El presidente Lai afirmó que 'Taipei está forjando su futuro, y Beijing debe abandonar el expansionismo'
En un discurso ante la prensa extranjera, el mandatario celebró los 30 años de democracia en la isla, que se inauguraron con las elecciones de 1996. También pidió a Washington que desbloquee la venta de armas por 14.000 millones de dólares ya aprobada por el Congreso. Por su parte, la líder de la oposición, Cheng Li-wun, que acaba de volver de su viaje a Estados Unidos, señaló: "La postura que ha expresado Trump a su regreso de Beijing se acerca más a la nuestra".
Taipei (AsiaNews) - Taiwán mantiene su disposición al diálogo y cooperación con Beijing “sobre la base de la igualdad y la dignidad”, siempre que la República Popular China abandone el expansionismo militar en el Estrecho y en los mares circundantes, afirmó ayer el presidente de Taipei, William Lai Ching-te, durante una recepción ofrecida a los corresponsales extranjeros en la capital de la isla.
En su intervención, el mandatario recordó que en 2026 se cumple el trigésimo aniversario de las primeras elecciones presidenciales directas en Taiwán, y destacó que, a pesar de las amenazas de misiles por parte de China, el país llevó a cabo con éxito el proceso electoral en 1996. Ese acontecimiento —explicó— envió un mensaje claro al mundo: “la soberanía pertenece al pueblo” y “solo los 23 millones de habitantes de Taiwán pueden decidir su futuro”.
Lai reafirmó también la postura de Taipei sobre las relaciones entre ambas orillas del Estrecho, y declaró que “la República de China y la República Popular China no están subordinadas la una a la otra” y que “Taiwán no forma parte de la República Popular China”.
Al repasar las últimas tres décadas, el presidente señaló que Taiwán ha forjado su destino por medio de elecciones democráticas y transiciones pacíficas de poder entre diferentes partidos políticos. En su opinión, este proceso demuestra que el sistema democrático taiwanés es “irreversible”. Añadió que la comunidad internacional ha reconocido los progresos del país en ámbitos clave como “la democracia, la libertad, la competitividad global y el crecimiento económico”.
Asimismo, Lai puso de relieve el papel estratégico de Taiwán en la economía global, señalando que el país se ha ganado la confianza de sus socios internacionales gracias a sus contribuciones a las cadenas de suministro globales, la fabricación avanzada de semiconductores, las aplicaciones de la inteligencia artificial y las infraestructuras informáticas. Estos logros, dijo, demuestran que la apertura al mundo y el compromiso con “la democracia y la libertad” han permitido a Taiwán alcanzar una prosperidad duradera.
En cuanto a la situación internacional, Lai valoró positivamente los indicios de una posible estabilización en Oriente Medio y expresó su deseo de que la guerra entre Rusia y Ucrania concluya pronto. Respecto a la región del Indo-Pacífico, el mandatario agradeció a los líderes del G7, reunidos recientemente en Evian (Francia), que hayan reiterado su oposición a cualquier intento unilateral de modificar el statu quo y hayan rechazado el uso de la fuerza o la coacción en el Estrecho de Taiwán.
Por último, Lai declaró que Taiwán está dispuesto a colaborar con la comunidad internacional para la preservación de la paz y la estabilidad en el Estrecho, pero expresó también la esperanza de que Estados Unidos desbloquee “lo antes posible” la venta de armas a Taipei por valor de 14.000 millones de dólares, ya aprobada por el Congreso pero paralizada por Trump, quien la considera una “carta de negociación” con Beijing. El presidente reiteró una vez más que Taiwán “rechaza la unificación” con China, y afirmó que los esfuerzos de la isla para defender su seguridad nacional, preservar su sistema democrático y oponerse al gobierno del Partido Comunista de China “no se deben considerar una provocación contra China ni se debe presentar a Taiwán como un factor de inestabilidad en la región”.
El encuentro de Lai Ching-te con los medios internacionales tuvo lugar al día siguiente del regreso de Cheng Li-wun de su viaje a Estados Unidos. La líder del Kuomintang es en este momento su principal rival en la escena política de Taipei. La líder opositora declaró que los interlocutores estadounidenses con los que se reunió no abordaron los progresos actuales ni futuros de la llamada "segunda ola de adquisiciones militares". Observó asimismo que Trump, a su regreso de Beijing, ha reiterado que no respalda la independencia de Taiwán y que no tiene intención de involucrar a las fuerzas armadas estadounidenses en un conflicto provocado por reivindicaciones independentistas. Postura que, según detalló, resulta “bastante coherente con la del Kuomintang”.
En una rueda de prensa en Taipei, Cheng rechazó categóricamente las noticias según las cuales habría recibido una acogida poco entusiasta en Estados Unidos, y desmintió que se hubiera cancelado una reunión con el Consejo de Seguridad Nacional estadounidense. Según la líder de la oposición, el viaje se desarrolló “conforme a la agenda prevista originalmente”.
Cheng también respondió a algunos observadores estadounidenses que la describieron como una figura “carismática pero ingenua”. “Solo puedo decir que soy idealista, pero desde luego no soy soñadora”, comentó.
08/07/2021 12:49
09/04/2026 19:46
