Islamabad, la tregua con Kabul y la mediación en la guerra en el Golfo
El cese al fuego entre Pakistán y Afganistán acordado por el fin del Ramadán revela un objetivo más amplio, las posibilidad de entablar conversaciones entre Estados Unidos e Irán en Islamabad para detener la guerra en Oriente Medio. El presidente estadounidense Donald Trump informó sobre "conversaciones positivas y productivas", probablemente con el presidente del parlamento de Teherán, Mohammad Bagher Ghalibaf. Arabia Saudita también desempeña un papel fundamental.
Islamabad (AsiaNews) - Turquía, Qatar y Arabia Saudita habían mediado un alto el fuego entre Pakistán y Afganistán con motivo del fin del mes sagrado de Ramadán. Sin embargo, hoy se supo que dicha mediación también tenía otro propósito: la posibilidad de que en los próximos días se celebren, precisamente en Islamabad, capital de Pakistán, conversaciones entre Irán y Estados Unidos para poner fin a la guerra en Oriente Medio.
El presidente estadounidense Donald Trump, en efecto, informó que en los dos últimos días Washington y Teherán han mantenido “conversaciones muy positivas y productivas”. Después de amenazar a Irán exigiendo la reapertura del Estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas, el presidente estadounidense declaró hoy que había ordenado suspender por cinco días los ataques militares estadounidenses contra las infraestructuras energéticas iraníes.
Aunque los medios iraníes han negado cualquier contacto reciente entre ambas partes, un funcionario israelí declaró a Axios que Steve Witkoff, enviado especial de EE. UU. para Oriente Medio, y Jared Kushner, yerno de Trump, habrían hablado con el presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf.
El mismo funcionario explicó también que los países mediadores estarían tratando de organizar un encuentro en Islamabad, al que debería asistir Ghalibaf y otros funcionarios iraníes. E incluso el vicepresidente Vance también podría representar a Estados Unidos junto con Witkoff y Kushner. Se prevé que la reunión tenga lugar a finales de esta semana y demuestra las crecientes ambiciones de Pakistán (y probablemente también de China, que es el principal aliado de Islamabad) en las dinámicas regionales y de Oriente Medio.
En julio del año pasado el mariscal de campo Asim Munir, jefe del Estado Mayor del Ejército de Pakistán y verdadero artífice de la política nacional, se había reunido por primera vez con el presidente Trump. Posteriormente Islamabad se unió al Board of Peace para Gaza creado por el presidente estadounidense. En septiembre, el país del sur de Asia firmó un acuerdo de defensa mutua con Arabia Saudita, a la que también vendió varios cazas de combate JF-17, producidos conjuntamente con Beijing. En los últimos tiempos, Riad ha manifestado la necesidad de contar con un paraguas nuclear para defenderse de posibles ataques iraníes en el futuro. Y Pakistán, al igual que su archienemiga India (el verdadero perdedor de toda esta historia después de haber visitado Jerusalén antes de que comenzara la guerra), posee armas nucleares.
16/10/2025 15:58
15/10/2020 12:01
