07/05/2026, 19.03
ISRAEL - PALESTINA
Enviar a un amigo

Abad de la Dormición: el odio contra los cristianos ha sido tolerado durante mucho tiempo por las altas esferas en Israel

de Dario Salvi

La agresión a una religiosa, los escupitajos en las puertas de la catedral armenia y la profanación de símbolos religiosos. El abad Schnabel explica a AsiaNews que algunos lugares como el monte Sión corren mayor riesgo porque se encuentran en un área que los extremistas y radicales consideran "propia y exclusiva". "El abogado que defendió a los culpables del incendio de la iglesia de Tabgha fue Itamar Ben-Gvir. Ahora él es el responsable de mi seguridad".

 

Jerusalén (AsiaNews) - La situación es “difícil”, la comunidad cristiana está “bajo presión” y el elemento más preocupante proviene de las altas esferas de la dirigencia israelí porque, “por primera vez”, en la cúpula del poder hay personas “que odian a los cristianos”, y eso es “un hecho bien sabido”, explica a AsiaNews el abad Nikodemus Schnabel, benedictino de origen alemán responsable de la basílica de la Dormición, en el monte Sion de Jerusalén. Es un momento de crecientes ataques contra la minoría por parte del mundo judío: los militares en el sur del Líbano y los ultraortodoxos y colonos en Israel, especialmente en la zona de Jerusalén. En el pasado, el religioso ya había sido objeto de agresiones y escupitajos “por parte de extremistas judíos”. Pero ahora "las personas que me escupieron forman parte del Gobierno israelí”, concretamente en el Ministerio de Seguridad Nacional: “En 2015 —recuerda— sufrimos un terrible incendio provocado en Tabgha. El abogado que defendía a los pirómanos era Itamar Ben-Gvir”.

“Este hombre que odia a los cristianos, que realmente odia el cristianismo, es ahora el responsable de mi seguridad; y esto es algo verdaderamente horrible e increíble”, explica el religioso. “A esto se suma —prosigue— la creciente violencia de los colonos, como ocurre en Cisjordania. Un ejemplo claro es la aldea cristiana de Taybeh, que desde hace tiempo se encuentra amenazada”. El problema actual, señala, no está relacionado solamente con el racismo, sino que es fruto de una ideología “kahanista”, vinculada al movimiento extremista religioso judío inspirado en el sionismo de derecha. “Estamos asistiendo —confiesa alarmado— a un renacimiento de este extremismo judío, de esta ideología terrorista” que no deja espacio ni derecho a la existencia para otras realidades, incluida la cristiana.

En las últimas semanas, diversos episodios de intolerancia o más bien de violencia de trasfondo confesional han tenido como protagonistas a colonos judíos, israelíes ultraortodoxos y militares del ejército que operan en el Líbano. El 19 de abril, en la aldea cristiana de Debel, en el sur del Líbano —escenario desde hace tiempo de operaciones militares—, un soldado profanó una cruz de Jesús golpeándola con una maza. Pocos días después, el 28 de abril, ocurrió el caso quizás más preocupante: un hombre vinculado al extremismo judío, agredió a una religiosa francesa en Jerusalén, cerca del Cenáculo. La religiosa fue golpeada por la espalda mientras caminaba por la zona del monte Sión, después la arrojaron al suelo y la patearon. La escena fue grabada por las cámaras de seguridad y se volvió viral, confirmando la gratuidad del ataque que condujo al arresto de Yonah Shreiber, de 36 años, acusado formalmente hoy por la fiscalía. Supuestamente Shreiber agredió a la religiosa porque vestía hábitos y objetos que reflejaban su fe, en un ataque dictado por el “odio confesional”.

Por otro lado, hace pocos días, un colono judío fue filmado mientras escupía —un gesto nada inusual contra los cristianos en la Ciudad Santa— ante la puerta de entrada de la catedral armenia de Santiago, también en Jerusalén. Tras realizar el gesto, el hombre enfrentó las cámaras con aire desafiante y utilizó el dedo medio para formar una cruz. Finalmente, en la pequeña aldea cristiana de Debel, en el sur del Líbano, un soldado israelí colocó un cigarrillo en la boca de una estatua de la Virgen María. El incidente habría ocurrido hace varias semanas, pero ha salido a la luz recientemente. Esta escalada de ataques también se confirma con las cifras, que muestran un aumento del 63% de los actos hostiles contra cristianos en Israel en 2025. Los más frecuentes son los escupitajos (más del 50%), seguidos de insultos, gritos o amenazas (18%), ataques a símbolos religiosos (15%), violencia física (5%) y profanación de lugares sagrados (3%).

Nacido en diciembre de 1978 en Stuttgart (Alemania), el benedictino vive desde hace tiempo en Tierra Santa y es uno de los mayores expertos en la Iglesia oriental. Fue administrador de la Dormición y vicario patriarcal para los migrantes del Patriarcado Latino de Jerusalén entre 2021 y 2023, el 28 de mayo de 2023 fue entronizado como abad de la basílica. El lugar de culto está ubicado en una zona que históricamente ha conocido momentos de tensión y no es ajena a episodios de violencia confesional o ataques de grupos extremistas judíos. El propio abad Nikodemus ha sido blanco de escupitajos y, en un polémico episodio, las autoridades israelíes le pidieron que se quitara la cruz mientras se encontraba cerca del Muro de los Lamentos.

Algunas zonas de la Ciudad Santa son más sensibles, explica el religioso, allí ocurren con mayor frecuencia episodios de violencia e intolerancia. Entre ellas se destacan la Vía Dolorosa y el monte Sión —lugar de la Última Cena— y la abadía de la Dormición, que se encuentra cerca de la Tumba de David, donde grupos nacionalistas y radicales reivindican el lugar como propio y exclusivo. “Estas personas —explica el abad Nikodemus Schnabel— dicen que nuestra iglesia debe ser destruida y que se deben eliminar todas las iglesias. Son manifestaciones características de esta ideología kahanista, según la cual Jerusalén es solo para los judíos. Además, la abadía es muy visible en el perfil de la Ciudad Vieja y por eso quieren demolerla. Quieren borrar la presencia cristiana de Jerusalén —añade—, ese es el objetivo. Cuando me gritan que me vaya a casa, que me vaya a Roma o a Italia, aunque sea alemán, no lo hacen por mi nacionalidad, sino porque soy abad, porque soy cristiano”.

Muchos cristianos sienten que “ya no hay lugar para nosotros”, que “ya no somos bienvenidos, y esto supone un gran cambio”. Los que tienen casa en Chipre o en Grecia, como los cristianos de Nazaret o Haifa, añade, se plantean seriamente marcharse. “En el pasado —recuerda—, las mismas autoridades de Israel ‘utilizaban’ a los cristianos para hacer publicidad, para fomentar el turismo religioso invitando a visitar los Santos Lugares y la abadía de la Dormición. Recuerdo que cuando entré en la vida monástica en 2003, la gente estaba orgullosa de que los Santos Lugares estuvieran en Israel, de que fuera la patria del cristianismo, del islam, del judaísmo, de los drusos, de los baha'ís. Era un lugar abierto a todos”. Hoy la realidad ha cambiado y la opinión predominante es que “Israel es para los judíos, y las minorías, aun cuando son toleradas, deben mantenerse en silencio y no ser visibles”. Las redes sociales amplifican estos sentimientos de intolerancia: “Incluso cuando yo mismo sufrí ataques —afirma—, en los comentarios me criticaban por caminar de forma ‘provocativa’ por Jerusalén, ciudad sagrada para los judíos; por eso, según ellos, no debería aparecer con hábitos monásticos, mostrar la cruz en el pecho ni ser visible”. Sin embargo, esta actitud no se aplica a toda la población, porque “muchos de mis amigos judíos israelíes están tristes e infelices por lo que está sucediendo y ellos mismos están asustados por el rumbo que ha tomado la sociedad”.

Ahora que las peregrinaciones se han interrumpido debido a la guerra en el Golfo, se teme que resulte aún más evidente que los cristianos en Tierra Santa son ya una minoría minúscula que lucha por sobrevivir. “Temo —dice el religioso— de que se termine creando lo que yo llamo una ‘Disneylandia cristiana’, donde haya benedictinos alemanes, franciscanos italianos o dominicos franceses, pero desaparezcan precisamente los cristianos locales”. Esta sensación de que “ya no hay lugar para nosotros” ha ido creciendo, vinculada a las guerras que se libran en la región, primero en Gaza y ahora contra Irán (y el Líbano). “La atención del mundo —afirma— ahora está centrada en el conflicto y a nadie le importa lo que hagan los colonos. A la sombra de la guerra, las personas se muestran más abiertas y menos temerosas de manifestar su odio, mientras la guerra resulta ser siempre una manera de deshumanizar al enemigo”. “Tenemos políticos de extrema derecha que son criminales, pero también personas maravillosas y grandes ejemplos de la sociedad civil, como el Rossing Center for Education and Dialogue, que se ocupan y se preocupan sinceramente por la presencia cristiana. Hay una profunda diferencia entre una sociedad civil solidaria y un Israel oficial que no hace lo suficiente contra el fenómeno del terrorismo judío”, concluye.

 

TAGs
Enviar a un amigo
Vista para imprimir
CLOSE X
Ver también
Musulmana, ex radical: Riad y el salafismo (wahabí) un peligro para el islam y para el mundo
17/12/2016 13:14
Rangún: China visita a la junta militar mientras siguen los enfrentamientos con las milicias étnicas
01/09/2021 15:28
Párroco de Taybeh: ‘incertidumbre y miedo’ por los ataques de los colonos. ‘Estamos indefensos’
06/02/2026 15:31
Bendcowsky: mi Israel, cada vez más «aislado y violento»; de la sociedad, la «posibilidad de paz»
31/03/2026 11:17
Cuatro palestinos muertos en asaltos de colonos. También atacaron el pueblo cristiano de Taybeh
26/06/2025 15:00


Newsletter

Suscríbase a la newsletter de Asia News o cambie sus preferencias

Regístrese
“L’Asia: ecco il nostro comune compito per il terzo millennio!” - Giovanni Paolo II, da “Alzatevi, andiamo”