Karachi, la policía se opone a la marcha por los derechos de las mujeres
Mientras Pakistán acapara la atención por su mediación en el Golfo, no cesa la represión contra la sociedad civil. Se detuvo durante unas horas a un grupo de activistas que iban a celebrar una conferencia de prensa sobre una iniciativa prevista para el 10 de mayo para la que aún no han recibido los permisos. Comisión de Derechos Humanos: «No se trata de un exceso aislado, sino de un patrón recurrente».
Karachi (AsiaNews) - Varias activistas vinculadas a la Aurat March fueron detenidas brevemente ayer por la policía en Karachi tras reunirse en el Club de Prensa para una conferencia de prensa programada, lo que ha suscitado nuevas preocupaciones entre los grupos de derechos humanos respecto a las restricciones a la libertad de reunión pacífica y de expresión, precisamente cuando el país se encuentra en el punto de mira mundial por la mediación entre Estados Unidos e Irán en el conflicto del Golfo.
La activista social y organizadora de la Marcha de las Mujeres, Sheema Kermani, fue sacada a rastras de su coche, insultada y detenida de forma brutal, tal y como se aprecia en un vídeo que se ha vuelto viral. Las activistas corearon consignas contra el partido gobernante en la provincia de Sindh, el Partido Popular de Pakistán. Declararon: «Esta mujer de 75 años ha sido considerada una amenaza para el orden público. Así se trata a las personas vinculadas al arte, mientras que a quienes están involucrados en el terrorismo se les deja escapar en silencio».
Según los organizadores, la conferencia de prensa debía comenzar a las 16:00 y tenía como objetivo solicitar la expedición de un certificado de no objeción (NOC) para la próxima marcha anual del grupo. Sin embargo, poco antes del inicio del evento, al menos tres organizadores fueron «retirados» del lugar. El grupo también denunció que se había bloqueado el acceso al club de prensa, impidiendo la entrada a los participantes y a los medios de comunicación.
La policía confirmó posteriormente que varias activistas habían sido detenidas, pero que fueron puestas en libertad a las pocas horas. La puesta en libertad se produjo tras las instrucciones del ministro del Interior de Sindh, Ziaul Hasan Lanjar, quien ordenó a las autoridades locales que liberaran a las detenidas. Un organizador declaró a Dawn que un total de siete personas habían sido detenidas y posteriormente puestas en libertad.
Aurat March Karachi condenó las detenciones, calificándolas de «tácticas intimidatorias para reprimir la disidencia», y reiteró la petición de poder celebrar la marcha de este año en Sea View el 10 de mayo, coincidiendo con el Día de la Madre. Los organizadores también han cuestionado la base legal de las detenciones, subrayando que el encuentro era una conferencia de prensa celebrada en las instalaciones del club de prensa, y no una protesta pública. «Reservar una sala y celebrar una conferencia de prensa dentro de los espacios delimitados del club de prensa está permitido incluso en virtud del artículo 144», afirmó el grupo, refiriéndose a la disposición legal que las autoridades suelen utilizar para limitar las reuniones públicas.
El episodio ha suscitado una rápida condena por parte de la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán y otras organizaciones de la sociedad civil. El episodio —sostienen— «no es un exceso aislado, sino parte de un patrón profundamente preocupante: la negación sistemática del espacio público a los ciudadanos que intentan ejercer sus derechos» garantizados por la Constitución de Pakistán.
Las activistas involucradas en el movimiento han subrayado que la Aurat March siempre se ha definido como una plataforma no violenta en defensa de los derechos de las mujeres. Safina Javed, miembro del movimiento, declaró que la marcha se inspira en las tradiciones feministas de la protesta pacífica para contrarrestar la violencia de género y estructural en Pakistán. Añadió que el uso del arte, las pancartas y las manifestaciones públicas tiene como objetivo recuperar el espacio público sin recurrir a la confrontación.
Otra organizadora, Sijal Shafiqu, criticó las acciones de las autoridades, afirmando que los activistas fueron «detenidos, agredidos, arrastrados, golpeados y arrestados» a pesar de que llevaban a cabo una actividad pacífica. Cuestionó la respuesta del Estado ante lo que definió como un movimiento destinado a sensibilizar sobre temas como la violación, los crímenes de honor, los matrimonios precoces, las conversiones forzadas y la autodeterminación de las mujeres.
La Aurat March, que se celebra cada año en diferentes ciudades de Pakistán, se ha enfrentado a menudo a obstáculos administrativos y controversias públicas. Mientras los organizadores siguen presionando para obtener permiso para celebrar la marcha en Karachi, el episodio ha reavivado el debate sobre el equilibrio entre las necesidades de seguridad y la protección de las libertades civiles fundamentales en el país.
01/03/2019 15:39
25/10/2022 12:44
