El derrumbe de la clase media entre la guerra y las cuentas congeladas
Los indicadores están en rojo, los empresarios trabajan a pérdida y las familias recurren a préstamos incluso para celebrar bodas. El aumento del precio del combustible fomenta la tala ilegal y se multiplican las renuncias. Pese a las advertencias del FMI, el lobby bancario mantiene cautivo al 90% de los titulares de cuentas.





















