Olimpiadas: el monje budista detrás de las medallas surcoreanas en snowboard
En los Juegos de Milán-Cortina tres podios llevan la marca del Ven. Hosan, abad del templo de Bongseon. Todos los atletas surcoreanos de esta disciplina provienen del Dalma Open Championship, un torneo que comenzó la Orden Jogye en 2002. Nació para apoyar un deporte que era marginal, y hoy es el principal semillero del país. El monje: En el budismo buscamos la liberación, como los jóvenes con las tablas.
Milán (AsiaNews/Agencias) - Hay una conexión insospechada con el budismo detrás de las medallas que ha conquistado Corea del Sur en snowboard en las Olimpiadas de invierno de Milán-Cortina 2026. La medalla de oro en halfpipe Choi Gaon, la medalla de plata en esquí alpino Kim Sang-kyum y la medalla de bronce en big air Yu Seung-eun - así como Lee Sang-ho, primera medalla olímpica para Corea del Sur en snowboard en los Juegos Olímpicos de Pyeongchang, en 2018 - comparten un rasgo muy peculiar: todos han participado en el Dalma Open Championship, un torneo que comenzó en 2002 y fue organizado por la Orden Jogye, la principal institución budista del país. Detrás de este insólito vínculo se encuentra la intuición del Ven. Hosan, abad del templo Bongseon de Namyangju, en la provincia de Ggi, apodado “el padrino del snowboard”. Su relación con este deporte comenzó por casualidad.
En 1995 el monje recitó algunas oraciones por la seguridad en una estación de esquí, y a cambio recibió un pase libre. En el movimiento de los atletas que descendían por la pendiente él vio una especie de libertad. “También en el budismo buscamos la liberación definitiva del ciclo de nacimiento y muerte”, explicó el Ven. Hosan en una entrevista a la agencia Yonhap News. “Sentí que podía identificarme con los sentimientos de esos jóvenes sobre sus tablas”.
Entonces él mismo comenzó a esquiar en la montaña, y descubrió también otra realidad. En Corea, el snowboard se consideraba un deporte marginal, con escaso apoyo institucional y atención mediática. Los jóvenes atletas tenían pocas o ninguna posibilidad de entrenar de forma constante y profesional, o de competir en los más altos niveles. El Ven. Hosan decidió, hace ya más de veinte años, organizar una competencia financiada con sus propios ahorros y con la ayuda de monjes de otros templos. El nombre del evento deriva del término budista “dharma”, una clara referencia a las enseñanzas de Buda.
El proyecto fue creciendo gradualmente en dimensiones e importancia. Hasta que fue reconocido como la mayor competencia internacional de snowboard de Corea del Sur, y proporcionó a los atletas puntos de clasificación para la Copa del Mundo de la Federación Internacional de Esquí y Snowboard (FIS).
Cuando Pyeongchang fue elegida como sede de los Juegos de invierno en 2018, la misión del evento se amplió para incluir el entrenamiento de jóvenes promesas con potencial olímpico. Más de veinte años después, el evento se confirma como el más longevo semillero de talentos de snowboard de Corea del Sur, así como el inesperado lugar de nacimiento de los llamados “Dharma kids”.
15/02/2025 14:42
12/02/2018 15:08
