Bangkok: amnistía para las protestas de ayer, pero no para las de hoy
La Cámara de Representantes ha dado luz verde a la "Ley para la promoción de una sociedad pacífica". Se beneficiarán de esta medida, que cuenta con apoyo transversal, tanto los monárquicos que protagonizaron los bloqueos de 2008 como los partidarios de Thaksin que asediaron el centro de la capital en 2010. Quedan excluidos los condenados por el controvertido delito de "lesa majestad".
Bangkok (AsiaNews) - La Cámara de Representantes del Parlamento bicameral tailandés ha aprobado una nueva ley de amnistía, en una votación celebrada ayer que concluyó con 306 votos a favor, 141 en contra y dos abstenciones. El núcleo de la cuestión es la anulación de las condenas por participar en actos políticos públicos durante el complicado periodo de veinte años comprendido entre el 1 de enero de 2005 y el 16 de julio de 2025. El borrador del texto de la «Ley para la promoción de una sociedad pacífica» había sido enmendado y aprobado el pasado 30 de junio por el Senado, un órgano no elegido cuyos miembros son designados por partes consideradas representativas de la sociedad y de sus intereses.
La medida afecta a un gran número de personas de diversa pertenencia política, social o ideológica. Entre ellas se encuentran representantes de las «Camisas Amarillas», de tendencia monárquica, protagonistas —junto con las «Camisas Rojas» — de iniciativas sonadas; estas últimas, de base popular y rural, dirigidas directamente desde el exilio por el ex primer ministro Thaksin Shinawatra y sus familiares. De las primeras cabe recordar el bloqueo de los aeropuertos de Bangkok en 2008, mientras que las segundas fueron protagonistas del largo asedio del centro de la capital, que terminó en mayo de 2010 en un baño de sangre tras la intervención militar.
A todos ellos, personalidades que en muchos casos han sido protagonistas de la política parlamentaria, además de de un enfrentamiento a menudo duro en las calles, se les concederá la amnistía que les permitirá volver a la política activa, pero no la exención de responsabilidad por delitos de carácter civil. En conjunto, sin embargo, las medidas incluidas en la ley aprobada ayer afectan sobre todo a varios miles de jóvenes implicados en acontecimientos más recientes y basados en una reivindicación abierta de cambio.
La organización Abogados Tailandeses por los Derechos Humanos contabiliza 1.997 personas procesadas en virtud de la ley por haber participado en manifestaciones no autorizadas o por haber expresado opiniones políticas durante la acalorada fase de protestas que comenzó en julio de 2020 y se prolongó hasta el año siguiente. Entre ellos hay 290 personas acusadas de lesa majestad en virtud del artículo 112 del Código Penal, que se ha vuelto a aplicar a gran escala bajo el Gobierno dirigido entre 2019 y 2023 por el exgeneral Prayut Chan-ocha, en particular contra los líderes estudiantiles.
Sin embargo, aunque muchas de las personas implicadas en el movimiento por el cambio y la democracia podrán beneficiarse de la amnistía, no será así para quienes hayan sido acusados de infringir el artículo 112 del Código. Este artículo prevé penas muy severas para impedir cualquier instrumentalización política o crítica hacia la familia real, a la que los críticos del sistema asocian con las élites aristocráticas, los militares y parte de los intereses económicos de carácter familiar.
Resulta significativo que, en un delicado equilibrio de contenidos en una fase que, en diversos aspectos, parecería abrirse a demandas de mayor participación y a la consideración de cuestiones hasta ahora ignoradas o reprimidas, la ley no prevea la condonación de las condenas por corrupción, agresión u homicidio. Por el contrario, la norma incluye en la amnistía a quienes, entre militares y fuerzas del orden, se han manchado de represión y violencia contra los manifestantes. Esta y otras ambigüedades vacían de parte de su significado a la nueva ley.
No son pocos los que opinan, como Olarn Thinbangtieo, politólogo de la Facultad de Ciencias Políticas y Derecho de la Universidad de Burapha, que las disputas políticas más significativas se refieren ahora a los jóvenes perseguidos en virtud del artículo 112, más que a los conflictos anteriores. «Mientras que a los líderes políticos se les concede la amnistía a pesar de las divisiones que han marcado al país durante más de una década, las acciones de los jóvenes han tenido un impacto mucho menor en la estructura política general. Merecen la oportunidad de pasar página —subrayó el politólogo—; en muchos casos, su edad, su madurez y sus intenciones no han causado daños duraderos al país. Además, han extraído importantes lecciones de sus experiencias y han comprendido la realidad de la política, incluida la constatación de que las personas y los partidos en los que habían depositado sus esperanzas acabaron abandonándolos».
Tras la votación de ayer, la medida espera la aprobación del soberano Rama X y su publicación en el Boletín Oficial Real.
20/08/2015
