01/12/2015, 00.00
CAMBOYA - VATICANO
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Vicario de Phnom Penh: entre la guerra y la violencia, la misericordia es la manera para reconciliar al hombre

de Olivier Schmitthaeusler*
En una carta pastoral por el Año de Jubileo Mons. Olivier Schmitthaeusler exhorta a los fieles a ser "signos vivientes de la Misericordia" de Dios y de vivir juntos como hermanos y hermanas. El prelado insta a hacer peregrinaciones a los lugares santos de la tradición cristiana en Camboya. Se anuncia una serie de actos previstos para el próximo año.

Phnom Penh (AsiaNews) - En Camboya el Jubileo de la Misericordia será una oportunidad para la reconciliación en un país marcado en el pasado reciente por el conflicto y la violencia nunca totalmente enfrentado y superado. Un año dedicado a los mártires y a los últimos de la sociedad, conforme a lo solicitado en varias ocasiones, por el mismo Papa Francisco. Lo dice el vicario apostólico de Phnom Penh, Mons. Olivier Schmitthaeusler, en una carta pastoral en la que también se ilustran las muchas actividades promovidas por la Iglesia en Camboya para la ocasión. A partir de la inauguración oficial el 10 de diciembre de la Puerta Santa en el centro pastoral de la Vicaría, los retiros espirituales y momentos de oración, hasta la conferencia sobre la misericordia de Dios planeado para el tiempo de Cuaresma.

Proclamado por el papa Francisco,, el Jubileo de la Misericordia se abrirá el 8 de diciembre con las celebraciones no sólo en Roma, sino en todas las diócesis del mundo y en los principales santuarios. Aquí, a continuación, el texto de la carta de Mons. Schmitthaeusler, y remitido a AsiaNews:

"Misericordioso como el Padre, entonces, es e "lema" del Año Santo. En la misericordia tenemos pruebas de cómo ama Dios. Él da todo de sí mismo, para siempre, de forma gratuita, y sin pedir nada a cambio. Viene en nuestra ayuda cuando lo invocamos. Es bueno que la oración diaria de la Iglesia comience con estas palabras: "¡Oh Dios mío, ven en mi auxilio, Señor, date prisa para ayudarme!" (Sal 70,2). La ayuda que invocamos ya es el primer paso de la misericordia de Dios para con nosotros. Él vino para salvarnos de la condición de debilidad en el que vivimos. Y su ayuda es hacernos captar su presencia y su cercanía. Día a día, tocado por su compasión, nosotros también podemos llegar a ser compasivos con todos" (Francisco - MV13).
 

Queridos hermanos y hermanas,

el Santo Padre invitó a toda la Iglesia a vivir un gran Jubileo de la Misericordia. Se abrirá el 8 de diciembre, día de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de María y finalizará 20 de noviembre 2016, el día de la fiesta de Cristo Rey.

Nuestro planeta está sufriendo a causa de la guerra, la violencia, el odio.

La misericordia es el camino que Dios nos da para reconciliar a la humanidad y vivir juntos como hermanos y hermanas, en paz y armonía.

Nuestro vicariato se complace en dar la bienvenida a este tiempo de gracia para nuestra renovación espiritual, reconciliarnos con Dios y con el prójimo. Desde 2014, estamos viviendo un año de la Caridad.

El primer año, la imagen del Buen Samaritano nos ha guiado en la bienvenida de unos a otros como vecinos, con compasión y cuidado. El segundo año, la imagen de Jesús lavando los pies de sus discípulos nos ayudó a convertirnos en siervos del Amor en acción. Y este año, es con el Padre, que da la bienvenida a su hijo perdido que descubrimos la máxima expresión de la caridad: la misericordia de Dios.

El 10 de diciembre, vamos a abrir oficialmente la Puerta Santa del Centro Pastoral del Vicariato de Phnom Penh Thmey; le sigue, el 13 de diciembre, en la parroquia de San José con nuestros mártires y el Primero de enero próximo en Areyksat con Nuestra Señora del Mekong.

Se invita a cada comunidad del Vicariato para hacer la peregrinación del Año Santo a estos tres lugares diferentes.

Durante el año, queremos proponer varios eventos, con el objetivo de permitir a todos a vivir una real conversión interior.

Acogiendo la propuesta del Santo Padre, invito a cada uno de ustedes a partir de ahora para prepararse a "vivir las obras espirituales y corporales de misericordia", por lo que estamos marcados por el Amor inmenso de Dios para toda la humanidad y, en particular, los más pequeños que son tan numerosas en nuestra sociedad.

Que este año sea un año de la reconciliación en nuestros corazones, en nuestras familias, en nuestras comunidades y en nuestro país, que se está preparando para abrirse al mayor mercado común dentro de la ASEAN.

¡Dios es Amor! Necesitamos ser signos vivientes de la Misericordia del Padre.

La paz y la alegría para todos ustedes.

*Mons. Olivier Schmitthaeusler es el vicario apostólico de Phnom Penh

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