Irán está bloqueando el paso por este enclave estratégico, por donde transita el 20% del crudo mundial, con misiles y minas. La India y Bangladés —siguiendo los pasos de China— intentan negociar con Teherán un salvoconducto para sus buques y evitar una crisis energética. Según datos de la EIA, hasta el 82% del volumen que sale de Ormuz se destina a los mercados asiáticos. Por su parte, Tokio tiene previsto empezar a utilizar de forma autónoma parte de sus reservas de petróleo a partir del 16 de marzo.
Ayer se formaron largas colas de vehículos en las gasolineras; la población, presa del pánico, teme el agotamiento de las reservas y la escalada de los precios. Disputas y tensiones entre los conductores en las colas. Las grandes empresas industriales también han informado de cortes de energía. En Arabia Saudí, otro trabajador migrante bangladesí ha muerto por un misil iraní lanzado contra un complejo residencial.
En una carta dirigida a las autoridades y al pueblo, el vicario apostólico habla de días «marcados por el dolor y la incertidumbre de la guerra». Invita a un compromiso «común e incansable por la paz». Continúan los ataques iraníes, en la noche fueron atacados dos edificios y un hotel. En el fondo, las tensiones confesionales entre chiítas y sunitas que también en el pasado han inflamado el país.
Entre las numerosas comunidades de expatriados ya se cuentan varias víctimas. La primera muerte en el Estado judío por un misil iraní fue la de una cuidadora filipina. El conflicto también afecta a los mares, con la muerte de un marinero en un petrolero frente a la costa de Omán. Un pakistaní, un nepalí y un ciudadano de Bangladesh son las tres personas asesinadas en los Emiratos Árabes Unidos.
En los ataques que han lanzado Israel y Estados Unidos en vísperas del Purim y las represalias de Irán contra las bases estadounidenses en la región ya se registra un inmigrante asiático muerto, un ciudadano pakistaní que trabajaba en Abu Dabi. La oposición india critica a Modi, que acaba de regresar de Israel. El indonesio Prabowo (que ha prometido soldados para Gaza) se ofrece como mediador. Las repercusiones para China.
El nuevo mapa presentado por Bagdad ante la ONU, que redefine la soberanía en una zona en disputa, ha desencadenado las tensiones. En el punto de mira se encuentran dos áreas estratégicas (Fasht Al Qaid y Fasht Al A'aij) sobre las que Kuwait ejerce su soberanía. Están en juego cuestiones de carácter económico, histórico y social, además de la definición de corredores comerciales estratégicos.