El líder de la Casa Blanca se reunió hoy con el presidente surcoreano en vísperas de la cumbre APEC y firmó un acuerdo sobre automóviles, acero e inversiones. Ayer fue el acuerdo con la primera ministra japonesa Sanae Takaichi, criticada por el Asahi Shimbun por su excesiva condescendencia. Mañana tendrá lugar el esperado encuentro entre Trump y Xi en Busán. El líder chino también tendrá una reunión bilateral con la jefa del gobierno de Tokio.
El presidente de la Conferencia Episcopal (CBCI) monseñor Andrews Thazhath entregó formalmente la invitación. Desde la última visita de Juan Pablo II en 1999 un pontífice no hace escala en el subcontinente. En 2024 el primer ministro Modi había renovado la invitación del gobierno al Papa Francesco. Mientras tanto, en Seúl, el ministro de Unificación espera que la presencia del pontífice en la JMJ de 2027 sea un paso hacia la "unidad de hecho" entre las dos Coreas.
En la cumbre celebrada en la Casa Blanca, el magnate expresó su disposición. La cumbre podría tener lugar coincidiendo con la cumbre de la APEC en Gyengju a finales de octubre, a la que Trump debería asistir. Sin embargo, hasta ahora Pionyang ha puesto como condición previa que Estados Unidos no siga exigiendo la desnuclearización. Mientras tanto, Lee ha prometido a Washington un aumento del gasto militar de Seúl (y ha aportado 150.000 millones de inversiones coreanas en la construcción naval estadounidense).
Por primera vez desde 2018 el gobierno surcoreano podría no publicar el documento anual que denuncia las violaciones del régimen norcoreano. La decisión, en consonancia con la política de acercamiento del presidente Lee Jae-myung, busca evitar tensiones y reactivar los contactos entre las dos Coreas. En los últimos días Pyongyang ha realizado ejercicios militares en respuesta a las maniobras conjuntas de Seúl y Washington.
El presidente Kim Jong-un refuerza su apoyo militar y económico a Moscú y envía nuevas fuerzas para la reconstrucción y el desminado en Rusia. Pero también se conocen datos actualizados sobre las cuantiosas pérdidas que han sufrido las tropas norcoreanas en el frente ucraniano, casi un año después de la firma del tratado de defensa mutua.
La conversación telefónica entre el nuevo presidente surcoreano y el líder chino duró cerca de 30 minutos. Beijing insistió en la importancia del "multilateralismo" en el marco del conflicto económico abierto por los aranceles de Trump. Seúl pidió a Xi un "rol constructivo" en el proceso de "desnuclearización" de la península coreana.