La crisis energética en Bangladés, provocada por la guerra en Oriente Medio y la fuerte dependencia de las importaciones de petróleo y gas, está poniendo en peligro el funcionamiento de los centros de datos, fundamentales para la red de telecomunicaciones. Las reservas de combustible se encuentran en niveles mínimos, y los operadores advierten que un eventual apagón podría interrumpir las llamadas, internet y SMS en gran parte del país.
Centenares de hombres armados con palos incendiaron su dabar, en el distrito de Kushtia. En las redes sociales circuló un video de pir Abdur Rahman, de 65 años, con presuntas ofensas al Corán de tres años atrás. La policía no detuvo la violencia. Autoridades y ONG denuncian el fracaso de la seguridad y exigen investigaciones, pero todavía no se han realizado arrestos.
Una serie de contagios fuera de control ha causado decenas de muertes desde el 15 de marzo. Una de las víctimas en Dhaka es Risa, de 7 meses; su gemela Ruhi se encuentra en estado crítico en Dhaka. Los hospitales bajo presión y las carencias estructurales agravan la crisis. El Gobierno ha comenzado una campaña de vacunación de emergencia. P. Costa: "El sarampión requiere salas y personal especializado".
La iniciativa tuvo lugar ayer en el Club Nacional de Prensa de la capital, a instancias de la Asociación Cristiana de Bangladés. Los líderes recuerdan que las demás religiones disfrutan de numerosos días festivos, mientras que los cristianos solo tienen uno, en Navidad. Entre sus reivindicaciones figura también una mayor participación en la vida pública del país.
El vehículo cayó al río durante las operaciones de embarque en el muelle de Daulatdia Ghat. La Iglesia católica local ha expresado inmediatamente sus condolencias «por las víctimas y sus familiares». Arzobispo de Daca: «Gran preocupación» por los numerosos «accidentes y fallecimientos» durante los desplazamientos con motivo de las fiestas del Eid. Un niño relata el gesto heroico de su madre, que lo salvó antes de que el vehículo se hundiera.
La investigadora fue uno de los tres galardonados con el premio Sabin 2026 por su contribución a la genómica aplicada en la campaña de vacunación contra el tifus, que llegó a más de 40 millones de niños en Bangladés. En su país, Saha ha contribuido a establecer laboratorios avanzados para la secuenciación de bacterias y virus, un trabajo científico y social que le ha valido diversos reconocimientos internacionales.