Papa: los presidentes de las Conferencias Episcopales debatirán en octubre sobre la familia
El anuncio se hizo hoy, con ocasión de los diez años de la promulgación de la exhortación apostólica Amoris laetitia del Papa Francisco. León XIV invita a los obispos a realizar un "discernimiento sinodal a la luz de a la luz de Amoris laetitia y teniendo en cuenta lo que se está realizando en las Iglesias locales". "Aprender a evocar la belleza de la vocación al matrimonio precisamente en el reconocimiento de su fragilidad. Sin los laicos la Iglesia no puede convertirse en sal de la tierra.
Ciudad del Vaticano (AsiaNews) – “Reconociendo los cambios que siguen afectando a las familias, he decidido convocar en octubre de 2026 a los Presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el mundo, con el fin de proceder, en un clima de escucha recíproca, a un discernimiento sinodal sobre los pasos a dar para anunciar el Evangelio a las familias de hoy, a la luz de Amoris laetitia y teniendo en cuenta lo que se está realizando en las Iglesias locales", anunció el Papa León XIV en un mensaje difundido hoy -el día en que la Iglesia celebra la fiesta de san José- con ocasión del décimo aniversario de la promulgación de la exhortación apostólica Amoris laetitia, el documento dedicado al tema del amor conyugal que escribió el Papa Francisco al concluir el Sínodo de los obispos de 2014 y 2015, que dedicó dos sesiones al tema de la familia.
La exhortación apostólica de 2015 es un texto extenso y detallado sobre la vocación al matrimonio en el contexto de la sociedad actual, centrado en una reinterpretación del Himno a la Caridad de san Pablo (1 Cor 13) en la vida concreta de los esposos y en la educación de los hijos. Pero Amoris laetitia es también el documento que ha hecho discutir dentro de la Iglesia por la invitación del Papa Francisco a realizar un ejercicio del “discernimiento” en las situaciones particulares de las parejas que se encuentran en situaciones “irregulares” tras el fracaso de un matrimonio anterior. E invita al mismo tiempo a la comunidad cristiana no solo a acompañarlas con respeto y acogida, sino en algunos casos (como sugiere una nota al texto) incluso “con el acceso a los Sacramentos”, que se deben considerar no como “un premio para los perfectos, sino un generoso remedio y un alimento para los débiles”.
A diez años de distancia, el Papa León invita en prime lugar a “dar gracias al Señor por el impulso dado al estudio y a la conversión pastoral de la Iglesia, y pedirle el valor para continuar el camino, acogiendo siempre de nuevo el Evangelio, con la alegría de poder anunciarlo a todos”. El pontífice recuerda que Amoris laetitia fue el fruto de un camino de escucha de “los gozos y esperanzas, las tristezas y angustias” de las familias, a las que Francisco quiso involucrar personalmente en el camino sinodal. Destaca el llamado de su predecesor a desarrollar «nuevos caminos pastorales» para la familia y para fortalecer la educación de los hijos, invitando a la Iglesia a «acompañar, discernir e integrar la fragilidad», superando una concepción reductiva de la norma.
“Para cumplir con la misión de anunciar el Evangelio de la familia a las jóvenes generaciones -añade Prevost- debemos aprender a evocar la belleza de la vocación al matrimonio precisamente en el reconocimiento de su fragilidad, a fin de despertar 'la confianza en la gracia' ( AL 36) y el deseo cristiano de santidad. También debemos sostener a las familias, particularmente a aquellas que sufren tantas formas de pobreza y violencia presentes en la sociedad contemporánea”.
León XIV agradece a los pastores, a los agentes de pastoral, a las asociaciones de fieles y a los movimientos eclesiales comprometidos en la pastoral familiar. “Nuestra época -les dice- está marcada por rápidas transformaciones que, incluso hoy más que hace diez años, hacen necesaria una especial atención pastoral a las familias, a las que el Señor confía la tarea de participar en la misión de la Iglesia de anunciar y dar testimonio del Evangelio. [6] De hecho, hay lugares y circunstancias en los que la Iglesia «sólo puede llegar a ser sal de la tierra» [7] a través de los fieles laicos y, en particular, de las familias. Por eso, el compromiso de la Iglesia en este ámbito debe renovarse y profundizarse, para que aquellos a quienes el Señor llama al matrimonio y a la familia puedan vivir su amor conyugal en Cristo y los jóvenes se sientan atraídos por la intensidad de la vocación matrimonial en la Iglesia”.
Por eso se ha convocado este nuevo encuentro para el próximo octubre, que el Papa encomienda en la fiesta de hoy a san José, “Custodio de la Sagrada Familia de Nazaret”.
26/12/2021 13:50
