Daca: la Iglesia católica rechaza las ayudas y pide que se invierta en el ámbito social
En un periodo de crisis económica, agravada por la guerra del Golfo, monseñor D’Cruze no quiere las indemnizaciones para los religiosos anunciadas por el Gobierno. Por el contrario, el prelado pide que se utilicen los fondos para programas dirigidos a los más desfavorecidos. Y solicita ayuda para la construcción y la rehabilitación de iglesias y cementerios.
Daca (AsiaNews) - En un periodo de grave crisis económica, ligada a las turbulencias políticas e institucionales del último año y a la guerra del Golfo que estalló a finales de febrero, con graves consecuencias para el transporte y los combustibles, la Iglesia católica de Bangladés dice «no» a las ayudas y los fondos públicos. No habrá subsidios estatales para los sacerdotes, sino la invitación a utilizar el dinero para apoyar las obras y las iniciativas sociales en favor de la población, sin distinción de la fe profesada, con especial atención a los sectores más vulnerables y marginados.
El primer ministro Tarek Rahman ha inaugurado hoy un nuevo programa gubernamental que prevé el pago de subsidios mensuales a imanes, muecines y líderes religiosos de diversas confesiones, presentado como un paso adelante hacia el fortalecimiento de la armonía religiosa y la justicia social. El acto de presentación se celebró esta mañana en el Osmani Memorial Auditorium de Daca. Sin embargo, monseñor Bejoy N. D’Cruze, OMI, arzobispo de Daca y presidente de la Conferencia Episcopal, ha expresado públicamente su renuencia a aceptar la asignación propuesta para el clero católico.
En su intervención en la ceremonia como invitado de honor, el prelado afirmó que los sacerdotes, frailes y monjas viven una vida consagrada caracterizada por la renuncia y no reciben salarios personales por su ministerio. Subrayó que la disciplina de la Iglesia católica impone límites a la aceptación individual de las indemnizaciones gubernamentales. «Los sacerdotes —explicó— no poseen bienes personales, ni tienen una familia propia». «Sus vidas —prosiguió— están enteramente dedicadas a Dios y al servicio de las personas. Por este motivo, expreso humildemente mi imposibilidad de aceptar la indemnización propuesta para los sacerdotes». Monseñor D’Cruze subrayó que su postura se aplica únicamente a los católicos y que los pastores de otras confesiones cristianas son libres de aceptarla. «Si los pastores de otras iglesias —advierte— desean recibir este honor, no tenemos ninguna objeción. Muchos de ellos mantienen a sus familias y tienen necesidades diferentes».
El arzobispo de Daca explicó que, en la tradición católica, el vínculo espiritual entre el clero y los fieles se refleja en las ofrendas voluntarias, que contribuyen a sostener la vida pastoral. «Los cristianos sostienen a su Iglesia a nivel personal y comunitario. A través de donativos y ofrendas, expresan amor y generosidad hacia Dios. Los sacerdotes —afirma— dedican libremente su vida a la predicación del Evangelio y a la prestación de un servicio espiritual y pastoral». Por el contrario, si el clero no acepta indemnizaciones personales, la Iglesia espera que el Gobierno apoye, en su lugar, la labor social de la comunidad a través del Ministerio de Asuntos Religiosos o del Christian Religious Welfare Trust. A este respecto, el prelado propuso un aumento de la asistencia educativa para los niños pobres, la ampliación de los servicios sanitarios para las familias con bajos ingresos y un mayor apoyo a las viudas y a las personas con discapacidad. Además, solicitó ayudas para la construcción y la rehabilitación de iglesias y cementerios, subrayando que tales iniciativas beneficiarían a toda la comunidad cristiana.
17/12/2016 13:14
26/04/2022 14:28



