02/05/2017, 11.06
COREA - EEUU
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El THAAD ya se encuentra funcionando. Washington y Seúl ponen a prueba sus relaciones

Corea del Sur se aproxima a las elecciones presidenciales, que serán el 9 de mayo. El favorito Moon Jae-in afirma que a Seúl le compete la última palabra en lo que se refiere al sistema anti-misiles. El candidato promueve el diálogo con Corea de Norte y critica al gobierno conservador por su postura agresiva. Chung Eui-yong: “Debemos optar por lo que sea mejor para nuestros intereses nacionales”. Continúan las maniobras militares conjuntas entre Washington y Seúl. Trump: “Sería un honor reunirme con Kim”. 

Seúl (AsiaNews/Agencias) – Un vocero de las fuerzas de los EEUU con sede en Corea del Sur declaró hoy que el controvertido sistema anti-misiles THAAD ya “está operativo y tiene la capacidad de interceptar misiles norcoreanos y defender a la República de Corea”. El Terminal High Altitude Area Defense, buscado fuertemente por los Estados Unidos que se han volcado a acelerar las operaciones tendientes a su despliegue, en los últimos días ha quedado en el centro de fuertes polémicas que, según los analistas, ponen a prueba las relaciones entre Washington y Seúl.

Corea del Sur se aproxima a las elecciones presidenciales, planeadas para el próximo 9 de mayo. Es muy probable que la consulta popular le otorgue la victoria al líder del partido liberal, Moon Jae-in, el cual ha afirmado que la próxima administración de Seúl debiera tener la palabra final en lo que concierne al despliegue del THAAD. La oficina de la campaña de Moon ha declarado que su despliegue debiera ser suspendido de inmediato a partir de entonces.

El 27 de abril pasado, el presidente americano Trump expresó su voluntad de que Seúl pagase los costos de la puesta en marcha del sistema, que rondan un millardo de dólares, aproximadamente. Kim Ki-jung, un asesor de política externa de Moon, respondió que dicha sugerencia era una “opción imposible”. El 30 de abril pasado, Herbert Mc Master, consejero americano de seguridad nacional, intentó aplacar las polémicas, precisando que los Estados Unidos sostendrán los costos de las operaciones.

En un libro publicado en el mes de enero, Moon afirma que Corea del Sur debiera aprender a “decir que No a las americanos”. El candidato del Partido demócrata surcoreano promueve el diálogo con Corea del Norte y ha criticado al gobierno conservador por su postura agresiva, que no ha permitido frenar el desarrollo de las armas de Pyongyang. Seúl declaró que la decisión de utilizar el THAAD fue en definitiva una decisión militar, tomada por los Estados Unidos.  

Muchos analistas surcoreanos se preguntan ahora cuáles habrán de ser las motivaciones tras las afirmaciones del presidente americano, y en vista de la prisa con la cual los EEUU han querido desplegar el sistema antimisiles.  “Trump está utilizando el THAAD como conejillo de Indias para poner a prueba las relaciones con Seúl”, declaró Kim Dong-yup, profesor en la Kyungnam University’s Institute of Far Eastern Studies de Seúl. “Trump parece estar tanteando el nivel de compromiso de Corea del Sur en su alianza Corea-EEUU. Me pregunto si lo hace porque ya piensa que Moon ganará las elecciones”, agregó Kim.  

Un segundo asesor de Moon en lo que concierne a política exterior ha declarado que los comentarios de Trump acerca del costo del THAAD plantean preguntas fundamentales acerca de la cuáles son las metas que se persiguen con dicha alianza. “Esta es una dimensión nueva”, declaró Chung Eui-yong, ex embajador surcoreano en Ginebra, que dirige un equipo de consultores. “Nuestra postura es que debe hacerse una revisión del THAAD, incluso si no lo pagamos, pero las observaciones que Trump ha hecho acerca de los costos han cambiado un aspecto fundamental de este problema”, dijo Chung. “Debemos optar por aquello que sea mejor para nuestros intereses nacionales”.

A pesar de las polémicas políticas de los últimos días, continúan las maniobras militares conjuntas entre Washington y Seúl. Las tensiones en la península coreana han ido en aumento, con reiteradas amenazas de Corea del Norte y la presencia de un grupo de buques de guerra americanos y de un submarino nuclear. Dos  bombarderos estadounidenses ayer participaron de un ejercicio con la fuerza aérea de Corea del Sur, en lo que Estados Unidos definió como una operación de rutina.

El vuelo de dos bombarderos se produjo justo cuando el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, declaraba que estaba abierto a reunirse con el líder del Norte,  Kim Jong-un, en circunstancias apropiadas, incluso cuando Pyongyang ha afirmado que quiere continuar con sus pruebas nucleares. A pesar de ello, Trump declaró que sería para él un “honor” reunirse con el joven dictador del Norte.  

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