Yuanlin, una comunidad donde la fe está viva y es generosa
La zona hospeda uno de los asentamientos católicos más antiguos de Taiwán. Aquí la pertenencia a la Iglesia es vivida como un motivo de orgullo y de alegría, y en los encuentros todos son vívidos copartícipes. El amor por el Papa Francisco y el respeto por los ancianos, vividos en primera personas.
Taipéi (AsiaNews) – Yuanlin (彰化縣員林市) es una de las comunidades católicas más antiguas de Taiwán. La Sra. Nina Zhou, de 40 años, dice, con mucha humildad, que su familia recibió el don la fe hace ya cinco generaciones: sus hijos serán la sexta generación de creyentes. El párroco, el padre Kan (甘神父), mira con admiración a este grupo de familias “que se destacan por un particular entusiasmo. No se cansan jamás, están siempre a la busca de nuevas vías para compartir o difundir la fe en las pequeñas ciudades taiwanesas situadas en el centro de la isla”.
El domingo pasado organizaron un retiro por el inicio de la Cuaresma: más de 150 personas de zonas vecinas se inscribieron a través de Facebook, y la iglesia estuvo colmada desde la mañana hasta el final de la tarde. Durante la jornada de retiro se dio un espacio importante al compartir: todos, llegado su turno, tomaron el micrófono y quisieron expresar su reconocimiento ante la llamada recibida de Jesús.
La Srta. Chen, una de las más entusiastas del grupo, dice: “Aquí damos mucha importancia a la participación activa, nadie viene tan sólo para escuchar. Todos saben que incluso la más pequeña contribución puede ser muy importante para la comunidad entera”.
Nina tiene dos hijos adolescentes y ambos están muy comprometidos en la vida de la comunidad parroquial, El domingo celebrarán los setenta años del abuelo: “Desde los abuelos hasta los nietos, somos tres generaciones de católicos que se reúnen para celebrar un gran evento, y estamos seguros de que, cuando otras familias ven nuestro entusiasmo y nuestra dedicación al bien de la comunidad, reconocen que el apoyo recíproco colma nuestras existencias. Hay mucha gente que sufre la soledad, por lo cual pertenecer a una comunidad que te reciba es una cosa muy atrayente, una manera concreta de sentir la cercanía de Dios.
El retiro estuvo centrado en el ejemplo del Papa Francisco, y su compromiso en la protección de lo creado. Hay un grupo de jóvenes de la parroquia que viajará a Polonia para la próxima Jornada mundial de la juventud: “Queremos compartir nuestra pasión y nuestra fe con el Papa; Taiwán corre grandes riesgos a raíz del cambio climático y la elevación del nivel de los océanos, queremos trabajar juntos para cambiar las cosas” dice Jessica, quien hace poco tiempo inició sus estudios universitarios.
El Sr. Wu, secretario del consejo pastoral, admira la disponibilidad de sus parroquianos. “Lo más interesante es que aquí nadie está nunca falto de ideas, no vivimos en una ciudad grande como Taipéi o Taichung, no tenemos todos los contactos o las posibilidades de quien vive en ciertos contextos, pero nos inventamos cosas para hacer y actualizarnos continuamente, u ofrecer experiencias de atención y cercanía a quien se siente más marginado, siguiendo el mensaje de Jesús. Por otro lado, gracias a Internet las iniciativas se difunden rápidamente, podemos contactar a todas las parroquias de la zona en cuestión de segundos”
Sor Beatrice (黃修女), que vive desde hace años en la parroquia, confirma: “Es de verdad especial el impacto que esta gente tiene sobre sus co-habitantes, quien experimenta la actividad y el entusiasmo de esta comunidad no puede no quedar impactado de una manera profundamente positiva. A mí, lo que me da más alegría es la atención que tienen hacia los enfermos y ancianos. Cada semana, se encuentran en la casa de una familia o de una persona que está sola, y rezan juntos, luego se come con ellos, esto verdaderamente crea una comunidad”.
El párroco concluye: “Es un gran honor poder servir a una comunidad como esta, un aliento para todas las parroquias circundantes y un hermoso ejemplo para la isla de Taiwán entera”.
