Nueva Jersey: silicosis y explotación entre los canteros del gran templo hindú
Una investigación periodística ha sacado a la luz dos muertes y decenas de enfermos entre los artesanos dalit traídos desde Rajastán para construir las agujas del Swaminarayan Akshardham de Robbinsville, el templo hindú más grande de Occidente. La acusación: salarios inferiores a 1,20 dólares la hora y protecciones insuficientes. La organización responsable del lugar sagrado se defiende calificándolos de «voluntarios dedicados a un servicio religioso».
Mumbai (AsiaNews) - Una investigación publicada por el diario británico The Guardian ha sacado a la luz graves acusaciones de explotación contra unos 200 trabajadores dalit procedentes de Rajastán (India), que participaron en la construcción del templo hindú más grande del hemisferio occidental, el BAPS Swaminarayan Akshardham de Robbinsville, en Nueva Jersey. Muchos de ellos se enfrentan hoy a las devastadoras consecuencias de la silicosis, una enfermedad pulmonar incurable causada por la inhalación de polvo de sílice. Se han confirmado al menos dos fallecimientos, mientras que decenas de otros trabajadores están enfermos.
Los trabajadores fueron contratados con visados religiosos y se les encargó esculpir a mano las elaboradas decoraciones de piedra del templo, una obra monumental construida entre 2015 y 2023 y considerada uno de los ejemplos más ambiciosos de artesanía india fuera del subcontinente. Sin embargo, según testimonios recabados por familiares y activistas, los trabajadores no habrían estado adecuadamente protegidos contra la exposición al polvo tóxico producido por el corte y el pulido de la piedra.
La investigación denuncia también condiciones de trabajo extremadamente duras: turnos de hasta 90 horas semanales, salarios inferiores a 1,20 dólares la hora, equipos de protección insuficientes y acceso limitado a la atención médica. Algunos trabajadores, una vez enfermos, habrían sido enviados de vuelta a la India sin asistencia ni indemnización. Las acusaciones han suscitado una fuerte indignación entre las organizaciones de defensa de los derechos de los dalit, que hablan de una doble injusticia: personas ya discriminadas en su país de origen, a menudo excluidas de los templos, habrían sido enviadas al extranjero para construir uno y luego abandonadas.
Una demanda presentada en 2021 en Estados Unidos sostiene que los trabajadores estaban mal pagados, privados de sus pasaportes y alojados en caravanas dentro de la obra. Aunque los fiscales federales cerraron la investigación penal en septiembre de 2025, el proceso civil sigue en curso. La organización BAPS, con sede en Gujarat y responsable del proyecto, ha rechazado todas las acusaciones, alegando que los trabajadores eran voluntarios dedicados a un servicio religioso.
El hecho pone de manifiesto, en cualquier caso, una crisis más amplia en el sector de la elaboración de piedra en Rajastán, donde miles de trabajadores están expuestos a la silicosis. En algunas zonas, como el distrito de Sirohi, se contabilizan cientos de muertes entre los trabajadores del sector. Los sindicatos, tanto en Estados Unidos como en la India, reclaman medidas urgentes: el cumplimiento de la legislación laboral, el pago de los salarios adeudados y una revisión del sistema de visados religiosos, considerado vulnerable a abusos sistemáticos.
20/09/2016 10:17
14/02/2024 17:40
