Con el devastador incendio que destruyó gran parte de un complejo de viviendas sociales en Tai Po, ha quedado expuesta toda la fragilidad del sistema de vivienda de Hong Kong: hacinamiento, obras gestionadas de manera negligente y miles de ancianos y trabajadoras domésticas atrapados en rascacielos difíciles de evacuar. El P. Franco Mella, misionero del Pime, denuncia una gestión pública desconectada de las necesidades reales de la población. Mientras tanto, crece el temor de que la tragedia pueda reavivar las tensiones con Beijing, precisamente en vísperas de las elecciones locales del 7 de diciembre.
El incendio que estalló en el Wang Fuk Court en Tai Po afectó a edificios rodeados de andamios de bambú, que siguen siendo comunes en las obras de construcción de Hong Kong. En los edificios, de hasta 31 pisos, viven muchas familias y parejas de ancianos. Los rescatistas continúan buscando personas atrapadas.
La ciudad ha suspendido una serie de iniciativas culturales debido a la crisis diplomática entre China y Japón. El jefe del Ejecutivo, John Lee, ha reiterado la necesidad de apoyar la línea del gobierno central. Aunque los hongkoneses no han cancelado sus viajes a Tokio, hoy las tensiones han involucrado directamente al presidente de Estados Unidos y a Xi Jinping.
La Comisión Independiente contra la Corrupción detuvo a dos hombres y una mujer acusados de compartir mensajes que instaban a boicotear o invalidar el voto en las próximas elecciones legislativas del 7 de diciembre, las segundas organizadas con el sistema electoral de «solo patriotas» impuesto por Pekín. Mientras que 35 diputados no se presentarán a la reelección, el gobierno ha reforzado las actividades en la ciudad para aumentar la participación tras el desplome de la afluencia en 2021.
Los informes sobre la Cumbre de Busan solo hablan de acuerdos comerciales. Mientras en Hong Kong se volvió a aplazar el inicio del juicio contra Lee Cheuk-yan y Chow Hang-tung (encarcelados desde hace más de 1500 días por las vigilias en memoria de Tiananmen), en Macao cierra otro medio independiente y Radio Free Asia cesa por completo, sofocada por los recortes a la cooperación de EE. UU. ¿Todavía queda espacio para la lucha por la libertad en la era de las negociaciones transaccionales?
Su hijo Sebastien habla con AsiaNews sobre el calvario del empresario católico, hoy de 78 años, que luchó por la democracia en Hong Kong y por ello se encuentra en prisión desde 2020. «Tememos por su vida: demasiados presos ancianos diabéticos ya han muerto entre rejas. Permanece en aislamiento: ni siquiera se le permite ir a misa. Trump ha dicho que hablará con Xi Jinping: esperamos que consiga su liberación. El encuentro con León XIV le ha dado mucha fuerza a mi madre».