La primera ministra de Tokio está dispuesta a participar en una cumbre sobre el caso de 17 compatriotas que se arrastra desde los años setenta. El último encuentro de un líder norcoreano con un primer ministro japonés fue en 2004 con Koizumi. Pero Pyongyang considera que la cuestión está "cerrada". Por otra parte los ministros de Defensa de Seúl y Washington realizaron hoy la primera visita conjunta a la Zona Desmilitarizada que se hace desde 2017.
Los recortes en los encargos de China y el derrumbe de los salarios están provocando un auge del trabajo informal en Corea del Norte. Pero también crecen las tensiones entre los obreros que Kim vende como mano de obra a Beijing, alimentadas por las deducciones cada vez mayores de sus salarios para aumentar los ingresos del gobierno de Pyongyang. Ahora el nuevo eldorado del régimen ha pasado a ser Rusia, donde el aislamiento lingüístico y cultural es mucho más fuerte.
El líder de la Casa Blanca se reunió hoy con el presidente surcoreano en vísperas de la cumbre APEC y firmó un acuerdo sobre automóviles, acero e inversiones. Ayer fue el acuerdo con la primera ministra japonesa Sanae Takaichi, criticada por el Asahi Shimbun por su excesiva condescendencia. Mañana tendrá lugar el esperado encuentro entre Trump y Xi en Busán. El líder chino también tendrá una reunión bilateral con la jefa del gobierno de Tokio.
El presidente de la Conferencia Episcopal (CBCI) monseñor Andrews Thazhath entregó formalmente la invitación. Desde la última visita de Juan Pablo II en 1999 un pontífice no hace escala en el subcontinente. En 2024 el primer ministro Modi había renovado la invitación del gobierno al Papa Francesco. Mientras tanto, en Seúl, el ministro de Unificación espera que la presencia del pontífice en la JMJ de 2027 sea un paso hacia la "unidad de hecho" entre las dos Coreas.
En la cumbre celebrada en la Casa Blanca, el magnate expresó su disposición. La cumbre podría tener lugar coincidiendo con la cumbre de la APEC en Gyengju a finales de octubre, a la que Trump debería asistir. Sin embargo, hasta ahora Pionyang ha puesto como condición previa que Estados Unidos no siga exigiendo la desnuclearización. Mientras tanto, Lee ha prometido a Washington un aumento del gasto militar de Seúl (y ha aportado 150.000 millones de inversiones coreanas en la construcción naval estadounidense).
Por primera vez desde 2018 el gobierno surcoreano podría no publicar el documento anual que denuncia las violaciones del régimen norcoreano. La decisión, en consonancia con la política de acercamiento del presidente Lee Jae-myung, busca evitar tensiones y reactivar los contactos entre las dos Coreas. En los últimos días Pyongyang ha realizado ejercicios militares en respuesta a las maniobras conjuntas de Seúl y Washington.