Lucknow. Murieron 15 personas en el incendio de un edificio comercial sin permisos
La mayoría de las víctimas eran jóvenes que participaban en un curso de animación gráfica 3D organizado por un estudio especializado. En 2016 el edificio había recibido una orden de demolición por graves deficiencias, aunque posteriormente fue revocada. Mons. Gerald Mathias: "Acompañamos a las familias en duelo. Se deben adoptar las medidas necesarias para prevenir otras tragedias".
Lucknow (AsiaNews) - Al menos quince jóvenes han perdido la vida en un incendio que estalló ayer en un edificio comercial del barrio de Aliganj, en Lucknow, en el Estado indio de Uttar Pradesh. Las llamas hicieron estragos durante más de una hora antes de ser sofocadas por los bomberos, y dejaron numerosos heridos y un rastro de dolor y graves interrogantes sobre la seguridad de la estructura.
Entre las víctimas había estudiantes que asistían a cursos de animación durante las vacaciones de verano, jóvenes artistas y empleados de un estudio especializado en gráfica 3D y desarrollo de contenidos para videojuegos. En el complejo comercial había también un centro de capacitación y un estudio creativo en los pisos superiores, y en los niveles inferiores estaban los locales de una tienda de mascotas y una clínica veterinaria.
Según los testigos, el pánico se extendió rápidamente cuando el humo denso invadió los pisos superiores y atrapó a estudiantes y trabajadores. Algunos jóvenes se refugiaron en los baños en un intento desesperado por protegerse de las llamas mientras esperaban que llegaran los equipos de rescate.
De las primeras investigaciones están surgiendo graves responsabilidades que han llevado al arresto de cuatro personas, entre ellas el propietario del inmueble. Según los registros de las oficinas públicas, el inmueble había sido aprobado en 2014 en el marco de un programa de permisos de construcción autocertificados para uso residencial. Posteriormente las autoridades habían detectado construcciones no autorizadas dentro de la propiedad que motivaron en mayo de 2016 una orden de demolición. Sin embargo, la medida fue revocada menos de dos meses después, lo que permitió que la estructura siguiera operando.
El edificio también consumía una cantidad de energía eléctrica superior a la autorizada. Los investigadores están verificando denuncias previas de sobrecarga, posibles deficiencias en los sistemas de seguridad y las razones por las cuales los interruptores automáticos no se habrían activado.
El obispo de Lucknow, Mons. Gerald John Mathias, expresó sus más sentidas condolencias. “Me entristece profundamente saber que tantos jóvenes estudiantes inocentes murieron en el trágico incendio —declaró a AsiaNews—. Es una verdadera tragedia que hayan quedado truncadas tantas vidas jóvenes e inocentes”.
El prelado dirigió también un mensaje a las familias de las víctimas: “Ofrezco mis más sinceras condolencias a los familiares en duelo y ruego a Dios que conceda a las almas de los difuntos la vida eterna y la paz”. Asimismo, expresó su cercanía a los heridos, deseándoles “una pronta recuperación”. Por último, Mons. Mathias pidió a las autoridades que se adopten “las medidas necesarias para prevenir tragedias similares en el futuro”.

