Otro terremoto en Palu: alarma en la zona sísmica
Ocho años después de la catástrofe de 2018, un nuevo seísmo de magnitud 6,7 ha causado al menos una víctima mortal y daños en decenas de viviendas. Cabe recordar que la zona de Sulawesi Central, situada en el Anillo de Fuego del Pacífico, es una de las de mayor riesgo sísmico de Indonesia. Esto plantea dudas sobre la eficacia de las medidas de mitigación y los controles de los edificios.
Yakarta (AsiaNews) – Un terremoto de magnitud 6,7 que ha causado al menos una víctima y daños importantes volvió a centrar ayer la atención en Palu, capital de la provincia indonesia de Sulawesi Central, que sigue siendo una de las zonas de mayor riesgo sísmico de Indonesia. El episodio de ayer se produjo casi ocho años después del devastador terremoto del 28 de septiembre de 2018, que causó miles de víctimas y un destructivo tsunami.
En aquel momento, el seísmo tuvo una magnitud de 7,4 y su epicentro se situó a unos 26 kilómetros al norte de Donggala, a una profundidad de 10 kilómetros, lo que provocó un tsunami que arrasó la bahía de Palu y amplias zonas costeras, convirtiéndose en una de las peores catástrofes naturales de la historia moderna de Indonesia. Lo que agravó aún más el balance fueron los fenómenos de licuefacción del suelo que afectaron a zonas como Petobo, Balaroa y Jono Oge, provocando la destrucción de barrios enteros.
Según la Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Indonesia (BNPB), en el seísmo de ayer al menos 67 viviendas sufrieron daños. Entre las zonas más afectadas se encuentra el distrito de Sigi, donde han resultado dañados edificios residenciales, lugares de culto, puentes, oficinas gubernamentales y comercios. En algunas zonas se han producido hundimientos del terreno que han interrumpido la principal vía de comunicación entre Palu, Sigi y Poso.
Aunque ha sido menos potente que el de 2018, el nuevo terremoto supone una importante señal de alarma sobre la persistente actividad sísmica de la zona.
Según Daryono, experto de la Asociación Indonesia de Expertos en Desastres (IABI), es necesario actualizar las estrategias de mitigación. En su opinión, la atención no debería centrarse exclusivamente en la famosa falla de Palu-Koro, sino también en las numerosas fallas secundarias activas presentes en la región. Entre ellas se encuentran las fallas de Sausu, Palolo, Malei, París, Tokararu y el segmento de Saluki.
Los expertos advierten de que estos sistemas de fallas pueden generar terremotos corticales superficiales, especialmente peligrosos porque la energía liberada llega rápidamente a la superficie, provocando daños significativos incluso con magnitudes inferiores. La compleja estructura tectónica local favorece, además, la propagación de las ondas sísmicas a lo largo de una red de fallas interconectadas.
Otro factor de riesgo es el fenómeno del «stress partitioning», mediante el cual las tensiones tectónicas pueden activar fracturas secundarias fuera de la falla principal de Palu-Koro, ampliando así las zonas expuestas a daños.
Situada a lo largo del llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas sísmicamente más activas del mundo, la isla de Sulawesi se ve afectada por la interacción entre la placa de Sonda, la placa indo-australiana y la placa del mar de Banda. Los estudios geológicos indican que la falla de Palu-Koro ha provocado varios terremotos de gran magnitud en los últimos dos mil años y sigue representando una de las principales amenazas naturales del este de Indonesia. Por ello, los expertos reclaman una planificación territorial más rigurosa e inspecciones estructurales de los edificios, con el objetivo de reducir el riesgo de futuras tragedias.
28/08/2016 13:40
18/01/2021 13:18
