Crece la tensión en Corea del Sur en torno a Samsung Electronics: cerca de 48 mil trabajadores se preparan para una huelga de 18 días tras el fracaso de las negociaciones con la empresa sobre el reparto de las utilidades derivadas de los semiconductores. El gobierno intenta evitar repercusiones en la economía nacional y global y reabre el debate sobre los controvertidos poderes extraordinarios del Ejecutivo en estos casos.
El éxito de artistas como Yoasobi y Fujii Kaze ha llevado al gobierno a aprobar un proyecto de ley que reconoce compensaciones también a cantantes, músicos y productores. El cambio coloca a Tokio en línea con los estándares internacionales y podría generar miles de millones de yenes. Persisten las preocupaciones por los costos que deberán asumir los locales, aunque se ha programado una fase preparatoria de tres años.
El presidente taiwanés, Lai Ching-te, ha respondido a las declaraciones del mandatario estadounidense Donald Trump, quien, después de la cumbre con Xi Jinping en Beijing, afirmó que no está a favor de la independencia de nadie. En Taiwán crece la preocupación por un posible enfoque transaccional de Estados Unidos, y precisamente en esto se apoya Beijing para favorecer la reunificación política.
La mujer se encuentra retenida en un centro por “problemas” con su visa. La oficina del ACNUR en la capital tailandesa le había concedido el estatus de persona necesitada de protección. Las autoridades de la excolonia la acusan de “subversión” en virtud de la Ley de Seguridad Nacional. Su “culpa” es haber apoyado al grupo “Parlamento de Hong Kong”, integrado por exiliados.
La Fundación de Bienestar de Seúl pone en marcha un programa de transformación digital en seis centros, introduciendo inteligencia artificial y asistencia robótica para reducir la carga de trabajo del personal y mejorar la seguridad de las personas mayores. La iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio de Corea del Sur para hacer frente al envejecimiento de la población y a la creciente escasez de personal en el sector asistencial.
Activistas malayos critican lo que califican de enfoque «selectivo» del país ante las cuestiones humanitarias. El apoyo a los musulmanes de Oriente Medio contrasta con el silencio sobre las violaciones cometidas en Myanmar y por parte de China. La petición de mantener una «coherencia moral» en la lucha por las causas y las libertades.