La cúpula del BNP exhortó a sus partidarios a “abstenerse de realizar festejos” y a rezar “por el futuro de Bangladés”. Jamaat-e-Islami reconoció la derrota, pero no está “satisfecho” con el proceso electoral. Las reacciones de la India, Pakistán y Estados Unidos. El referéndum todavía está a la espera de los resultados oficiales.
La votación concluyó a las 16:30 y la Comisión Electoral anunciará el resultado mañana por la mañana. Una victoria del sí en el referéndum constitucional podría llevar a la redacción de una nueva Constitución sin la Liga Awami, el partido que condujo a Bangladés a la independencia. Los representantes de las minorías confirmaron el clima pacífico, pero piden mayor inclusión.
Cuando solo faltan dos días para las elecciones nacionales, que también incluyen un referéndum constitucional, prevalece en Bangladés un clima de intensa incertidumbre política. Con la exclusión de la Liga Awami, los protagonistas de la competencia electoral serán el Bangladesh Nationalist Party y el Jamaat-e-Islami, dos partidos que generan fuerte desconfianza en hindúes y cristianos. Una vez más, el país se encuentra dividido entre la esperanza de cambio y la sospecha de que el proceso electoral ya esté decidido.
Alrededor de 300 fieles participaron en el evento en la iglesia del Rosario de Tejgaon. El arzobispo Bejoy N. D’Cruze: las divisiones son «un gran escándalo». El obispo metodista Simon Biswas: «Cuando estamos unidos, Cristo se hace visible». Invitación a orar también por la armonía nacional en el contexto preelectoral.
En 1985 fue la primera que abrazó en Bangladés esta vocación, que fue reintroducida después del Concilio Vaticano II y que hoy viven once mujeres en Daca. Desde hace más de cuarenta años Dora ofrece su servicio en la dirección espiritual, el acompañamiento de las familias y la traducción al bengalí de los documentos de la Iglesia. Su testimonio en la Jornada de la Vida Consagrada: "Cuando damos todo a los demás, a cambio recibimos todo".
Desde agosto de 2024, más de 300 empresas han cerrado en una zona de alta densidad industrial de Bangladés, dejando sin trabajo a decenas de miles de personas. «Mi esposa y yo teníamos un buen sueldo. Ahora conduzco un rickshaw y hemos reducido las comidas». Muchos han regresado al pueblo, pero la despoblación también afecta a los comerciantes y propietarios de viviendas. Empresario: «Los galpones vacíos que había visto en Italia ahora están en nuestro país».