El arresto de la activista anti-blasfemia Imaan Mazari desata huelgas y protestas en Islamabad
La abogada y activista de derechos humanos Imaan Mazari fue arrestada junto con su marido cuando se dirigía al tribunal. Ambos están involucrados en una serie de procedimientos judiciales relacionados con publicaciones en las redes sociales y manifestaciones frente a las instituciones judiciales. El arresto ha provocado huelgas de los colegios de abogados. Algunos observadores consideran que es otra señal preocupante sobre el Estado de derecho y la libertad de expresión en Pakistán.
Islamabad (AsiaNews) – El arresto de la abogada y activista de derechos humanos Imaan Mazari y su marido, el abogado Hadi Ali Chattha, ha vuelto a despertar alarma sobre el estado de las libertades fundamentales en Pakistán. Ambos fueron detenidos el viernes por la policía en Islamabad cuando se dirigían al tribunal, en una operación que provocó la inmediata reacción de las asociaciones de abogados y amplios sectores de la sociedad civil.
El arresto se inscribe en el marco de varios procesos judiciales pendientes. Mazari y Chattha debían comparecer ante un tribunal de primera instancia en un caso relacionado con publicaciones en las redes sociales, por los cuales su libertad bajo fianza había sido revocada a principios de mes y se habían emitido órdenes de arresto en virtud de la Prevention of Electronic Crimes Act. Por otro lado, la pareja está involucrada en otro proceso diferente relativo a protestas y enfrentamientos que se produjeron en los últimos días fuera de la sede de la Asociación de abogados y cerca de la Corte Suprema de Islamabad, un caso que ha sido asumido por un Tribunal antiterrorista. En los días previos al arresto, Mazari y Chattha habían pasado tres noches consecutivas en las oficinas del presidente de la Asociación forense de la Corte Suprema de Islamabad y declararon que temían un arresto inminente.
La noticia de la detención desató la protesta inmediata de los colegios de abogados, que anunciaron una huelga en señal de disenso. Shireen Mazari, madre de Imaan y ex ministra federal, también confirmó los arrestos y en una serie de mensajes publicados en X denunció graves irregularidades. “Fascismo en su apogeo”, escribió, y compartió videos que mostraban a los agentes de policía persiguiendo e interceptando el vehículo de los dos abogados. Shireen Mazari denunció que en el momento del arresto no se habría presentado el First Information Report y que la pareja habría sido conducida a lugares inicialmente no revelados. También denunció el uso de la fuerza durante la detención y afirmó que ambos fueron presentados ante el Tribunal Antiterrorista sin que pudiera consultar oportunamente con sus abogados.
Pocas horas antes del arresto, Imaan Mazari había hecho declaraciones en un canal de información en las redes sociales y afirmó que no temía ser detenida, pero exigía que las autoridades actuaran “de manera rigurosa, en el respeto de la Constitución y de la ley”. El viernes por la mañana añadió que estaba dispuesta a enfrentar una larga pena de prisión, “incluso hasta 14 años”, siempre que se le garantizara el debido proceso. “Dígannos cuáles son nuestros crímenes”, había afirmado, y explicó que había pedido al tribunal que hiciera públicos los cargos. “No permitiremos ninguna violación de nuestros derechos constitucionales”.
En declaraciones a AsiaNews, Samson Salamat, presidente del Rwadari Tehreek, criticó duramente lo sucedido. “Lamentablemente el líder del negocio de la blasfemia, Rao Abdul Raheem, está libre, mientras que Imaan Mazari, la voz de los oprimidos, es arrestada”, declaró. “En nuestro país, el responsable de la tragedia de la Army Public School, donde murieron 142 estudiantes y profesores inocentes, se encuentra prófugo, mientras que el profesor Junaid Hafeez todavía está en la cárcel desde hace años por falsas acusaciones de blasfemia”. Salamat recordó también el linchamiento de Mashal Khan y los ataques de Jaranwala, donde “incendiaron 26 iglesias y cientos de casas, y todos los imputados fueron puestos en libertad bajo fianza”. “Es una vergüenza para nuestro país que solo voces sanas como Imaan Mazari y otros activistas de derechos humanos deban sufrir crueldad y amenazas”, añadió.
También fue dura la reacción de Aslam Taseer, activista y escritor, quien calificó el arresto de “vergonzoso”. “Condenamos firmemente el arresto ilegal y arbitrario de la pareja. Este flagrante abuso de poder es un ataque contra la justicia, las libertades fundamentales y el Estado de derecho”, afirmó. “Quienes alzan la voz por los derechos humanos son saboteados por el Estado, no es una buena señal para ninguna democracia. Tener opiniones diferentes y luchar legalmente por los derechos no es un crimen”.
En la misma línea, Saad Raja, analista político en las redes sociales, también habló con AsiaNews. “Imaan Mazari es una voz lúcida y poderosa contra las acusaciones ilícitas de blasfemia y las personas desaparecidas en Pakistán”, dijo. “Tenemos que agradecer al Estado: al arrestarla, ha dado más fuerza y visibilidad a su voz. Tarde o temprano recuperará la libertad, pero ahora será escuchada y admirada por muchas más personas”. Raja añadió: “Imaan Mazari es un rostro amable en este país. Nunca ha insultado a nadie ni dirige una organización armada, sino que expresa sus opiniones políticas, ejerciendo sus derechos. Está luchando contra las acusaciones de blasfemia y se ha convertido en una esperanza para 400 familias víctimas directas de este sistema. No tiene armas: lucha por la Constitución y por la justicia en el país”.