Sindh: protesta de los hindúes por el ataque al templo de Kali Mata
Vandalizadas algunas partes del lugar de culto, temor entre los residentes del distrito de Fateh Chowk. Los miembros de la comunidad organizaron una manifestación, bloqueando el tráfico y entonando consignas a favor de la libertad religiosa. Aún se desconocen los detalles del ataque y los autores. La intervención de la policía y la promesa de castigar a los responsables han devuelto la calma.
Hyderabad (AsiaNews) - En las últimas horas se ha registrado una escalada —temporal, pero preocupante— de la tensión en Hyderabad, la segunda ciudad más poblada de la provincia de Sindh, en el sur de Pakistán, país de amplia mayoría musulmana; el detonante de la protesta fue el ataque al templo de Kali Mata en la zona de Fateh Chowk, que desató la ira y el descontento de la minoría hindú de la zona. En respuesta, los miembros de la comunidad local han organizado un bloqueo temporal del tráfico, lo que ha avivado el enfrentamiento y ha provocado temores de nuevos actos de violencia entre los residentes de la zona.
Según las primeras informaciones, unos individuos no identificados habrían vandalizado partes del lugar de culto, causando daños y propagando un clima de miedo en el barrio. Aunque los detalles sobre la magnitud de los daños siguen sin estar claros, el incidente atrajo rápidamente la atención de la comunidad hindú local, que se reunió en el distrito donde se encuentra el templo para organizar una sentada de protesta.
Decenas de manifestantes bloquearon las calles principales durante varias horas, provocando largas colas de vehículos y considerables molestias a los viajeros en las horas punta. Los presentes entonaron consignas y cánticos a favor de la libertad religiosa, la protección de los derechos de las minorías y una intervención inmediata de las autoridades contra los responsables del presunto ataque.
Un vídeo compartido en las redes sociales por Mangla Sharma, líder vinculado al Movimiento Muttahida Qaumi (MQM Pakistán) y exmiembro de la Asamblea Provincial de Sindh, mostraba a los manifestantes coreando consignas en apoyo de los derechos religiosos y exigiendo justicia. El vídeo puso de manifiesto la intensidad de la reacción de la comunidad y la urgencia de sus demandas.
Un manifestante, identificado como Lashman, declaró que la comunidad no interrumpiría la sentada hasta que las autoridades les garantizaran seguridad y emprendieran acciones concretas contra los agresores. Continuó afirmando que, en el pasado, algunos miembros habían recibido amenazas y sostuvo que ya se habían producido episodios similares, aunque habían pasado desapercibidos. Sin embargo, estas afirmaciones no han sido verificadas de forma independiente por las autoridades.
Los participantes en la protesta subrayaron que la manifestación era de carácter pacífico, pero no por ello menos decidida a reclamar la defensa de los derechos y las libertades. «Estamos aquí por la justicia y la seguridad. No nos iremos hasta que las autoridades den respuesta a nuestras preocupaciones», gritó un manifestante durante la sentada. Las fuerzas del orden se dirigieron al lugar de la manifestación e iniciaron un diálogo con los presentes, buscando un terreno común para calmar la tensión.
Entre los funcionarios que participaron en la mediación se encontraba Maria Sario, responsable de la Sección de Mujeres y Menores de Hyderabad, junto con otros funcionarios de la policía y de la administración del distrito. En una entrevista con los medios de comunicación, Sario destacó el compromiso del departamento de policía con la protección de las comunidades minoritarias. A continuación, señaló que la policía de Hyderabad ha trabajado constantemente para garantizar la seguridad y los derechos de las minorías, subrayando una vez más la importancia de mantener la confianza del público. «Como agentes —afirmó— debemos mantenernos humildes, escuchar a las personas con sinceridad y tratar a todos con respeto».
Altos cargos de la policía, entre ellos el superintendente jefe (SSP) de Hyderabad, supervisaron personalmente la situación. Bajo su dirección, las autoridades pusieron en marcha una intervención rápida, que incluyó la detención de personas sospechosas de estar implicadas en el incidente. Los funcionarios comunicaron finalmente que estas medidas contribuyeron a recuperar el control de la situación. Tras las negociaciones y las garantías ofrecidas por la administración, la protesta se disipó gradualmente y se reanudó el tráfico rodado, sin que se produjeran incidentes graves ni heridos en los momentos de mayor tensión.
Aunque la situación inmediata se ha contenido, el episodio pone de relieve una vez más las preocupaciones persistentes entre las comunidades minoritarias con respecto a la seguridad de los lugares de culto. Los líderes religiosos han instado a las autoridades a adoptar medidas a largo plazo para prevenir este tipo de incidentes y garantizar una sensación de seguridad para todos los residentes. En respuesta, las autoridades han informado de que se está llevando a cabo una investigación sobre el presunto acto de vandalismo y se han comprometido a emprender nuevas acciones en función de los resultados.
17/12/2016 13:14
22/12/2021 11:45

