Marcos declara emergencia energética, solo hay reservas para 45 días
El archipiélago es uno de los países más expuestos al bloqueo en el estrecho de Ormuz. Manila busca suministros de un millón de barriles diarios en el ámbito regional, pero está solicitando exenciones para poder recurrir también a productores bajo sanciones. Protestas de transportistas, viajeros y consumidores.
Manila (AsiaNews) -Ante el severo impacto de las restricciones al comercio de petróleo y gas y la escalada de precios, Filipinas ha comenzado a implementar medidas de urgencia, mientras el combustible ya escasea en gran parte del país y los precios siguen subiendo.
En el "marco" de la emergencia energética nacional que declaró ayer por un año el presidente Ferdinand Marcos Jr. —cuyo objetivo es "permitir al gobierno implementar medidas eficaces y coordinadas bajo las leyes vigentes para afrontar los riesgos que plantean las interrupciones en el suministro energético a nivel global y de la economía local"—, hoy entran en vigor nuevas disposiciones para enfrentar problemas de una magnitud sin precedentes en el país. La secretaria de Energía Sharon Garlin anunció que de no aplicarse fuertes medidas, las reservas se agotarían en 45 días.
Con la declaración de emergencia, el gobierno tiene la posibilidad de adelantar parte de los pagos de petróleo y derivados, para asegurar los suministros con el objetivo de reponer las reservas con un millón de barriles diarios mediante compras tanto en el ámbito regional como internacional. "Estamos trabajando con el Departamento de Estado para obtener derogaciones o exenciones para comprar petróleo a países sancionados por Estados Unidos", declaró a la agencia Reuters el embajador de Manila en Washington, Jose Manuel Romualdez. Cuando le preguntaron si el petróleo venezolano e iraní formaba parte de las conversaciones, Romualdez respondió: "se están considerando todas las opciones".
La disposición presidencial también permite la posibilidad de suspender los impuestos especiales sobre los combustibles como medida paliativa temporal. Esta posibilidad ya había sido planteada por Marcos cuando, el 3 de marzo, mencionó la posibilidad de solicitar poderes especiales para intervenir en caso de que el precio del petróleo superara los 80 dólares por barril.
La incertidumbre energética, en un país que es tanto importador neto como fuertemente dependiente de las condiciones cambiantes de las naciones donde trabajan millones de filipinos (comenzando por los países del Golfo), exige una cuidadosa consideración de diversos factores, entre ellos el impacto en la moneda local, el peso filipino, en riesgo de devaluación.
La urgencia de intervenir en una situación que amenaza con descontrolarse se hace evidente con las movilizaciones programadas para hoy y mañana por las asociaciones de transportistas, usuarios del transporte público y asociaciones de consumidores para protesta no solo contra la escalada de precios y la reducida disponibilidad de combustible, sino también por la falta de intervención oficial hasta el momento.
Para apoyar las medidas de contención de la crisis, el Departamento de Presupuesto ha decidido transferir al de Energía 20.000 millones de pesos, equivalentes a casi 290 millones de euros, para medidas de emergencia. Muchos ministerios, agencias y empresas han decidido reducir drásticamente el consumo donde sea posible, y lo mismo está haciendo la policía nacional. En cuanto a la movilidad, se están limitando las conexiones terrestres y marítimas, así como el transporte urbano, pero el que se encuentra especialmente en riesgo de reducción de rutas y cierre de aeropuertos es el transporte aéreo, crucial en un archipiélago con una densa red de comunicaciones entre las islas, y también para las relaciones de la numerosa diáspora filipina con su país de origen
19/12/2022 11:46
