17/01/2018, 12.31
VATICANO-CHILE
Enviar a un amigo

Papa en Chile: la misión de la Iglesia es de todos, evitar el clericalismo

Francisco se encontró con los obispos y sacerdotes chilenos y visitó una cárcel femenina. Con los sacerdotes volvió a hablar del drama de la pedofilia y en la nunciatura recibió a un pequeño grupo de víctimas de abusos sexuales por parte del clero. El encuentro se realizó en forma estrechamente privada y nadie más estuvo presente.

Santiago de Chile (AsiaNews)-  Detenidas y víctimas de los abusos de los sacerdotes además de obispos, sacerdotes y consagrados. La segunda parte de la primera jornada del Papa Francisco en Chile estuvo dedicada a ellos, unidos por el mensaje que todos forman parte de la humanidad herida, salvada por la misericordia divina y unida por la misión de la Iglesia que es de todos. Y el ser sacerdotes u obispos, por lo tanto, no significa formar parte de una elite.

Lo dijo expresamente a los obispos, con los cuales se encontró en la sacristía de la catedral de Santiago, exhortándolos a no tener miedo de despojarse de todo aquello que, en el mundo secularizado de hoy, “aleja del mandato misionero”, que es de todos. No tener la conciencia de ser parte del pueblo de Dios “como servidores y no como patrones” tiene en sí el riesgo de hacer en una de las “tentaciones que acarrean mayor daño al dinamismo misionero”: el clericalismo. Se trata, dijo el Papa, de “una caricatura de la vocación recibida. La falta de conciencia sobre el hecho de que la misión es de toda la iglesia y no del cura o del obispo limita el horizonte y eso es peor, limita todas las iniciativas que el Espíritu Santo puede suscitar en medio de nosotros. Digámoslo claramente, los laicos no son nuestros siervos, ni nuestros empleados. No deben repetir como “papagayos” lo que decimos”.

Francisco por lo tanto dijo estar “preocupado por la formación de los seminaristas: que sean pastores al servicio del pueblo de Dios. Que sean pastores. Con la doctrina, con la disciplina, con el sacramento, con la cercanía, con las obras de caridad, pero que tengan esta conciencia de pueblo”.

En el curso de los saludos, el Papa recordó a Mons. Bernardino Piñera Carvallo. Es el obispo más anciano del mundo, “tanto en edad como en años de episcopado”, visto que en breve, a los 103 años, cumplirá 60 años de episcopado: ha vivido cuatro sesiones del Concilio Vaticano II y es una “bella memoria viviente”.

La “comunidad” también fue el centro del encuentro con los sacerdotes, a los cuales Francisco volvió a hablar del drama de la pedofilia con el dolor que ella provoca en la comunidad eclesial. “Conozco -dijo- el dolor que han significado los casos de abusos contra menores y sigo con atención lo que hacen para superar este grave y doloroso mal. Dolor por el daño y el sufrimiento de las víctimas y de sus familias, que han visto traicionada la confianza que habían puesto en los ministros de la Iglesia. Dolor por el sufrimiento de las víctimas de las comunidades eclesiales; y dolor también por vosotros, hermanos, que además de la fatiga de la dedicación, habéis vivido el daño provocado por la sospecha y por la mesa de discusión, que en algunos o en muchos se puede haber insinuado la duda, el miedo, la desconfianza”.

El Papa recordó que Jesús resucitado no tuvo para Pedro, que lo "decepcionó", "ni reprensión ni condena". Jesús le pregunta: "¿Me amas?". De ahí la conciencia de que "la persona consagrada es la que encuentra los signos de la Resurrección en sus heridas; quién puede ver el poder de la Resurrección en las heridas del mundo; quien, como Jesús, no va a encontrarse con los hermanos con reproche y condena". Y la conciencia de estar herido "nos libera de volvernos autorreferenciales, creernos que somos superiores".

"Conocer a Pedro abatido para conocer a Pedro transfigurado - concluyó - es la invitación a pasar de ser una Iglesia de abatidos desolados a una Iglesia sierva de tantos abatidos que viven cerca de nosotros".

Durante el día, el Papa Francisco se reunió en la nunciatura con un pequeño grupo de víctimas de abuso sexual por parte del clero. La reunión, anunció el director de la Oficina de Prensa del Vaticano, Greg Burke, se llevó a cabo de forma estrictamente privada. Nadie más estaba presente: solo el Papa y las víctimas. Y esto fue así para que pudieran contar sus sufrimientos a Francisco, quien los escuchó y oró y lloró con ellos.

La tarde del Papa en Santiago había comenzado en la prisión de mujeres de Santiago, donde conoció a algunas reclusas (en la foto), quienes lo recibieron con sus hijos. Ser privado de la libertad, les dijo, no significa dejar de soñar, ni perder la dignidad. "La dignidad no se toca". "Hoy - dijo - estás privada de la libertad, pero esto no significa que esta situación sea definitiva" y el objetivo es la reinserción en la sociedad. "Un castigo sin futuro, una condena sin futuro no es una condena humana: es una tortura. Cada sentencia que una persona tiene que pagar, para pagar una deuda con la sociedad, debe tener un horizonte, el horizonte de la reinserción, y por lo tanto, debo prepararme para la reinserción. Debes exigirte esto a ti mismo y a la sociedad".

El Papa también dijo que la seguridad pública "no debe reducirse a medidas de mayor control sino que, sobre todo, debe construirse con medidas preventivas, con trabajo, educación y una mayor vida comunitaria".

Enviar a un amigo
Vista para imprimir
CLOSE X
Ver también
Ataques a iglesias en la vigilia del viaje de Papa Francisco a Chile y Perú
13/01/2018 14:38
El Papa Francisco se reúne con tres víctimas de abusos, cometidos por el clero en Chile
25/04/2018 14:02
Papa en Chile, a los jóvenes: estén siempre "conectados" con Jesús
18/01/2018 11:11
Papa en Chile: unidad no es ser todos iguales, sino una ‘diversidad reconciliada”
17/01/2018 17:58
Papa en Chile: las Bienaventuranzas, un ‘nuevo día’ para quienes continúan apostando al futuro
16/01/2018 17:37