Líderes religiosos, contra el clan Rajapaksa: ‘Renuncien’
Ayer, el presidente abrió la puerta a la dimisión de su hermano e inició el proceso de formación de un consejo nacional bipartidista. Mientras tanto, el pueblo vive una crisis "sin precedentes" debido a la "inestabilidad" política, económica y social. Para los líderes de las distintas confesiones, es necesario "liberar" a la nación y fomentar la renovación. Como primer paso, proponen realizar importantes cambios en la Constitución.
Colombo (AsiaNews) - La población de Sri Lanka está viviendo una crisis "sin precedentes". La "inestabilidad", agravada por la falta de divisas, la corrupción, la injusticia y las divisiones entre comunidades por mero beneficio político y personal se combinan entre sí para generar un "colapso catastrófico". La denuncia de los líderes religiosos de la isla es un grito desesperado de alarma: piden al unísono la dimisión masiva de los dirigentes del gobierno y las instituciones, incluidos el presidente y el primer ministro. En una declaración conjunta, Interfaith Relations Committee, National Interfaith Committee y Religious Coalition for Coexistence reiteraron el descontento de la población y pidieron que cese el clima opresivo que arrastra el país a la anarquía.
En respuesta a las protestas, el presidente ayer habría decidido remover a su hermano del cargo de primer ministro y establecer un gobierno interino para resolver la crisis y calmar las protestas. Pronto deberá formarse un consejo nacional, que designará al futuro primer ministro y un equipo de gobierno amplio, que incluya a todos los partidos presentes en el Parlamento, según explicó el diputado Maithripala Sirisena al término de la reunión con el Jefe del Estado.
Volviendo a la protesta, para los líderes religiosos es de interés común "liberar" a la nación del dominio de Rajapaksa. Y promover un gobierno elegido como resultado de una renovación general y generacional de la clase dirigente. Dhammajothi Nayaka Thero, de la sección de Asgiriya de la Siam Maha Nikaya, recuerda los daños que los dirigentes políticos -como los dos hermanos- le han causado a país no sólo en los dos últimos años, sino durante mucho tiempo, y que han empobrecido a un país rico en recursos. Ellos deben rendir cuentas por estos daños, a fin de sentar las bases para la reconstrucción general de Sri Lanka.
El profesor Siam Maha Nikaya, secretario general del Sri Lanka Amarapura Maha Sangha Sabha, recuerda las multitudinarias protestas de los últimos días en las calles exigiendo la dimisión del Primer Ministro y del Presidente. Les pedimos "que escuchen a los líderes religiosos y vuelvan al cargo con dignidad", agrega. “Y les pedimos que permitan el ascenso de una nueva dirigencia". Todos los líderes religiosos, "incluido el Card. Malcolm Ranjith, han dejado claro que la actual plana de gobernantes debe irse", añade el secretario general de Attangane Sasanaratana Nayaka Thero Ramanna Maha Nikaya.
El deseo del venerable Sasanaratana Nayaka Thero es que pueda ser nombrado un nuevo equipo de gobierno, de carácter interino, y cuyo primer objetivo sea la modificación del artículo 20 de la Constitución. Este artículo es rechazado por la comunidad internacional, en tanto representa un medio para crear un sistema de tipo dictatorial. La norma ha sido objeto de fuertes críticas, pues acaba otorgando más poder al presidente que al ejecutivo. El líder religioso también pide la aplicación inmediata de la 19ª enmienda de la Carta.
Al frente de la protesta hay muchas figuras cristianas, como el obispo Asiri Perera, ex presidente de la Iglesia Metodista de Sri Lanka. A pesar de las prédicas y los consejos que han dado los líderes religiosos", dijo, los gobernantes "han seguido actuando para su propio beneficio personal". Por eso hoy, hemos creado esta plataforma, para decir una vez más que estos líderes políticos no tienen derecho a seguir en el poder.
“Las generaciones más jóvenes viven la situación actual con gran esperanza.", concluye el jeque Arkham Noorani Moulavi, del movimiento islámico All Ceylon Jamiathul Ulama (ACJU). “Ellos no han salido a luchar para obtener beneficios personales. No pueden quedarse en casa. Pero tampoco pueden ir a trabajar a la oficina. No hay electricidad. No hay gas. No hay leche en polvo para los niños, ni siquiera comida. Una dirigencia idónea tendría que poder anticiparse a estas crisis, pero ellos ni siquiera son capaces de proporcionar lo esencial".
28/05/2021 12:58
