Gujranwala. Acusan a un cristiano de blasfemia para arrebatarle su casa
La ONG denuncia una falsa acusación contra Sarwar Masih, con el propósito de ocupar ilegalmente su propiedad, habitada por la familia desde hace más de 70 años. Colocaron pancartas islámicas para impedir cualquier intento de recuperación. Presidente de HRFP, Naveed Walter: "Un patrón preocupante". Se pide una investigación imparcial y reformas para evitar el abuso de las leyes sobre la blasfemia.
Gujranwala (AsiaNews) - Human Rights Focus Pakistan (HRFP) ha expresado su grave preocupación por lo que califica como una falsa acusación de blasfemia contra Sarwar Masih, un cristiano que vive en Gujranwala, y que presuntamente se ha utilizado como una manera de facilitar la apropiación ilegal de su casa. HRFP pide a las autoridades que se garantice la protección de Sarwar Masih y su familia y se realice una investigación imparcial sobre el caso para llevar a los responsables ante la justicia.
El equipo de HRFP encargado de establecer los hechos se trasladó al lugar del incidente el 24 de febrero de 2026 y se reunió con Sarwar Masih y su familia, asegurándoles toda la asistencia posible. El equipo también se reunió con vecinos, funcionarios de policía y otras partes interesadas, y recopiló pruebas que indican que las amenazas de blasfemia se están utilizando para la ocupación ilegal de propiedades cristianas.
Tras la presunta ocupación ilegal, los responsables han colocado en la propiedad pancartas religiosas, versículos del Corán e imágenes de Medina (ciudad de Arabia Saudita, segundo lugar más sagrado del islam después de La Meca), aparentemente para simular que la disputa es una cuestión religiosa.
Sarwar Masih, su esposa y su hermano informaron al equipo de HRFP que han sido amenazados directamente con acusaciones de blasfemia si intentan reclamar su propiedad. También expresaron su temor de que cualquier intento de retirar las pancartas religiosas pueda agravar las tensiones y poner en peligro no solo a su familia sino también a toda la comunidad cristiana de la zona.
Algunos testigos, entre ellos Muhammad Shahid, un vecino de 50 años, informaron al equipo que conocen a la familia cristiana desde la infancia, y confirmaron que la propiedad les pertenece. Sin embargo, los ocupantes han amenazado con que cualquiera que intente retirar las pancartas religiosas será acusado de blasfemia y todas las casas de la zona serán quemadas. El 23 de febrero los autores también escribieron una advertencia afirmando que cualquiera que intentara abrir la puerta de la propiedad sería acusado de profanar el Islam.
La investigación de Human Rights Focus Pakistan demostró asimismo que la familia de Sarwar Masih reside en la misma propiedad desde hace más de 70 años, sin que nunca haya habido disputas legales o causas judiciales relacionadas con ella. La familia describió la acusación de blasfemia como un grave obstáculo en la búsqueda de justicia, citando incidentes anteriores en los que las casas cristianas fueron atacadas y quemadas por acusaciones similares.
Naveed Walter, presidente de Human Rights Focus Pakistan (HRFP), afirmó que este caso refleja un patrón preocupante. No es la primera vez que los ladrones de tierras habrían utilizado amenazas de acusaciones de blasfemia para silenciar a las familias cristianas y obligarlas a abandonar sus hogares. En muchos casos las víctimas son atacadas o quedan aisladas y aterrorizadas, y se ven obligadas a trasladarse sin posibilidad de buscar justicia.
Naveed Walter citó casos similares en los que las amenazas de blasfemia degeneraron en falsas acusaciones y agresiones a raíz de disputas personales, conflictos de propiedad y tensiones en el lugar de trabajo. Afirmó que durante la ocupación ilegal de la propiedad de Sarwar Masih las fuerzas del orden no intervinieron, y ni siquiera registraron una denuncia preliminar. El miedo que producen las acusaciones de blasfemia a menudo desalienta una intervención oportuna de las autoridades y los miembros de la comunidad.
HRFP explicó que desde hace mucho tiempo los defensores de los derechos humanos señalan que las leyes paquistaníes sobre la blasfemia — especialmente las secciones 295-A, 295-B y 295-C del Código Penal de Pakistán — se aplican en forma indebida y tienen un impacto desproporcionado en las minorías religiosas. La organización ha pedido reformas a nivel nacional, garantías contra las falsas acusaciones, protección para las comunidades vulnerables y cambios procesales para prevenir abusos.
Human Rights Focus Pakistan (HRFP) reiteró su compromiso con la defensa de los derechos de las comunidades marginadas y exhortó a la sociedad civil, los medios de comunicación y las autoridades estatales a garantizar la justicia y la protección a todos los ciudadanos, independientemente de su credo o religión, en línea con la visión del fundador de Pakistán, Muhammad Ali Jinnah.
27/05/2019 14:29
