Phnom Penh ratifica el tratado sobre el derecho del mar (pensando en Bangkok)
La votación para decidir la adhesión a la CNUDM se ha concretado tras cuarenta años de aplazamientos y de cara a un nuevo frente con Tailandia relacionado con los yacimientos en disputa frente a la costa de la isla de Koh Kood. En 2001 Thaksin Shinawatra había firmado un acuerdo con Hun Sen para una explotación conjunta que nunca se concretó y que hoy se cuestiona en Bangkok. La relación con el arbitraje de 2016 sobre la "línea de nueve puntos" por la cual Beijing reclama amplias áreas del Mar de China Meridional.
Milán (AsiaNews/Agencias) - Después de más de cuarenta años, Phnom Penh ha decidido en estos días ratificar la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM), el tratado que se firmó en 1982 bajo la égida de la ONU, el cual establece un régimen global de leyes sobre los océanos y mares, y regula las aguas territoriales y el uso de los recursos. A pesar de haberlo firmado en 1983, Camboya era el único país de la ASEAN que nunca lo había ratificado. Pero el 16 de enero la quinta sesión de la Asamblea Nacional de Phnom Penh votó una medida en este sentido y pronto será también aprobado por el Senado.
No resulta difícil ver que este cambio de postura es un efecto colateral de la disputa con Tailandia, que ha enfrentado a los dos ejércitos en los últimos meses por la cuestión de las zonas fronterizas, disputa que en ambas partes ha sido explotada con fines nacionalistas. El último brote de combates - que causó decenas de víctimas en ambos frentes - terminó con un alto el fuego acordado el pasado 27 de diciembre. Pero miles de personas siguen desplazadas en las zonas afectadas por el conflicto y la negociación política entre Bangkok y Phnom Penh tiene dificultades para despegar, en parte debido a la superposición con la campaña tailandesa para las elecciones que se celebrarán el 8 de febrero.
En este contexto, la decisión de Camboya de ratificar la CNUDM parece más bien un nuevo intento de internacionalizar la crisis, sobre todo teniendo en cuenta el tema del mar, otro ámbito en el que existen cuestiones abiertas entre los dos países. Ya durante los días de combates más intensos se había hablado de la posibilidad de que la Armada tailandesa cerrara el Golfo de Tailandia e interrumpiera las vías de comunicación marítimas de Camboya, aunque Bangkok lo desmintió.
Pero el problema es mucho más amplio y deriva del hecho de que el tratado franco-siamés de 1907 no definía ninguna frontera marítima entre el entonces Siam y Camboya. Por eso históricamente ambos países reclaman la isla de Koh Kood (que actualmente se encuentra bajo la soberanía de Tailandia) y - sobre todo - cerca de 26 mil kilómetros cuadrados de aguas circundantes en una zona que, según estudios, podría ser apta para la explotación petrolera en alta mar. En 2001 el gobierno tailandés de Thaksin Shinawatra, en buenas relaciones con el líder camboyano Hun Sen, había intentado resolver la cuestión mediante un acuerdo - el Memorándo de Entendimiento 44 - para la explotación común de los yacimientos por parte de los dos países. Pero ese acuerdo quedó en letra muerta. Y ahora los círculos nacionalistas de Tailandia presionan de manera cada vez más insistente para que sea revocado.
A eso se debe la decisión de Phnom Penh, que sabe muy bien que no puede competir con la Armada tailandesa y trata de jugar la carta de la CNUDM para proteger lo que considera sus derechos.
Pero la cuestión también tiene otra vertiente importante: el tema de las Zonas Económicas Exclusivas es un tema candente en el vecino Mar de China Meridional debido a la posición de China, que aplica unilateralmente a su frontera marítima lo que denomina “línea de nueve puntos”. Este es el origen del litigio con Filipinas, que en los últimos tiempos ha llevado a numerosas demostraciones de fuerza en el mar. Pero Beijing también reclama como propias islas, atolones y zonas off-shore que se encuentran dentro de las Zonas Económicas Exclusivas de Vietnam, Malasia y Brunéi (así como frente a la “isla rebelde” de Taiwán). Estos países recurrieron precisamente a la CNUDM para que realizara un arbitraje que en 2016 estableció que la “línea de nueve puntos” adoptada por Beijing no tiene ningún fundamento jurídico. La República Popular China - a pesar de haber ratificado la CNUDM en 1996 y haber reafirmado recientemente su apoyo al multilateralismo - no ha reconocido nunca esta sentencia y actúa conforme a lo que considera sus propias fronteras marítimas.
Hasta el momento Camboya había jugado a favor de Beijing dentro de la Asean, y había aprovechado su falta de ratificación de la CNUDM para bloquear cualquier toma de posición común respecto al arbitraje de 2016. Pero ahora - precisamente cuando Filipinas tiene la presidencia del organismo que reúne a los países del sudeste asiático -, será más difícil para Phnom Penh rechazar una decisión de un organismo al que pretende apelar para resolver su litigio con Tailandia.
23/02/2024 17:28
