11/05/2026, 17.16
IRAK
Enviar a un amigo

Bases secretas y el futuro del gobierno: las repercusiones iraquíes de la guerra entre EE. UU. e Irán

Teherán acusa al primer ministro designado, al-Zaidi, de estar demasiado alineado con las posiciones estadounidenses. Funcionarios hablan de un "veto" de la República Islámica y presiones sobre el frente chiíta. Se espera la visita de representantes de Washington para supervisar la formación del gobierno. Rumores sobre una base secreta israelí en el oeste del país.

Bagdad (AsiaNews) - Iraq vuelve a ser campo de batalla en la guerra entre Israel e Irán, como se desprende de las crónicas locales y regionales de estos días, mientras el país se esfuerza por alcanzar un acuerdo entre las diversas facciones para lograr la formación de un nuevo (y esperado) gobierno tras el nombramiento del primer ministro designado, Ali al-Zaidi. Uno de los motivos de tensión estaría relacionado precisamente con la elección del jefe del Ejecutivo, al que la República Islámica acusa de estar demasiado alineado con las posiciones estadounidenses. El empresario de 41 años, que acaba de ingresar en la arena política y carece de una base de apoyo autónoma, aunque se presenta como una figura de mediación en el bando chiíta, habría recibido recientemente una invitación del presidente de EE. UU., Donald Trump, para visitar Washington, así como un fuerte respaldo de la Casa Blanca cuando el presidente estadounidense declaró que "Estados Unidos lo apoya incondicionalmente", siempre que excluya a las milicias proiraníes y limite la influencia de su vecino. Una exigencia que, naturalmente, resulta poco grata para Teherán.

Con respecto al armado del próximo Ejecutivo, dos altos funcionarios de Bagdad informaron ayer que un "veto" de Irán habría obstaculizado, si no congelado, los esfuerzos en curso. La reacción de los ayatolás se debió a la decisión —en respuesta a las presiones estadounidenses— de los nuevos líderes de excluir del Ejecutivo a los representantes de facciones armadas pro-Teherán. Consultados por Asharq Al-Awsat, confirmaron que la República Islámica había solicitado al Marco de Coordinación chiíta "abstenerse de votar a favor de un gabinete" que "perjudique" la influencia y las relaciones "con sus aliados". Esta exigencia fue planteada inmediatamente después de la visita sorpresiva a la capital iraquí de Esmail Qaani, comandante de la Fuerza Quds iraní, el brazo exterior del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución (Pasdaran).

Este nuevo frente de conflicto en suelo iraquí entre Teherán y Washington coincide con una fase de estancamiento de las negociaciones de paz para poner fin a la guerra del Golfo, desencadenada por el ataque estadounidense e israelí contra la República Islámica. En estos días, ambos bandos han rechazado las propuestas de la contraparte y parece difícil alcanzar un plan eficaz de mediación y acuerdo. Según los funcionarios iraquíes, Irán intenta impedir que Iraq forme un "gobierno puramente estadounidense", frente a las presiones de EE. UU. sobre Bagdad para que frene las actividades de las facciones armadas proiraníes.

Según la Constitución iraquí, un primer ministro designado tiene "solo" 30 días para presentar un equipo de gobierno al Parlamento para el voto de confianza. El tiempo apremia, ya que varios parlamentarios viajarán a Arabia Saudita para el Hajj, la principal peregrinación a La Meca, lo que privaría a la Asamblea del quórum necesario para la votación.

Mientras tanto, en los  próximos días se espera la llegada de funcionarios estadounidenses a la capital iraquí para asegurarse de que no surjan "acuerdos alternativos" para la formación del gobierno, factor que habría desencadenado el "veto" de Irán. Uno de los funcionarios iraquíes citó a un miembro destacado del Marco de Coordinación, quien describió la implicación de Estados Unidos en la formación del gobierno como "sin precedentes". Advirtió, además, que las diferencias podrían transformarse en un "conflicto abierto" entre Washington y Teherán, preocupación que habría  aumentado con la llegada de Qaani a Bagdad antes que los funcionarios estadounidenses. Las condiciones no se limitan al gobierno, sino que incluyen restricciones a las redes económicas y políticas de las facciones iraquíes con Teherán, en particular en temas relacionados con los recursos hídricos, el petróleo y la independencia en la toma de decisiones políticas.

Otro frente de conflicto interno en Iraq está relacionado con las revelaciones que publicó el Wall Street Journal (WSJ) el fin de semana pasado, según las cuales Israel habría establecido un puesto de avanzada clandestino en el desierto occidental de Irak antes de atacar a Irán. La revelación del diario se remite a información reservada proveniente de funcionarios estadounidenses (y otras fuentes secretas) que conocerían a fondo el asunto. El periódico reveló que el enclave en territorio iraquí servía como centro logístico para las operaciones de los aviones de combate con la estrella de David, además de alojar fuerzas especiales y equipos de búsqueda y rescate. Por otra parte, las fuerzas israelíes habrían lanzado ataques aéreos para impedir que las tropas iraquíes se aproximaran al lugar, ubicado en la zona occidental de Al-Thubanah, en la provincia de Nayaf.

El uso del territorio iraquí en los conflictos de la región, especialmente en el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán, no es nuevo, como lo demuestran algunos hechos que afectaron sobre todo a la región del Kurdistán. Sin embargo, la presencia de una base israelí se convierte en un factor adicional de tensión y enfrentamiento, que va más allá del problema (ya conocido) de la permeabilidad del territorio a la injerencia extranjera. Un asesor del primer ministro saliente, Mohammed Shia al-Sudani, negó ayer que el Estado judío pudiera operar una base militar secreta dentro de Iraq. Recordó asimismo un incidente mortal que se produjo en marzo en el desierto de Nayaf, señalando que estuvo relacionado con un intento de recuperar un objeto "caído del cielo" durante el conflicto regional.

En declaraciones a la televisión Al Hadath, Hussein Allawi explicó que el pasado 5 de marzo una fuerza no identificada ingresó en el desierto para recuperar un objeto igualmente no especificado. Las fuerzas de seguridad iraquíes se dirigieron al lugar debido a que un pastor informó sobre actividades inusuales. La operación se saldó con la muerte de un soldado iraquí y dos heridos. Más leña al fuego en un país que, desde la invasión estadounidense de 2003 y la posterior caída del rais Sadam Husein, lucha por encontrar estabilidad y autonomía frente a las potencias regionales y globales.

 

TAGs
Enviar a un amigo
Vista para imprimir
CLOSE X
Ver también
Musulmana, ex radical: Riad y el salafismo (wahabí) un peligro para el islam y para el mundo
17/12/2016 13:14
Diplomacia, comercio e Irán, los temas centrales de la ‘histórica’ visita de Lapid a los Emiratos
29/06/2021 12:30
Nuevos atentados contra intereses estadounidenses en Irak
08/07/2021 11:25
Hasta en Cisjordania colonizan negocios del Golfo (con el yerno de Trump)
17/03/2025 12:15
De Gaza a Teherán, el juego (diplomático) saudí por la supremacía en el Golfo
18/02/2025 11:16


Newsletter

Suscríbase a la newsletter de Asia News o cambie sus preferencias

Regístrese
“L’Asia: ecco il nostro comune compito per il terzo millennio!” - Giovanni Paolo II, da “Alzatevi, andiamo”