21/01/2019, 13.11
CHINA
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Xiang Songzuo: El lamentable estado de la economía china

de Xiang Songzuo

Según entes de gobierno, el crecimiento en el 2018 fue del 1,67% o incluso negativo. La bolsa se hunde y las empresas privadas y estatales van rumbo a la quiebra. La burbuja especulativa de China está a punto de estallar. El discurso del Prof. Xiang Songzuo, de la universidad de Renmin, que fue censurado en Internet. 

Beijing (AsiaNews) – A continuación, presentamos el importante discurso pronunciado por el Prof. Xiang Songzuo el 16 de diciembre pasado en la Escuela de Economía de la Universidad de Renmin, durante un seminario orientado a emprendedores. Ya no es posible encontrar este discurso en China, puesto que la censura lo ha eliminado de Internet. El motivo de ello es claro: el Prof. Xiang, conocido por su carácter sincero, brinda una imagen de China que resulta mucho menos fabulosa de la que narran los periodistas y “expertos”, verdaderos aedos cortesanos –tan bien remunerados, tanto en Oriente como en Occidente. El Prof. Xiang – académico de la escuela de Finanzas de la Universidad de Renmin y ex Jefe de economistas en el Banco de Agricultura Chino- revela, por ejemplo, que el crecimiento del país para el 2018 –según entes de gobierno, que él no especifica- es del 1,67 % o incluso negativo: un dato muy lejano del crecimiento oficial, que es del 6,5%.  Él da a entender que la propiedad privada aún no es bien resguardada en China y que la deuda del país ya ha tocado niveles peligrosos (el 300% del PIB). Frente a semejante, inconfesado, derrumbe, en el cual van a la quiebra las empresas privadas y estatales, el Prof. Xiang sugiere encarar profundas reformas económicas, políticas y de gobierno.  Asimismo, cabe señalar que los Estados Unidos, con su burbuja financiera, y Europa, con su frágil política monetaria, no se encuentran en mejor situación. La de China –como bien reconocen algunos economistas- es una burbuja más total: no sólo monetaria y financiera, sino también económica y social. La única diferencia es el silencio que se cierne sobre China, signo de que se está preparando un escenario donde la población china devendrá la víctima de la explosión de esta burbuja.  Existe un registro de video del discurso del Prof. Xiang que ha sido preservado en Occidente y que usted puede ver aquí. El link del video ha recibido millones de visitas. Agradecemos al Prof. Xiang Songzuo por el coraje que ha demostrado tener, y a Chinachange, que ha proporcionado la traducción al inglés de su discurso (traducción al español realizada por AsiaNews).

 

El gran cambio, algo jamás visto en los últimos 40 años

Amigos estudiantes, con ustedes quiero compartir dos caracteres chinos. Espero que cada uno de los aquí presentes, cada emprendedor, pueda reflexionar conmigo. Estos dos caracteres son  fan si (反思, reflexionar). ¿Sobre qué vamos a reflexionar?

Como todos saben, la economía china ha tenido una baja este año. El 2018 es un año extraordinario para nosotros, por tantas cosas que han sucedido. Sin embargo, lo más importante es la desaceleración de la economía.

¿Cuán feas están las cosas? La cifra que brinda la Oficina Nacional de Estadísticas (NBS)  es del 6,5%, pero precisamente ayer, un grupo de investigación de una importante institución elaboró un reporte interno. ¿Pueden adivinar cuál fue el crecimiento del PIB que surgió, utilizando los datos de la NBS?

Ellos usaron dos modalidades de medición. Con la primera estimación, el crecimiento del PIB para China giró en torno al 1,67%. Según la otra medición, el crecimiento arroja un valor negativo.

Obviamente, el punto principal no es a precisión de estos cálculos, o cuál resulta más creíble. Pero este año ha habido tres temas vinculados a China que no hemos considerado,  que hemos fallado a la hora de juzgarlos con debida seriedad.

Ante todo, la guerra comercial entre China y los EEUU. ¿Acaso hemos hecho declaraciones carentes de precisión? ¿Hemos subestimado la gravedad de la situación? Recordemos algunos eslóganes de los medios mayoritarios a principios de año: “En la guerra comercial entre EEUU y China, los americanos están levantando piedras que terminarán cayendo sobre sus mismos pies, y China, por cierto, vencerá”. “Aunque las batallas se prolonguen o sean breves, China ganará la guerra comercial, sin lugar a dudas”.

¿Qué hay detrás de este modo de pensar? Hasta hoy, continuamos padeciendo una disonancia cognitiva entre el modo en que entendemos la guerra comercial China-EEUU y la realidad internacional. Ello requiere de una profunda reflexión.

 

Integridad y propiedad privada

Segundo punto: ¿cuál ha sido la causa de esta crisis económica? ¿Por qué las empresas económicas han sufrido contratiempos a lo largo del 2018? Mirando los datos, las inversiones de las empresas privadas cayeron de manera significativa, lo cual nos lleva a pensar: ¿qué hizo que los propietarios de las empresas privadas perdieran la confianza? El 1º de noviembre, los líderes de la nación se reunieron para una conferencia económica de alto vuelo, un hecho que alguien puede haber interpretado como una señal del gobierno, orientada a reconquistar la confianza de las empresas privadas, en paralelo con una economía que empeora.  

Desafortunadamente, desde que comenzó el año se diseminaron, por aquí y por allá, todo tipo de declaraciones ideológicas: frases como “la propiedad privada será eliminada”, “la propiedad privada será eliminada, pero no ahora”, “ya es hora de que las empresas privadas desaparezcan”, “todas las empresas privadas debieran ser devueltas a sus trabajadores”. Luego se hizo ese estudio de alto perfil sobre Marx y el Manifiesto Comunista. ¿Recuerdan aquella frase del Manifiesto Comunista? Abolir la propiedad privada. Según ustedes, con esto, ¿qué tipo de señal reciben los empresarios del sector privado?  

Para ello, necesitamos reflexionar sobre la crisis económica de China, la presión ejercida sobre la economía china y la guerra comercial entre EEUU y China, que cada día está creciendo más y más. Debemos reflexionar sobre aquello en los que nos hemos equivocado; sobre cómo hacer que reviva la economía, mientras nos encaminamos al futuro; qué pasos debemos dar para que la economía china mantenga una tasa de crecimiento sostenido.

Quizás no están de acuerdo con lo que digo; por favor siéntase libres de expresar sus opiniones. Pero yo espero que ustedes puedan pensar con lucidez una vez que hayamos concluido el seminario de hoy. ¿Por qué digo esto? Porque los problemas que afrontamos son nuestros, y son muchos. Pero muchos de ellos han sido afrontados solo en términos superficiales.

En el simposio sobre el sector privado, el secretario general Xi Jinping habló de seis temas. De ellos, yo estoy más preocupado por el sexto: la protección de la integridad personal y de la propiedad. Piensen en ello. En una nación con un sólido estado de derecho, donde todos son iguales ante la ley, ¿acaso estos derechos humanos de base no debieran ser garantizados a todos, tanto a empresarios como a ciudadanos comunes?

Han pasado 40 años desde el [programa de] reforma y apertura, y sin embargo, el secretario general siente que aún es necesario promover los derechos de los empresarios en lo que respecta a su integridad y a la seguridad de su propiedad. Esto refleja la gravedad de los temas que competen al gobierno de la sociedad china y al Estado. A mi modo de ver, la economía china tendrá que afrontar seis desafíos internos que ameritan una seria consideración de nuestra parte. Debido al poco tiempo de que disponemos, no podré detenerme en todos ellos.

 

La guerra comercial entre China y EEUU

Además, hay tres grandes retos externos. El primero, es la guerra comercial que, en efecto, ya nos es más una guerra comercial sino más bien un enfrentamiento entre dos sistemas de valores opuestos. Puede aseverarse que la relación China-EEUU ahora ha llegado a una encrucijada y que se halla ante desafíos históricos significativos. ¿Qué debemos hacer? Para ser honestos, pienso que todavía no hemos hallado siquiera un mínimo esbozo de solución a esto.

Ustedes saben que la responsable de Finanzas de Huawei, Meng Wanzhou, fue llevada a prisión en Vancouver. En los últimos dos días, los medios de mayor cobertura como la BBC y CNN han reportado que los EEUU están generando dolores de cabeza a Huawei de todas las formas posibles. Lo que este hecho nos transmite no se limita exclusivamente al comercio y a la economía.

En otra época hablábamos de “período de oportunidad estratégica de crecimiento económico para China”. ¿Este período sigue existiendo? Personalmente, mirando la situación económica internacional, pienso que este período se está desvaneciendo velozmente.

Consideremos qué significa “período internacional de oportunidad estratégica”. Significa que en el pasado, las reglas internacionales nos favorecían; teníamos pleno acceso a la tecnología, a capitales, talentos y mercados. A causa de los inminentes cambios que afrontamos sobre los frentes nacional e internacional, he titulado mi discurso de hoy “El gran cambio, jamás visto en los últimos 40 años” (四十年未有之大变局).

¿Hemos sopesado realmente los problemas? Por supuesto, el problema que vemos a corto plazo es el declive económico; la preponderancia de datos que demuestran este punto no precisa de mayores explicaciones. Los datos relativos a la performance de noviembre aún no han sido publicados, pero pueden extrapolarlos a partir de las cifras de octubre: hay una caída en prácticamente todos los sectores, desde el recorte en el consumo, el rubro automotriz hasta la propiedad inmobiliaria. Miren las exportaciones de China: ¿Quién puede decir que la guerra comercial no ha tenido impacto alguno sobre China y que China está segura de ganar la guerra, sin importar cuán grande sea esta? Y la gente que hablaba así en abril o mayo, ¿por qué no repite las mismas palabras ahora?

¿Por qué hemos cometido estos errores al sopesar las circunstancias internacionales?

Miremos estos números. Que China se encuentre afrontando una crisis económica a largo plazo no constituye un problema en sí. Pero habrán notado que el consumo y el sector de servicios ahora representan el 78,5% del PIB. Con la lógica del gobierno, esto debiera ser algo bueno, porque significa que la transición hacia una economía de consumo ha tenido éxito: en otro tiempo nos basábamos sobre las inversiones y las exportaciones; ahora nos basamos sobre el consumo y el sector de los servicios. Todo ello es razonable, pero pensemos: en un país como China, si las inversiones disminuyen dramáticamente, ¿podremos mantener la estabilidad económica basándonos exclusivamente sobre el consumo?

El hecho de que el consumo y los servicios abarquen el 75% del PIB puede ser en cierta manera una buena noticia, pero las implicaciones negativas de ello la eclipsan totalmente. Miremos las inversiones. Y más importante aún, ¿pueden los consumidores sostener por sí solos una crecimiento económico más veloz?

En los 40 años que siguieron a la reforma económica, hemos visto cinco fases de consumo. La primera, fue para resolver el problema de la comida; la segunda, fue la de los “nuevos grandes tres” [新三大件, con los que se quería señalar la nevera, una TV  a color y la lavadora]; la tercera fue la del consumo de información; la cuarta, la del automóvil; la quinta, la de la propiedad inmobiliaria.

Pero estas cinco oleadas han llegado prácticamente a su fin. Las ventas de autos han caído bruscamente, la adquisición de propiedades se ha reducido sustancialmente, y así tenemos serios problemas. Esta es la cuestión crucial de las seis estabilidades enumeradas por el Politburó[estabilidad en el empleo, en las finanzas, en el comercio exterior, en las inversiones extranjeras, inversiones estables y expectativas estables]; a modo de broma, en Internet hay quien las ha definido como los seis “tiernos besos” [吻, wen,  beso, suena igual que  稳, wen, estabilidad].

Permítanme darles otros tres “besos”: reservas estables, tasas de cambio estales, precios de vivienda estables. Es bastante obvio que estas estabilidades son difíciles de lograr. Por ahora, pareciera que “las inversiones extranjeras estables” y “la tasa de cambio estable” no son un problema. Las inversiones extranjeras son estables. ¿Pero cómo estabilizar las inversiones, las exportaciones, el mercado inmobiliario, el empleo? He aquí el motivo por el que quiero compartir la palabra “reflexionar” con cada uno de ustedes; hoy, necesitamos reflexionar sobre lo que ha sucedido y sobre cómo hallar una solución apropiada.  

 

La bolsa y las empresas en quiebra

A medida que la economía se desacelera, el riesgo financiero aumenta y las actividades de bancos ocultos se restringen rápidamente. Hay quienes dicen que el presidente del Banco Central de China se disculpó por ello, diciendo que su política primaria no fue bien pensada, que hubo falta de coordinación, que esta no se implementó de manera adecuada; en definitiva, que estos factores, unidos a los efectos de duras regulaciones, han dado lugar a una reducción del crédito. Es cierto, esta es una razón importante. Sin embargo, no es el punto fundamental.

El mercado de financiación directa, y esto vale tanto para los bonos como para las acciones bursátiles, en el 2018 quedó diezmado y muchas compañías terminaron incumpliendo sus obligaciones (entraron en default). La deuda total provocada por el default supera los 100 millardos de RMB (14, 5 millardos de dólares estadounidenses) para los primeros tres trimestres.  

Según datos aportados por el gobierno, la deuda acarreada por el default en las compañías podría superar los 120 millardos de RMB y muchas actividades comerciales han ido a la quiebra. Como dice Cao Dewang (曹德旺), las empresas se derrumban en masa, y ni siquiera las empresas estatales quedan a salvo. La compañía Bohai Steel, que en otro tiempo era citada en la lista del ranking Fortune Global 500, cuando quebró tenía una deuda de 192 millardos de RMB, pero el número real podría llegar a ser de 280 millardos de RMB.

La deuda de los gobiernos locales es otro gran problema en el mercado financiero de China. En los números, la Oficina Nacional de Auditoría dice que esta gira en torno a los 17.800 millardos de RMB, mientras que He Keng (贺铿), el vicedirector del Comité de asuntos económicos y financieros de la Asamblea Nacional Popular, piensa que esta supera los 40.000 millardos de RMB. Y lo peor de todo es que ningún gobierno local tenga intención de saldar sus deudas.  

Esto, en cuanto al contexto más amplio. Luego estaría también el derrumbe de la bolsa. Mi amigo, el Sr. Jin Yanshi (金岩石), en breve compartirá con ustedes lo que piensa con respecto a un inminente repunte del mercado bursátil, pero a mi modo de ver, esto está lejos de suceder. Miren la historia: solamente el colapso de Wall Street de 1929 es comparable con la caída en picada de que las acciones chinas han registrado este año. Algunos títulos cayeron un 80 y hasta un 90%.  

Y es este el problema en el que debemos pensar hoy: sabemos que la bolsa china está dolorida, ¿pero qué es exactamente lo que la golpea?

Algunos atribuyen la culpa a los reguladores de títulos (securities regulators), al presidente Liu (刘主席), o a tal o cual actor de este escenario, pero yo creo que ellos están acusando a la gente equivocada. El problema está en la política regulatoria, que hace tiempo presenta algunas lagunas. La falta de un marco regulatorio total de la bolsa podría ser un tema importante, pero no es el tema crucial.

Observemos ahora la estructura de las ganancias. Para ser honestos, las compañías que figuran en la bolsa de China no generan dinero. Pero entonces, ¿quién se ha hecho de las pocas ganancias de las más de 3.000 compañías que participan en la bolsa china? Dos tercios han sido capturados por el sector bancario y por el rubro inmobiliario. Las ganancias obtenidas por 1444 compañías en el grupo de las PMI y en los consejos empresarios para el crecimiento no llegaron a cosechar siquiera una vez y media las ganancias obtenidas por la Banca industrial y comercial de China. ¿Cómo es posible que un tipo de mercado semejante se transforme en un mercado impetuoso, en alza (a bull market)?   

Cuando compramos acciones, estamos comprando las ganancias de la compañía, no invenciones o rumores. He leído un reporte reciente que compara las ganancias de las compañías que figuran en la bolsa de China con aquellas en los EEUU. Hay muchas compañías estatales de los EEUU que tienen ganancias multimillonarias. ¿Cuántas compañías chinas manufactureras o de tecnología tienen estos resultados? Sólo una, pero no está en la bolsa [Xiang se refiere a Huawei, la compañía del sector tecnológico]. ¿Qué nos dice esto? Como dice el Prof. Robert Shiller de Yale: a corto plazo, el desempeño de las bolsas puede no ser el barómetro de la economía, pero sí lo es a largo plazo.

De esta manera, pienso que la terrible performance de la bolsa demuestra solamente una cosa: que la economía real china está en un estado desastroso. ¿Dónde está el repunte del mercado accionario? Creo que, como es obvio, la confianza de los inversionistas aún no se ha restablecido.

[CONTINÚA]

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