31/03/2015, 00.00
IRAN
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Los cristianos en Irán: hay seguridad, pero se vive como en un gueto (II)

de Bernardo Cervellera
Las pequeñas comunidades armenias, caldeas y latinas tienen libertad, pero dentro de los confines de las iglesias. Los musulmanes que piden el bautismo deben ser expulsados para evitar “un fuerte contraste con el gobierno”. El modelo es aquel de una tolerancia entre grupos contiguos, pero sin diálogo entre ellos. La nueva catedral de la Iglesia latina. Los temores que las aperturas de Rouhani sean sólo pasajeras.

Teherán (AsiaNews)- Publicamos a continuación la segunda parte de un reportaje sobre la vida de los cristianos en Irán. La primera parte fue publicada ayer con el título “Cristianos en Irán: con Rouhani algo se mueve (I)”.

Otro golpe a la presencia cristiana fue la emigración, tal vez debida a persecuciones directas, a menudo a las dificultades económicas, a las guerras, a la presión social. Permanece el hecho que las comunidades cristianas son todas microscópicas. Visité la pequeña iglesia armenio-católica de Teherán: unas 200 personas, unas 60 familias. Por 2 años estuvieron sin obispo y esto, además de la emigración al extranjero, contribuyó a una mayor dispersión. El episcopio- palabra enorme- es una casita de dos pisos, con una escalerita interna empinada y estrecha. La mitad del espacio está destinado a oficinas y la otra mitad como habitación del obispo, mons. Neshan Karakeheyan, administrador patriarcal de Isfahan, que ya llegó a la edad de la jubilación y parece muy cansado. Mientras me ofrecen dulces (es domingo) y un té, me cuenta sobre la situación. El obispo hace notar que en Irán no hay persecución violenta y hay seguridad para los cristianos, pero se debe decir que los cristianos tengan todos los derechos como los otros ciudadanos: si bien son aceptados, pero no pueden hacer proselitismo (y misión); se hace pastoral al interior de la comunidad, pero nada afuera en público o que se vea; y sobre todo nada de conversiones. Un estribillo que muchos me repitieron es que las comunidades cristianas están obligadas a aquellos musulmanes que vienen a pedir el bautismo decirles que se vayan pues si no crearían un fuerte contraste con el gobierno.

Escuchando a algunos laicos, vengo a conocer que hay una cierta marginación en la sociedad: los armenios tienen muchos doctores pero ninguno de ellos puede ser jefe de un reparto; hay muchos soldados (el servicio militar es obligatorio), pero ninguno llega a coronel o general; hay muchos docentes, pero ninguno es director. También en las escuelas armenias, el director está decidido por el gobierno y es un musulmán. En las escuelas se sigue los planes escolásticos del gobierno, pero en las escuelas cristianas tienen la libertad de no enseñar el islam y tienen 2 o 3 lecciones por semana de catecismo para los estudiantes armenios.

Para las actividades pastorales (catecismo, encuentro, etc…) el viernes, que aquí es el día de fiesta, y tomó el lugar del domingo. Alguna comunidad celebra hasta la misa “dominical” el viernes porque sus miembros no logran tener otro día libre durante la semana.

Las iglesias cristianas fascinan a los iraníes por el silencio que reina, la armonía, la belleza, las pinturas y la miniatura: la cultura iraní jamás digirió la iconoclastía fundamentalista y siempre usó la pintura y la miniatura hasta para pintar al profeta Mahoma. Recientemente, sólo durante el período de Khomeini se cerró la apertura al diálogo con las otras tradiciones religiosas. A la salida de la iglesia, a un lado del edificio, hay una gruta de Lourdes, con muchos “ex votos” de personas curadas o de mujeres que han podido tener hijos gracias a la Virgen. Delante de la estatua de María, una mujer se detiene en silencio, envuelta en el chador negro. Después que se alejó, me dicen que es una musulmana casada de hace tiempo y que no logra tener hijos. Así que viene a menudo delante de la Virgen para pedir esta gracia.

Nos desplazamos a la iglesia de S. José, donde se reúne la comunidad caldea. En el patio interno nos recibe un sacerdote que nos regala los “ramos” del domingo de “Ramos”. Pero, aquí no se usan los ramos de olivos, sino los de alguna planta con flores de color rojo y con pequeños pimpollos de hojas, muy perfumadas.

Después de algunos minutos de oración, vamos a visitar al obispo, mons. Ramzi Garmou, un hombre de unos 70 años con un aire noble y robusto, que se ocupa de sus casi 2 mil fieles. A una pregunta sobre la misión de la Iglesia, también él me dice que deben alejar a los musulmanes que piden ser bautizados. Pero también mons. Ramzi nos hace notar que los cristianos viven seguros, si ataques de ningún tipo. Y hace un comparación con Irak y con lo que le cuenta a menudo el patriarca de Bagdad. Mar Louis Sako, su superior.

La impresión que los cristianos vivan como en un gueto, tolerados, pero divididos y aislados del resto de la sociedad es fuertísima cuando voy a visitar el centro Ararat, de la comunidad armenia apostólica. El centro está dotado de todo: piscina, campo de fútbol, una iglesia armenia moderna, un bar y hasta una escuela de danza y música para niñas y jovencitas armenias. En tiempos de Khomeini estaba prohibido el canto y la danza. También recientemente, bajo Ahmadinejad, el predecesor de Rouhani, hacían  campañas moralizadoras contra los jóvenes que se encontraban para cantar y bailar. Pero, en el presente, al menos en Teherán, se ven jóvenes que en los jardines tocan la guitarra y osan llevar camisetas de mangas cortas.

Por cualquier evenencia, la directora de la escuela de danza me pide que no publique la foto de las pequeñas y de los ejercicios. Debemos decir que la entrada al Centro está prohibida a los musulmanes. Sin embrago todos parecen contentos de esta situación: los musulmanes, que me lo presentan como un ejemplo de tolerancia y los armenios, que aplauden al gobierno por esta libertad concedida. A los presentes le pregunto si de este modo se sienten influyentes en la sociedad. Respuesta: para nada.

Al final visitamos la pequeña capilla armenia, de estilo moderno, pero con la típica cúpula en forma de cono y con arte armenio contemporánea, llena de espiritualidad. Alrededor del edificio hay algunas antiguas piedras tumbales llevadas allí de los cementerios armenios de todo Irán, signo de una larga historia de esta comunidad perseguida por siglos. En el interior de la iglesia, hay una escultura, una Virgen con el Niño estilizada, que podría estar bien en un museo de arte moderna. Aunque estén encerrados en un gueto, la creatividad no se volvió árida.

Los 3 días del triduo Pascual, los viví con la comunidad salesiana de Teherán, que tienen la responsabilidad de la comunidad latina. Esta es una comunidad internacional que alrededor del rito latino recoge, juntos a los pocos iraníes, diplomáticos extranjeros y trabajadores extranjeros: hindúes, coreanos, filipinos, congoleses, italianos, ingleses, y franceses. En el pasado, cuando la economía era pujante, esta comunidad rea mucho más numerosa. Ahora por el embrago y las dificultades financieras de Irán, redujeron sus consistencia en pocos centenares de fieles. El padre de esta comunidad es mons. Ignacio Bedini, obispo de Isfahan de los latinos, ya tiene 75 años. El obispo amado por todos, está en Irán desde hace 50 años y vivió todos los pasajes de regímenes: del shá de Persia a Khomeini, de Khatami a Ahmadinejad hasta Rouhani. En espera de dar la dimisión, se lanzó en la construcción de la catedral de los latinos, que la están construyendo en un barrio nuevo (V. foto), y que será dedicada al Sagrado Corazón. Los salesianos están buscando también benefactores para poder realizar esta obra tan importante, que hace presente a la comunidad en los nuevos barrios de la capital. El terreno- muy difícil de obtener- fue concedido por Rouhani, pero el proyecto debió someterse a las reglas de siempre: la fachada no debe ser visible desde la calle.

Hablando con diversos cristianos, se percibe el temor que los vientos de novedad que viene de parte de Rouhan, sean algo pasajero. Y hay también una cierta desconfianza porque “en todos estos años hemos sentido hablar mucho y prometer mucho, pero luego nada se verificó”.

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