02/08/2023, 17.33
VATICANO - JMJ
Enviar a un amigo

Papa: JMJ, ocasión para Europa de apertura universal. Medio ambiente, futuro, fraternidad, laboratorios de esperanza

El pontífice inauguró en Lisboa la Jornada de la Juventud con un discurso dirigido a las autoridades, El cuidado de la vida, la crítica a las leyes sobre la eutanasia, una "solución cómoda", y la "preocupación" por la contínua inversión en armamentos. Ir más allá de las fronteras, que deben ser "zonas de contacto". Nuevo impulso para una "diplomacia de paz" desde el viejo continente.

 

Lisboa (AsiaNews)- La Jornada Mundial de la Juventud debe ser una ocasión  de “apertura universal” para el “viejo continente, o anciano continente [añadió improvisando]”, porque “el mundo necesita la verdadera Europa”, dijo el Papa Francisco en su encuentro con las autoridades portuguesas en el Centro Cultural de Belém en Lisboa, el primero de los numerosos actos programados para estos días con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. Partiendo del evento mundial con los jóvenes en tierra lusitana -que debió aplazarse un año debido a la pandemia de Covid-19- el pontífice retomó muchos de los temas centrales de su pontificado: el medio ambiente, el cuidado de la creación y "casa común", la apertura y la acogida capaces de derribar muros y fronteras, que deben ser “zonas de contacto”, invertir en los los niños y no en armas, y “los tres laboratorios de esperanza en los que podemos trabajar todos unidos: el medio ambiente, el futuro y la fraternidad”.

La XXXVII Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa, que se está desarrollando entre el 2 y el 6 de agosto, es el 42º viaje internacional del pontífice argentino y ha convocado a más de un millón de jóvenes de los cinco continentes. Antes de partir, el Papa saludó -como ya es habitual desde hace tiempo- a un grupo de personas en la residencia de Casa Santa Marta, acompañadas por el limosnero Card. Konrad Krajewski. Entre ellas también había algunos jóvenes, explica una nota vaticana, que “están viviendo en una comunidad de recuperación y por eso no pueden participar en la Jornada Mundial de la Juventud”.

En su discurso a las autoridades, el Papa dijo que estaba "feliz" por el viaje a Lisboa, ciudad donde se firmó el tratado de la UE de 2007 y a la que describió como una "ciudad de encuentro, que comprende diversos pueblos y culturas" y ahora "se hace aún más universal. Se convierte, en cierto sentido, en la capital del mundo, y pone de manifiesto el carácter cosmopolita de Portugal, que hunde sus raíces en el deseo de abrirse al mundo y explorarlo, navegando hacia nuevos y más amplios horizontes”. Desde la extrema periferia occidental, el pontífice quiso así señalar el rol de Europa que el mundo necesita, es decir, "de puente y de pacificador, en su parte oriental, en el Mediterráneo, en África y en Oriente Medio". “De esta manera -explicó- Europa podrá aportar, en el escenario internacional, su originalidad específica, que se definió en el siglo pasado cuando, desde el crisol de los conflictos mundiales, hizo saltar la chispa de la reconciliación, haciendo realidad el sueño de construir el mañana con el enemigo de ayer, para recorrer caminos de diálogo e inclusión, desarrollando una diplomacia de paz que extinga los conflictos [el Papa recordó en forma improvisada la guerra en Ucrania] y suavice las tensiones, capaz de captar los más mínimos indicios de distensión y de leer entre las líneas más torcidas".

Francisco recordó después "con preocupación" tantos lugares donde "continuamente se invierten fondos en armas en vez de hacerlo en el futuro de los hijos". "Sueño -afirmó- con una Europa corazón de Occidente, que utilice su ingenio para apagar focos de guerra y encender luces de esperanza" y que sepa "reencontrar su alma joven [...], una Europa que incluya pueblos y personas, sin perseguir teorías ni colonizaciones ideológicas" y que sepa abrevar "de los padres fundadores". Francisco se refirió después al océano, "inmensa extensión de agua" que recuerda "los orígenes de la vida". En el mundo desarrollado de hoy -dijo- paradójicamente se ha convertido en una prioridad defender la vida humana, puesta en peligro por derivas utilitaristas que la usan y la descartan. Pienso en tantos niños no nacidos y ancianos abandonados a su suerte, en la dificultad para acoger, proteger, promover e integrar a los que vienen de lejos y llaman a la puerta, en la soledad de tantas familias que luchan para traer al mundo y criar a sus hijos”.  La crítica también atacó las "sofisticadas leyes sobre la eutanasia", como "el acceso fácil a la muerte, una solución cómoda, que parece dulce pero en realidad es más amarga que las aguas del mar".

El pontífice habló luego directamente a los "jóvenes de todo el mundo que cultivan el deseo de unidad, paz y fraternidad" y que "nos impulsan a realizar sus sueños de bien". A diferencia de los que salen a las calles para "gritar su rabia", las chicas y muchachos que participan en la JMJ invitan a "compartir la esperanza del Evangelio". Y si en muchas partes hoy se respira un clima de protesta e insatisfacción, tierra fértil para populismos y teorías conspirativas, la Jornada Mundial de la Juventud -añadió- es una oportunidad para construir juntos [...] y navegar juntos hacia el futuro".

El encuentro de Lisboa, bajo el lema "María se levantó y partió sin demora", en la tierra elegida por la Virgen para sus las apariciones en Fátima, es también una oportunidad que nos lleva a imaginar "tres laboratorios de esperanza en los que podemos trabajar todos unidos: el medio ambiente, el futuro, la fraternidad”. Sobre el tema del medio ambiente recordó "los océanos que aumentan su temperatura y los fondos marinos" que "sacan a la superficie la basura con la que hemos contaminado nuestra casa común". Estamos convirtiendo vastas reservas de vida en enormes basurales de plástico". El segundo laboratorio, el futuro, es el de los jóvenes que tienen que enfrentarse a "tantos factores" que los desalientan: la falta de trabajo, el ritmo frenético, el aumento del costo de la vida, la dificultad para encontrar un hogar y el miedo a formar una familia y traer niños al mundo. “En Europa y, más en general, en Occidente, asistimos -advirtió el Papa- a una triste fase descendente de la curva demográfica”. Para esta crisis hace falta "la buena política", que es capaz de "generar esperanza". Porque la política no está llamada a ejercer el poder, sino a darle a las personas el poder de la esperanza. Está llamada, hoy más que nunca, a corregir los desequilibrios económicos de un mercado que produce riqueza, pero no la distribuye”. El tercer y último laboratorio es el de la "fraternidad" -un tema central de Francisco- que "los cristianos aprendemos del Señor Jesús". Porque, como decía Saramago, 'lo que da verdadero sentido al encuentro es la búsqueda, y es preciso andar mucho para alcanzar lo que está cerca' (Todos os nomes, 1997)”. “En esto también -concluye el Papa-  los jóvenes nos dan el ejemplo con su grito de paz y su deseo de vida, que nos llevan a derribar las rígidas vallas de pertenencia erigidas en nombre de las diferentes opiniones y creencias. He sabido que aquí hay muchos jóvenes que cultivan el deseo de hacerse cercanos; pienso en la iniciativa Missão País, que lleva a miles de jóvenes a vivir en el espíritu del Evangelio experiencias de solidaridad misionera en las zonas periféricas, especialmente en los pueblos del interior del país, donde van a visitar a muchos ancianos que están solos”.

El viaje prácticamente coincide con el décimo aniversario del primer viaje internacional de Francisco, que también fue a una JMJ (Río de Janeiro en julio de 2013), a la que siguieron las Jornadas Mundiales de la Juventud de Cracovia en 2016 y de Panamá en 2019. El programa de este año es intenso. Hoy comenzó con el saludo y discurso a las autoridades portuguesas en el Centro Cultural de Belém, y concluyó con el rezo de vísperas junto con el clero local en el Real Monasterio de Santa María de Belém. Mañana será el encuentro con los jóvenes universitarios y la bendición de la primera piedra del Campus Veritatis y, por la tarde, la primera de las grandes citas con las chicas y muchachos en el parque Eduardo VII. El 4 de agosto será la confesión de los jóvenes en el Jardín Vasco da Gama, rebautizado en esta JMJ como "Parque del Perdón", y el vía crucis a las 18. Fátima será el corazón de la mañana del 5 de agosto, con la visita a la Capilla de las Apariciones, y por la tarde el momento más esperado: la vigilia de oración con los jóvenes en tres momentos en el Parque do Tejo, a la que seguirá un discurso, la eucaristía y la bendición. El 6 de agosto, último día, la Misa será nuevamente en el Parque do Tejo con la entrega de las cruces y el anuncio del lugar y año de la próxima JMJ.

 

TAGs
Enviar a un amigo
Vista para imprimir
CLOSE X
Ver también
La JMJ de Seúl, una ocasión de "paz y fraternidad" para Asia (y el Norte)
07/08/2023 14:11
JMJ, Papa a los jóvenes de Lisboa: ‘Símbolo de paz en el mundo. No tengan miedo’
06/08/2023 13:50
Lisboa: los católicos de Bangladés descubren la "patria" de la fe en la JMJ.
05/08/2023 13:38
Lisboa: la JMJ "entusiasta" de los jóvenes católicos chinos (y turcos) con el Papa
04/08/2023 13:36
Lisboa, jóvenes de la India y Pakistán: la JMJ, una "experiencia única" de encuentro
03/08/2023 12:21


Newsletter

Suscríbase a la newsletter de Asia News o cambie sus preferencias

Regístrese
“L’Asia: ecco il nostro comune compito per il terzo millennio!” - Giovanni Paolo II, da “Alzatevi, andiamo”