Colombo: familias y docentes contra las reformas en la educación
Los cambios en el sistema educativo que lleva adelante el gobierno de Sri Lanka están provocando fuertes protestas de docentes, sindicatos y académicos. Las críticas se centran en los errores en el material didáctico y los costos adicionales que recaen sobre las familias, en un país que sigue marcado por las dificultades económicas y los daños causados por los recientes fenómenos climáticos.
Colombo (AsiaNews) - Las reformas del sistema educativo que ha propuesto el gobierno de Sri Lanka están provocando una creciente ola de críticas y protestas de docentes y sindicatos, que presionan al Ejecutivo para que abra un debate serio sobre los riesgos para la seguridad de los menores, el aumento de las desigualdades y los costos adicionales que impone a las familias.
Las nuevas reformas deberían afectar principalmente a los alumnos de primer grado de la escuela
primaria y primer año de secundaria a partir de este año, aunque la introducción de los cambios en la escuela secundaria ha sido aplazada hasta 2027 debido a las protestas. El proyecto establece un currículo modular y centrado en el alumno, con mayor énfasis en las competencias prácticas y el uso de dispositivos tecnológicos.
Sin embargo, los sindicatos de docentes afirman que los nuevos módulos didácticos introducidos por el Ministerio de Educación presentan graves deficiencias. En algunos casos, en vez de revisar el programa se han eliminado algunas páginas de manera fragmentaria, mientras que otros materiales ya están circulando entre tutores y profesores privados, y plantean dudas sobre la gestión de los contenidos.
La semana pasada Sajith Premadasa, líder del partido opositor Samagi Jana Balawegaya (SJB), denunció en el Parlamento un “grave error” que se encuentra en un libro de texto de budismo, en el que se habría utilizado el Ashoka Chakra, símbolo vinculado al emperador Ashoka, en vez del Dharmachakra, la rueda que representa las enseñanzas de Buda. Premadasa señaló que la imagen que se encuentra en el manual ni siquiera coincide con la del símbolo oficial del Estado, y pidió al ministro de Educación que se corrija inmediatamente el error.
También hay críticas provenientes del mundo académico. En una conferencia de prensa en Colombo, Ayomi Irugalbandara, docente de la facultad de Ciencias de la Educación de la Open University of Sri Lanka, afirmó que las reformas parecen inspiradas en modelos educativos extranjeros y no prestan verdadera atención a las condiciones sociales y culturales locales. En particular, la docente cuestionó la idea de integrar el uso de las redes sociales en los programas escolares y señaló que en otros países se está yendo en la dirección contraria, restringiendo el acceso a las plataformas digitales a los menores de 15 años.
Otros temores se refieren al uso de las tecnologías digitales en los nuevos programas. El coordinador de la Inter-University Students’ Federation, Madushan Chandrajith, denunció que el módulo de Information and Communication Technology (ICT) para sexto grado incluye códigos QR que remiten a un controvertido canal de YouTube. “Se deben establecer mecanismos claros de responsabilidad para todos los contenidos vinculados a plataformas digitales que se utilizan en las escuelas”, exigió.
En el plano económico, Duminda Nagamuwa, secretario del Workers’ Struggle Centre, afirmó que muchas familias no pueden asumir los costos adicionales que suponen las reformas. “Con el nuevo sistema – declaró – se pide a los padres que compren smartphones o tablets para que sus hijos puedan acceder a los contenidos didácticos mediante códigos QR. Para la mayoría de las familias esto resulta sencillamente imposible”. Nagamuwa reclamó que, pese a todo, el gobierno sigue adelante con las reformas ignorando la oposición de académicos, docentes y otros actores clave.
Consultados por AsiaNews, los profesores Prashanthi Samarasinghe y Sampath Wijewardena señalaron que cualquier reforma eficaz del sistema educativo debe comenzar por la implicación directa de docentes, directores e investigadores que trabajan en contacto diario con los alumnos. “En este momento – explicaron – docentes y directivos escolares están en pie de guerra: consideran que las reformas están mal concebidas, llenas de fallas y, sobre todo, que resulta imposible aplicarlas en las condiciones actuales”.
Los dos expertos llamaron además la atención sobre la profunda disparidad en las infraestructuras de las escuelas del país. En muchos centros faltan equipos básicos como las pizarras interactivas, cuya compra a veces es financiada directamente por los padres. La situación es particularmente crítica en las zonas afectadas por el ciclón Ditwa en los últimos meses. En los distritos de Badulla, Kandy y Nuwara Eliya todavía no se han reparado numerosas escuelas y muchos alumnos no han podido reanudar regularmente las clases. “Si las reformas se aplican sin tener en cuenta esta realidad – advirtieron – se corre el riesgo de que muchos niños queden definitivamente excluidos del ciclo educativo”.
