sus necesidades específicas. No consideramos este compromiso simplemente como una labor de socorro, sino como una expresión de nuestra humanidad compartida y de nuestros profundos vínculos con el pueblo nepalés.
¿Cuál es el principal desafío que enfrenta la población de Nepal en este momento?
El desafío inmediato es la interrupción de la vida normal: el acceso a alimentos, alojamiento, atención médica, transporte y otros servicios esenciales. Pero, más allá de estas necesidades evidentes, también están el miedo, la incertidumbre y los problemas emocionales.
¿Es la primera vez que trabajan en las comunidades cercanas?
No. El servicio humanitario es desde hace décadas una dimensión importante de la actividad de Gayatri Pariwar. Cada vez que las comunidades han tenido que afrontar desastres naturales, emergencias sociales u otros desafíos humanitarios, nuestros voluntarios han dado un paso al frente para prestar ayuda según sus posibilidades. Hemos trabajado incansablemente durante los terremotos de Uttarkahsi, Gopeshwar, Latur y Kutch, en la India y Nepal, así como durante el desastre de Kedarnath, brindando socorro y asistencia para la reconstrucción a innumerables personas. Nepal ocupa un lugar particularmente especial en nuestros corazones debido a nuestro patrimonio cultural común y a los estrechos vínculos entre los pueblos de nuestros dos países. No consideramos nuestro compromiso como un acto de caridad de un país a otro. Lo vemos más bien como una expresión del Vasudhaiva Kutumbakam: la conciencia de que el mundo es una sola familia y que, en los momentos difíciles, los miembros de esa familia deben estar unos junto a otros.
¿Puede contarnos algo más sobre las raíces religiosas y filosóficas del servicio y de la ayuda mutua en su tradición espiritual?
En la tradición espiritual india, el seva, es decir, el servicio desinteresado, es en sí mismo una disciplina espiritual. Pujya Gurudev Pt. Shriram Sharma Acharya Ji, nuestro fundador, subrayó que la espiritualidad no puede limitarse a la oración, la meditación o la transformación personal; debe manifestarse en el bienestar de la sociedad. El Bhagavad Gita enseña el ideal del nishkama karma: cumplir con el propio deber sin apego egoísta a sus frutos. Nuestra tradición también nos ofrece el profundo principio del Vasudhaiva Kutumbakam, el mundo como una sola familia. Cuando reconocemos la misma conciencia divina en cada ser humano, la compasión deja de ser una respuesta ocasional y se convierte en una forma de vida natural. En consecuencia, el servicio es tanto una responsabilidad social como un camino de crecimiento interior.
¿Cuál es el principal objetivo de All World Gayatri Pariwar y cómo responde la ayuda humanitaria a ese objetivo?
La visión central de All World Gayatri Pariwar, fundada por Pujya Gurudev Pt. Shriram Sharma Acharya Ji, es la transformación de los individuos y de la sociedad mediante el despertar de los valores humanos más elevados. Gurudev concedía gran importancia a la transformación del pensamiento, el carácter y la conducta, convencido de que solo se puede construir un mundo mejor a través de mejores seres humanos. El servicio humanitario es una expresión natural de esta filosofía. Cuando alguien sufre, nuestra comprensión espiritual nos impulsa a reaccionar. El trabajo de ayuda se convierte así en un puente entre el despertar interior y la responsabilidad social. En este sentido, servir a las personas en Nepal no es una actividad separada de nuestra misión espiritual: es la misión expresada a través de la acción.
Usted es vicepresidente de la Universidad DSVV: ¿de qué manera acercan a sus estudiantes a este sistema de valores? ¿Algunos de sus estudiantes forman parte de los equipos que actualmente trabajan en Nepal?
Pujya Gurudev Pt. Shriram Sharma Acharya Ji consideraba que la educación debía desarrollar no solo el intelecto, sino también el carácter, la conciencia y el sentido de responsabilidad hacia la humanidad. Este es el fundamento de lo que describimos como una educación basada en la conciencia y los valores. En la DSVV, se anima a los estudiantes a combinar el aprendizaje académico con la autodisciplina, la reflexión, la práctica espiritual, el compromiso social y el servicio. Queremos que se conviertan no solo en profesionales exitosos, sino también en seres humanos compasivos y responsables. Nuestros estudiantes participan en prácticas sociales, actividades de sensibilización de la comunidad e iniciativas humanitarias, incluidas las actividades de servicio relacionadas con Nepal. Cuando un estudiante se pone al servicio de una persona en dificultades, aprende una lección que ningún aula puede enseñar por completo: el conocimiento adquiere sentido cuando se transforma en compasión, y la compasión encuentra su realización en el servicio".


















