08/09/2015, 00.00
MEDIO ORIENTE
Enviar a un amigo

Crisis de Siria: Los países del Golfo cierran sus puertas a los refugiados. Llamamiento a la paz del enviado especial de la ONU

De las naciones árabes ninguna política de acogida para los refugiados que huyen de la guerra. Posibles desequilibrios demográficos y el miedo a la "infiltración" de las tropas de Assad mantienen las fronteras selladas. Experto Rusi: las demandas de los diplomáticos occidentales no son escuchadas. Staffan de Mistura: sin paz no se acabará el éxodo de refugiados.

Beirut (AsiaNews / Agencias) - Los países del Golfo han cerrado sus puertas a los cientos de miles de inmigrantes que huyen de la guerra en Siria. Arabia Saudita, Bahrein, Kuwait, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, los más cercanos por sensibilidad, cultura y religión, no quieren por ahora la promoción de políticas de acogida para los refugiados. En estos días las imágenes de sirios que se congregan a lo largo de las fronteras con Europa, hacinados en las estaciones de tren y autobús, y las fotos del cadáver del pequeño Aylan tumbado en la playa han dado la vuelta al mundo, creando profunda indignación y conmoción. En Occidente hay preguntas acerca de las políticas adoptadas para responder a la emergencia causada por la guerra - también apoyada y combatida por algunos países europeos y los Estados Unidos - mientras la crisis se agudiza; Los países árabes están cerrando sus fronteras para evitar "una invasión".

A nivel individual organizaciones humanitarias y ciudadanos de los países del Golfo han asignado cientos de miles de dólares para responder a la crisis de los migrantes de Siria. Los trabajadores de las empresas petroleras como Qatar Petroleum, recuerda el analista Michael Stephens, del Royal United Services Institute (Rusi), con sede en Doha, han donado parte de su salario. Sin embargo, asegurar comida y alojamiento "era una solución al problema de ayer", pero hoy el problema es garantizar "a cientos de miles de personas un lugar para vivir".

En un análisis publicado en la BBC, el experto del Rusi advierte que de los Estados del Golfo no ha surgido "una política concreta" en términos de aceptación y sólo algunos trabajadores inmigrantes con permiso de residencia habitual pueden cruzar hasta ahora las fronteras de algunas de esas naciones. Sobre todo Arabia Saudita, que ha recibido 500 mil sirios en 2011, cuando estalló la revuelta contra el presidente Bashar al-Assad, y que luego se convirtió en una guerra en varios frentes.

Entre las razones de este cierre, estaría el temor de los gobiernos de la región - especialmente Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos – de una entrada de "potenciales partidarios de Assad" dentro de sus fronteras. A esto se añade el peligro de una "posible desequilibrio demográfico" en los países donde las relaciones entre los diferentes grupos étnicos, religiosos y sociales han sido siempre un tema sensible dentro de la maquinaria del Estado. "Los países del Golfo funcionan de esta manera - explica el Profesor Stephens - con una alta rotación de la mano de obra de alta y baja cualificación". Esto permite a la población indígena árabe "mantener su estatus dominante", rechazando posibles invasiones "de árabes de otros países o de los trabajadores del sur de Asia".

Por esta razón la idea de "miles de extranjeros entrando", continúa, "sin un trabajo o una fecha para el regreso" a casa, es una perspectiva "un poco incómoda para los países del Golfo". Por otra parte, concluye el investigador Rusi, la élite gubernativa del área creen que "este lío" no se habría presentado "si Occidente hubiera resuelto hace tiempo la cuestión Assad" y ahora "las demandas de los diplomáticos occidentales son propensas a caer en saco roto".

Mientras tanto, en este momento continúa el trabajo del enviado especial de la ONU para Siria Staffan de Mistura, quien advierte que "si la comunidad internacional no logra en breve" un acuerdo de paz, habrá "muchos más miles de refugiados". El único ganador de este conflicto de cinco años que ya ha causado casi 250 mil víctimas, agregó el diplomático, es "Daesh", el acrónimo árabe utilizado para llamar el Estado islámico. Cuando "hasta un millón de personas que viven en el oeste de Siria están potencialmente en riesgo", confirmó, y se podrían agregar a la masa que ya en las últimas semanas están a las puertas de la Unión Europea. Después 11 millones de personas desplazadas y cuatro millones de refugiados, concluye de Mistura, "es el momento de encontrar una solución... de lo contrario no habrá más un sirio".

Enviar a un amigo
Vista para imprimir
CLOSE X
Ver también
Lee Ming-cheh, el activista taiwanés arrestado en China, es llevado a juicio
07/09/2017 15:00
El p. Samir: Los sirios buscan “corazón y derechos” en Europa, no en los países del Golfo
11/09/2015
Gregorio III: Cristianos del Medio Oriente, ¡no emigren!
27/12/2013
Las guerras en Medio Oriente y en el Norte de Africa privan a 13 millones de niños de su derecho a estudiar
03/09/2015
Terrorismo y migrantes: las dirigencias en Oriente Medio chantajean a Europa
20/06/2017 14:01