En todas las noticias de los medios oficiales de Pekín sobre la sentencia de 20 años de cárcel dictada el 9 de febrero contra el empresario de Hong Kong se tergiversa deliberadamente una entrevista pública de 2019. Para justificar la durísima pena con palabras que el fundador de Apple Daily nunca dijo. Silenciando, en cambio, lo que dijo ese día sobre el vínculo entre su fe cristiana y la lucha por la justicia.
Después de cinco años, la cuantificación de la pena cerró el proceso símbolo que se entabló en base a la Ley sobre la seguridad nacional. El fundador del Apple Daily ha sido juzgado por conspiración y sedición. El gobernador Lee aplaudió la sentencia “severa” que es un “alivio para todos”. El card. Zen estuvo presente en la sala junto con su esposa. También fueron condenados otros ocho imputados. Ahora la atención se centra en los juicios contra Chow Hang-tung, Lee Cheuk-yan y Albert Ho.
Más de 1000 sobrevivientes del incendio en las torres que causó la muerte de 161 personas el 26 de noviembre, presentaron una petición al Consejo Legislativo y a la Oficina de Enlace con Beijing para rechazar las compensaciones económicas que ofrecen planes distintos a la reedificación in situ de las viviendas. "Significaría abandonar la memoria de lo ocurrido".
Después de cinco años de cárcel y un proceso judicial unilateral que se arrastró durante 156 audiencias, hoy ha llegado la sentencia "ejemplar" para el empresario católico y editor del diario pro-democracia Apple Daily. Todavía falta la pena, pero los dos delitos reconocidos conllevan cadena perpetua. A los 78 años pasará la quinta Navidad consecutiva en prisión. El jefe de la administración, John Lee, expresó su satisfacción. La Asociación Internacional de Prensa habló de "represión de la información independiente".
En el devastador incendio del complejo Wang Fuk Court, la filipina Rhodora Alcaraz, de 28 años, protegió con su cuerpo a un bebé de tres meses. La tragedia, que según el último balance ha causado más de 150 muertos, ha puesto en evidencia el papel de las empleadas domésticas del sudeste asiático en Hong Kong. Mientras tanto, crece la indignación y siguen llegando las condolencias, pero Beijing ha advertido que cualquier manifestación será reprimida.
Con el devastador incendio que destruyó gran parte de un complejo de viviendas sociales en Tai Po, ha quedado expuesta toda la fragilidad del sistema de vivienda de Hong Kong: hacinamiento, obras gestionadas de manera negligente y miles de ancianos y trabajadoras domésticas atrapados en rascacielos difíciles de evacuar. El P. Franco Mella, misionero del Pime, denuncia una gestión pública desconectada de las necesidades reales de la población. Mientras tanto, crece el temor de que la tragedia pueda reavivar las tensiones con Beijing, precisamente en vísperas de las elecciones locales del 7 de diciembre.