En Tamil Nadu, el actor Vijay se impone a los partidos locales; el BJP queda al margen
El partido Tamilaga Vettri Kazhagam (TVK) obtuvo 108 de los 234 escaños, sin alcanzar la mayoría absoluta, mientras que el BJP logró un solo escaño y sigue siendo débil en el sur de la India. El éxito de Vijay, cristiano tamil, parece estar relacionado con el creciente descontento con el duopolio de los partidos locales y su gran capacidad de movilización popular, aunque persiste el desafío de construir alianzas.
Chennai (AsiaNews) – Las recientes elecciones legislativas celebradas en cuatro estados indios han reconfigurado el equilibrio político del país. Más allá de la aplastante victoria del Bharatiya Janata Party (BJP) en Bengala Occidental —prevista por las encuestas—, la verdadera sorpresa provino de Tamil Nadu, donde el actor C. Joseph Vijay y su recién formado partido, el Tamilaga Vettri Kazhagam (TVK), rompieron el dominio de los dos principales partidos dravídicos locales.
Según los resultados publicados ayer, 4 de mayo, el TVK se convirtió en la primera fuerza de Tamil Nadu con 108 de los 234 escaños, quedando a solo 10 de la mayoría absoluta de 118. El partido obtuvo cerca del 35% de los votos, lo que equivale a más de 16 millones de sufragios.
Este resultado representa un duro golpe para el partido gobernante, el Dravida Munnetra Kazhagam (DMK), que quedó reducido a 59 escaños. El jefe de gobierno saliente, M. K. Stalin, incluso perdió su propio distrito de Kolathur frente al candidato del TVK. Por su parte, el All India Anna Dravida Munnetra Kazhagam (AIADMK) se estancó en 47 escaños, mientras que el BJP obtuvo un único escaño, lo que demuestra que el sur de la India sigue fuera de la influencia del partido ultranacionalista hindú al que pertenece el primer ministro Narendra Modi.
En Kerala el BJP también obtuvo solo tres escaños, y la victoria electoral fue para una coalición liderada por el Congress Party, que derrotó a los partidos comunistas que estaban en el poder. No obstante, es la primera vez que el partido ultranacionalista entra en la Asamblea Legislativa de Kerala, del mismo modo que ha ganado por primera vez en Bengala Occidental.
En Tamil Nadu, el resultado refleja probablemente un creciente cansancio del electorado ante el duopolio del DMK y del AIADMK, los partidos dravídicos que hasta ahora se habían apoyado en la promoción de las lenguas y culturas del sur de la India frente al predominio de las élites brahmánicas.
A pesar de los progresos económicos y sociales de los últimos años, entre los jóvenes se ha difundido un fuerte deseo de cambio. Esta situación se vio acentuada por las polémicas relacionadas con la revisión de las listas electorales (SIR), que llevó a la exclusión de millones de nombres antes de las votaciones.
Vijay (conocido por sus fans como “Thalapathy”, que significa “comandante”) es una figura extremadamente popular del cine tamil. Hijo del director cristiano S.A. Chandrasekhar y de la cantante hindú Shoba Chandrasekhar, bautizado y criado en un entorno cristiano, se consolidó como protagonista de películas de acción para luego orientarse hacia filmes que abordan temas políticos como la desigualdad y la corrupción.
En febrero de 2024 fundó el TVK, declarando su intención de dejar el cine para dedicarse al “sagrado trabajo por el pueblo”. Incluso su última película, “Jana Nayagan” (“Líder del pueblo”), se convirtió de hecho en una herramienta de movilización electoral. Sin embargo, según algunos analistas indios, la victoria del TVK no se explica únicamente por la popularidad del actor convertido en político.
A lo largo de los años, Vijay transformó sus clubes de fans en una red estructurada, la Vijay Makkal Iyakkam, dedicada a actividades sociales e iniciativas comunitarias, creando una relación directa con los votantes de Tamil Nadu. Ya en 2021 algunos miembros de esta red habían participado en las elecciones locales como independientes y obtuvieron 115 de los 169 escaños en juego.
Su ascenso no ha estado exento de controversias. En septiembre del año pasado, en Karur, durante un mitin electoral en el que se esperaban 10,000 personas, acudieron 27,000. Debido al espacio reducido (una calle de 18 metros de ancho), en la aglomeración murieron 41 personas, entre ellas 11 niños. Muchas personas fueron pisoteadas, se desmayaron por deshidratación o resultaron aplastadas cuando algunos techos de chapa colapsaron bajo el peso de algunos que buscaban una mejor vista para tomar fotos o vídeos.
Tres días después, Vijay difundió un videomensaje en el que calificó lo sucedido como una conspiración del gobierno de Tamil Nadu, liderado por el DMK, y sostuvo que ni él ni su partido “hicieron nada malo”. No acudió a Karur para reunirse con las familias de las víctimas, quienes fueron invitadas un mes después a un complejo privado en Chennai para un encuentro a puerta cerrada.
A pesar de su oposición al DMK, al que acusa de haber gestionado el Estado como una “empresa familiar”, el partido de Vijay también reivindica la identidad tamil. Y aunque el actor considera al BJP su principal enemigo político, ha visitado iglesias y templos para atraer a diversos grupos religiosos. Durante la campaña electoral, prestó especial atención a los jóvenes —que representan cerca del 42% del electorado— con temas como el desempleo y la necesidad de cambio, así como a las mujeres, captando un consenso transversal a las divisiones de casta.
Sin embargo, también ha recibido críticas por evitar el contacto con los medios y mantener la imagen de un personaje exclusivo. Otros observadores señalan la falta de un programa político detallado y que su propuesta carece de una identidad ideológica clara que lo diferencie de los partidos dravídicos, que, al igual que él, hablan de justicia social, igualitarismo, laicismo y promoción de las lenguas locales.
El primer reto del ex actor será establecer alianzas políticas, dado que su partido no obtuvo la mayoría absoluta. Queda por ver si el consenso construido sobre su figura carismática y la movilización popular sabrá traducirse en una gestión de gobierno eficaz.
