«Sallay fue el cerebro de los atentados de Pascua de 2019 en Colombo»
La acusación del fiscal tras el interrogatorio de un nuevo testigo en Francia: se agrava la situación del exjefe de los servicios secretos militares. Desde 2017 habría financiado a grupos de extremistas islámicos y tamiles para utilizarlos en atentados suicidas y acciones contra los opositores de Rajapaksa. En esta red también se incluirían el asesinato del periodista Lasantha Wickrematunge y la desaparición de Prageeth Eknaligoda.
Colombo (AsiaNews) – Se agrava la situación del exjefe de los servicios secretos militares, el general de división retirado Suresh Sallay, en la investigación sobre los atentados de Pascua de 2019 en Sri Lanka, los atentados suicidas que causaron la muerte de 278 personas y conmocionaron al país. Sallay, detenido el pasado mes de febrero para ser interrogado y actualmente ingresado en el Hospital Nacional de Colombo debido a su precario estado de salud, ha sido acusado formalmente de ser el «cerebro» de los atentados.
Ante el tribunal de Colombo Fort, el fiscal adjunto Dileepa Peiris presentó un informe de 14 páginas sobre el desarrollo de la investigación. El documento sostiene que Sallay habría planeado ya desde 2017 el uso del grupo yihadista liderado por Zaharan Hashim para llevar a cabo una operación política y terrorista de gran impacto.
Según la reconstrucción de la acusación, los contactos entre los servicios secretos y el grupo extremista habrían comenzado tras los enfrentamientos entre facciones musulmanas en la zona de Aliyar en 2017. En aquella ocasión, fue detenido un colaborador de Hashim, Seyni Moulavi. Siempre según la Fiscalía, Sallay habría autorizado el uso de fondos de la inteligencia militar para financiar los gastos legales necesarios para su liberación. Los investigadores sostienen que, ya entonces, existía un plan para aprovechar a un grupo de extremistas dispuestos a cometer atentados suicidas.
Las acusaciones se basan en gran parte en el testimonio de Azad Maulana, exsecretario personal del exministro y líder tamil Sivanesathurai Chandrakanthan, conocido como Pillayan. Los investigadores de Sri Lanka se desplazaron a Francia para recabar su declaración. Maulana habría declarado que Sallay mantuvo contactos continuos con el grupo de Zaharan Hashim y que se conservaron registros detallados de las reuniones y comunicaciones entre militares y yihadistas. Según se informó en la sala del tribunal, Maulana poseería cinco cuadernos con notas y detalles sobre dichos contactos.
La Fiscalía reveló además presuntos vínculos políticos de alto nivel. En el tribunal se afirmó que, tras los atentados de 2019, el expresidente Mahinda Rajapaksa, junto con sus hijos y aliados políticos Namal Rajapaksa y Basil Rajapaksa, habría visitado a Pillayan en la prisión de Batticaloa prometiéndole la puesta en libertad en el plazo de una semana tras la elección de Gotabaya Rajapaksa. Según la acusación, en esa ocasión también se habría anunciado el regreso de Sallay al frente de los servicios de inteligencia nacionales.
El fiscal Peiris ha afirmado que los servicios secretos militares habrían financiado y protegido tanto al grupo de Pillayan como al de Zaharan Hashim utilizando fondos públicos. Además, ha relacionado a personas cercanas a Pillayan con algunos de los casos más controvertidos de asesinatos y desapariciones en Sri Lanka, entre ellos los de los periodistas Lasantha Wickrematunge, Prageeth Eknaligoda y Keith Noyahr.
La defensa de Sallay rechazó todas las acusaciones. El abogado Shaveendra Fernando sostuvo que el testimonio de Azad Maulana no constituye una prueba válida hasta que sea verificado y sometido a un contrainterrogatorio en el tribunal. Además, cuestionó la fiabilidad de Channel 4, la cadena británica que en el pasado había difundido documentales sobre la presunta responsabilidad del Estado en los atentados de Pascua.
Sin embargo, la Fiscalía ha expresado su preocupación por la seguridad de Sallay, alegando que existirían grupos organizados con la intención de obstaculizar la investigación. Por este motivo, se ha solicitado que el exjefe de inteligencia no sea expuesto públicamente durante las vistas y que cualquier reunión con sus abogados se realice bajo supervisión.
El magistrado Pasan Amarasena ha aplazado el proceso hasta el 2 de junio, fecha en la que el tribunal decidirá si Sallay deberá comparecer públicamente en la sala y si podrá prestar declaración a puerta cerrada. Mientras tanto, el caso sigue sacudiendo la política de Sri Lanka, reabriendo interrogantes sobre las responsabilidades detrás de uno de los peores atentados terroristas de la historia del país.
