Camboya rechaza la decisión unilateral de Tailandia de incluir en su patrimonio nacional sitios ubicados en la frontera entre ambos países. La zona ha sido escenario recurrente de conflictos armados entre los dos ejércitos, el último de los cuales, hace pocos meses y afectó a uno de los templos. Phnom Penh considera que esta acción viola su integridad territorial y carece de validez jurídica internacional.
El hallazgo se produjo cuando los habitantes de Koh Romduol estaban plantando bananos cerca de un antiguo cementerio. Las autoridades esperan encontrar más restos óseos en las granjas circundantes. El objetivo es preservar la evidencia histórica, a la espera de que sea trasladada al Museo del Genocidio de Tuol Sleng.
Cumpliendo una promesa electoral nacionalista que había hecho durante la campaña, el Gobierno de Anutin ha cancelado el acuerdo de 2001 (que nunca llegó a ponerse en marcha) para la explotación conjunta de yacimientos energéticos en zonas marítimas en disputa. Una señal de que las tensiones siguen vivas a pesar del alto el fuego vigente desde diciembre. Camboya está preocupada por el refuerzo de las patrullas de la Armada tailandesa.
A pesar de la mano dura anunciada por el gobierno, en los últimos meses se han emitido nuevas licencias a casinos con vínculos claros con centros de estafas en línea. Amnesty International denuncia un sistema de abusos “industrializado”: dentro de los establecimientos de juego operan grupos criminales que cometen distintas formas de violencia, trabajo forzado y trata de personas.
El regreso a su país de más de 900.000 migrantes ha provocado una caída de más del 20% en el flujo de dinero procedente del exterior, según un informe del Banco Central de Camboya. Esta situación complica la solvencia económica de las familias y produce nuevas presiones en el mercado laboral interno, mientras persisten las críticas al gobierno y las tensiones con Bangkok en la frontera.
Cierra sus puertas el monasterio refundado en 2004 por las monjas coreanas sobre las cenizas de la anterior comunidad contemplativa, aniquilada por la persecución de Pol Pot. La decisión se debe a la falta de nuevas vocaciones. El vicario apostólico Mons. Schmitthaeusler expresó su agradecimiento: "Los frutos de vuestra presencia continuarán en nuestra comunidad".