02/03/2017, 13.27
INDIA
Enviar a un amigo

La Corte suprema india deniega el aborto de un niño Down. Médico católico: el aborto nunca es la mejor opción

de Nirmala Carvalho

En la justificación brindada por los jueces se lee: “Tenemos una vida en nuestras manos”. La madre tiene 37 años y cursa un embarazo de 26 semanas. La anomalía del feto no pone en riesgo la salud de la gestante. Dr. Carvalho: “Cuando se descuben problemas en los estudios de diagnóstico prenatales, la tendencia predominantes es abortar”.   

Bombay (AsiaNews) – La Corte suprema de la India ha denegado la interrupción del embarazo a una mujer que cursa un embarazo de 26 semanas, cuyo niño está afectado por el síndrome de Down. En la justificación dada por los jueces, se lee: “Tenemos una vida en nuestras manos”. El tribunal supremo, luego de haber efectuado las evaluaciones médicas pertinentes, decretaron que en caso de proseguir el embarazo, no hay riesgos físicos para la madre que puedan justificar un aborto. “Todos saben – han escrito en la sentencia- que los niños con síndrome de Down son, como mucho, menos inteligentes, pero igualmente son personas maravillosas”. En diálogo con AsiaNews, el Dr.  Pascoal Carvalho, médico católico y miembro de la Academia Pontifica para la vida, afirma: “Sin duda, los progenitores sufren cuando se le diagnostica una anomalía al feto, pero el aborto jamás debe ser considerado la mejor opción”.

La sentencia de la Corte suprema está fechada el 28 de febrero. La madre, una mujer de 37 años, presentó un recurso de apelación para interrumpir la gestación. En la India, la ley establece que se puede abortar el feto hasta la semana 20 del embarazo, en tanto y en cuanto éste constituya un peligro para la madre y para el feto. En este caso, los jueces no han considerado oportuno conceder el permiso. Anteriormente, en un episodio similar, habían consentido la interrupción de la gestación a una mujer que cursaba un embarazo de 24 semanas, con graves riesgos para la salud de la madre.

El Dr. Carvalho afirma que “la vida es sagrada, y lo es desde el momento de su concepción. Todo ataque contra la vida humana degrada nuestra actitud en relación a la vida en su totalidad. Hoy nos encontramos frente a una cultura de la muerte y es justamente por eso que debemos reafirmar el respeto por la vida, sobre todo por aquellos que aún no han nacido, incluso con el síndrome de Down”. “La vida es un continuo –resalta el médico- y todo intento de suprimirla nos lleva a negar su valor. El aborto es un ataque contra la vida desde su mismo principio”.

Él refiere que las nuevas Directivas éticas y religiosas para los servicios de salud católicos [emanadas en 1994 de la Conferencia nacional de obispos católicos de los EEUU, que retoman las enseñanzas de la Instrucción Donum vitae del año 1987 – ndr] permiten los estudios de diagnóstico prenatales sólo cuando “los métodos utilizados, con el consentimiento de los padres debidamente informados, salvaguardan la vida y la integridad del embrión y de su madre, sin exponerlos a riesgos desproporcionados” [Donum vitae, parte I, n. 2 – ndr].

Los problemas, continúa el Dr. Carvalho, “surgen cuando los diagnósticos evidencian malformaciones o anomalías en el niño. La tendencia predominante en el mundo de hoy es abortar”. “A pesar de esto –concluye- nunca debemos perder de vista que cada persona sigue siendo un individuo único, hecho a imagen y semejanza de Dios. El niño que aún no ha nacido, inocente, indefenso, invoca a gritos nuestra protección”.

Enviar a un amigo
Vista para imprimir
CLOSE X
Ver también
Católico arrestado por cultivar cannabis para tratar a su esposa en fase terminal
08/04/2017 12:24
Card Gracias: un día de duelo por la ley del aborto
06/08/2021 13:40
Hyderabad, policía mata a 4 presuntos violadores. Médico católico: Hecho grave
06/12/2019 14:32
Bombay: La Iglesia india siempre está en favor de la vida
09/04/2019 14:18
Diálogo, armonía, abusos y aborto: los temas que abren la Asamblea Plenaria de los obispos
14/02/2020 15:09


“L’Asia: ecco il nostro comune compito per il terzo millennio!” - Giovanni Paolo II, da “Alzatevi, andiamo”