Las autoridades han cortado internet en todo el país para no dar visibilidad a las manifestaciones. Khamenei amenaza a los que “destruyen calles” para “complacer” a Trump. En realidad, el descontento es mucho más arraigado y difundido de forma capilar debido a una crisis económica cada vez más grave. Y junto a las consignas pro-derechos y libertad, intenta abrirse paso también la nostalgia monárquica
Tercer día de violencia en la metrópoli del norte del país entre el ejército y las milicias YPG. Los suburbios de Ashrafiyeh y Sheikh Maqsood han sido declarados “zonas militares cerradas”. Las autoridades han impuesto el toque de queda, una persona describe la situación como “dramática y aterradora”. El gobierno turco ofrece ayuda a al-Sharaa.
Informadas por Damasco y por medios de comunicación árabes e internacionales, las autoridades libanesas redoblan sus esfuerzos en materia de vigilancia. Sin embargo, las «brechas» en la frontera entre ambos países dificultan la misión. Según la ONU, desde la caída de Assad, 69.000 sirios, principalmente alauitas, han huido al país de los cedros, aunque los datos son parciales y difíciles de verificar.
El jefe del Consejo Presidencial de Yemen (respaldado por los sauditas) declara el estado de emergencia y anula el pacto de defensa con los Emiratos. Aviones de combate atacan un cargamento de armas destinado a los separatistas. En el país que actualmente es teatro de un conflicto contra los rebeldes pro-iraníes hay riesgo de una escalada de violencia y caos. En este contexto, Israel ha tomado la decisión de reconocer a Somalilandia en la guerra contra los hutíes (y Teherán).
Para el cardenal Mathieu, el fin de la guerra de doce días «no ha alejado el espectro de la reanudación de las hostilidades». La cuestión, según el cardenal, no es «si, sino cuándo». En previsión del Día Mundial, la paz sigue siendo «un ideal y un objetivo» también en relación con los «equivalentes judío y árabe/persa». Y que sea real «en los corazones, en las comunidades y en el mundo».
Después de dos años de oscuridad, la ciudad donde nació Jesús vuelve a iluminarse por Navidad. En la misa de la noche, el patriarca latino Pierbattista Pizzaballa reinterpretó el Evangelio a la luz de las heridas de Tierra Santa y, en particular, de Gaza. Y de la «gran y concreta» responsabilidad de llevar la paz de Dios al mundo: «La Navidad no nos aleja de la historia, sino que nos involucra profundamente», comentó el cardenal.