'La paz esté con ustedes': la palabra del Resucitado más allá del mal y de la muerte
El saludo pascual del director editorial de AsiaNews: "Desde el Líbano hasta Myanmar, pasando por las cárceles de Hong Kong, asistimos a un largo calvario de Pasión. Que el espíritu de Jesús resucitado, presente en nuestro tiempo y en nuestro mundo, nos consuele y nos conceda paz y libertad".
"La paz esté con ustedes": este es el saludo de Jesús resucitado. Y es precisamente la resurrección de Cristo la que nos impulsa —casi nos obliga— a mantener un resquicio de esperanza en la vida y el futuro, sobre todo en un tiempo que, para muchas personas y numerosos pueblos de Asia, está marcado por la violencia, el mal y la muerte.
Con ese mismo saludo de paz se dirigió por primera vez al mundo el Papa León XIV desde la plaza de San Pedro. Hace cuatro meses visitó el Líbano, una tierra que hoy ha vuelto a sumirse en una violencia que golpea con fuerza a las comunidades cristianas. El pasado 9 de marzo, el padre Pierre El Raii, sacerdote maronita de 50 años y párroco de Qlayaa, en el sur del país, fue asesinado durante un ataque israelí. En el sufrimiento y el martirio de tantas personas —niños y sus jóvenes madres, y muchachos enviados a combatir y morir— revivimos la misma Pasión de Jesús.
Pero no solo en el Líbano. Toda la tierra de Jesús se ha convertido nuevamente en un calvario. Desde la inmensa e infinita tragedia de Gaza hasta Cisjordania y Jerusalén, cuyo nombre significa "ciudad de la paz". Es la ciudad donde Jesús muere y resucita, y es verdaderamente un caleidoscopio de todo el dolor del mundo y, al mismo tiempo, la razón de la esperanza de que la vida puede ser más fuerte que la muerte. Todos hemos nacido en Jerusalén, la ciudad que es nuestra madre, tal como dice el Salmo 87 y recordaba de manera sugerente el cardenal Carlo Maria Martini.
Nuestra agencia ha informado, y sigue haciéndolo, sobre los conflictos, viejos y nuevos, que ensangrientan la Tierra Santa y toda Asia. El conflicto desatado por los ataques a Irán repercute en otros países árabes, donde a menudo las víctimas son migrantes procedentes de otros países asiáticos. Tragedias y dolores que parecen no tener fin, como tampoco parece tener fin la guerra en Myanmar, terrible y olvidada por muchos, pero no por nosotros, misioneros del PIME y responsables de AsiaNews.
He pasado mi vida misionera con el pueblo chino y deseo dirigir ahora mi pensamiento a los creyentes de China, que sufren graves limitaciones en la libre práctica de su fe. Nunca hemos dejado de hablar sobre los cristianos de China, comenzando por aquellos que pertenecen a las comunidades subterráneas. Sus historias de resiliencia, de fidelidad y de testimonio del Evangelio son un patrimonio que la Iglesia entera debería reconocer con mayor consideración.
En Taiwán la gente es libre, pero está preocupada por un futuro cada vez más incierto e incluso peligroso. En Hong Kong hay muchas personas en prisión, entre ellas amigos que comparten nuestra fe en Jesús. Lo hemos escrito en varias oportunidades, pero nos parece importante reiterarlo: no están en la cárcel por ser católicos, sino porque se han mantenido fieles al ideal de libertad, democracia y justicia social inspirado en el Evangelio. Recuerdo especialmente a dos de ellos: Jimmy Lai y Lee Cheuk-yan. Son pocos los que honran el valor ejemplar de su testimonio, que no solo tiene un significado civil, sino también evangélico. Nosotros estamos entre esos pocos, y seguiremos estándolo .
Felices Pascuas a los lectores de AsiaNews y a todos los amigos de Asia que nos siguen. Que el espíritu de Jesús resucitado, presente en nuestro tiempo y en nuestro mundo, los consuele y les conceda paz y libertad.
En la foto: Un momento de la Vigilia Pascual de anoche en la parroquia de la Sagrada Familia, en Gaza.
17/12/2016 13:14
02/05/2017 13:54
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