Según una estimación difundida en diciembre y rápidamente ocultada, 250.000 personas que regresaron del frente de guerra en Ucrania están ahora buscando trabajo. Para ellos, el canal de televisión Rossija-1 emite el programa Budem Žit, «Seguiremos viviendo». Existe el riesgo de que se repita la situación de los años ochenta, cuando los «afganos» constituyeron durante mucho tiempo un problema sin resolver en Moscú.
El presidente ruso visitó el foro anual que muestra los frutos del trabajo de investigadores y científicos. Desde el chocolate sintético hasta el dispositivo portátil para leer el código genético, el camino soberanista hacia las nuevas «posibilidades» del mundo del mañana.
Los pueblos del mundo están cansados de la guerra, y se multiplican los llamamientos del Papa León XIV para que “la humanidad pueda avanzar hacia una paz auténtica y duradera”; pero estas advertencias se escuchan de manera muy diferente en las diversas regiones del mundo devastadas por los conflictos neoimperiales.
Mientras que los resultados de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos parecen inciertos, los analistas se preguntan sobre el peso de los nuevos suministros bélicos rusos a Teherán. Se trata de sistemas que difícilmente alterarán el equilibrio de fuerzas en juego y que Moscú habría preferido no retirar del frente ucraniano, pero que sirven para calmar la irritación iraní por el escaso apoyo recibido a pesar de la «asociación estratégica».
Un nuevo proyecto de ley que se está debatiendo en la Duma pretende limitar el derecho a celebrar rituales en edificios privados para «prevenir la difusión de ideas radicales hostiles». Todas las confesiones religiosas, incluida la Iglesia ortodoxa rusa, se oponen a esta medida. Las más afectadas serían las comunidades de origen protestante, que desde la época soviética no tienen la posibilidad de obtener terrenos para construir sus propias iglesias.
China no se ha dejado arrastrar por la polémica sobre las intenciones de Trump con Groenlandia. Es consciente de que, para hacer realidad el «corredor ártico», primero es necesario organizar una gran logística, identificar las rutas realmente viables y reforzar las relaciones con Rusia.