El avión que se estrelló contra el rascacielos de Beijing: China no da explicaciones
El 26 de junio, un pequeño avión monomotor en el que solo viajaba un (o una) piloto se estrelló contra la CITIC Tower, el rascacielos más alto de la capital china. Trece personas resultaron heridas. Pero la información sobre el accidente en las redes sociales desapareció en pocas horas, como ocurre siempre con este tipo de incidentes en China. Esto dio lugar a especulaciones que difícilmente encontrarán respuesta.
Beijing (AsiaNews) - La tarde del viernes 26 de junio un pequeño avión monomotor se estrelló contra la CITIC Tower, el rascacielos más alto de Beijing. El impacto, que se produjo a las 17:55 (hora local), destrozó varios ventanales del edificio y provocó la caída de fragmentos y escombros desde más de 500 metros de altura sobre la calle.
Bomberos y ambulancias acudieron rápidamente al lugar. Sin embargo, poco después, era como si el accidente nunca hubiera ocurrido. En cuestión de pocas horas, las publicaciones, fotografías y videos del choque desaparecieron de las redes sociales chinas. Los agentes de policía presentes en el lugar impidieron que los transeúntes fotografiaran la escena y requirieron a quienes ya habían tomado imágenes que las borraran. Un repartidor relató a Reuters que había grabado al avión incrustado en el lateral del edificio, pero que luego eliminó el video por temor a represalias. Al realizar una búsqueda con el nombre del edificio en Xiaohongshu —la plataforma local conocida también como RedNote— solo aparecían contenidos publicados el día anterior, lo que demostraba que las autoridades chinas habían borrado las publicaciones más recientes sobre el asunto.
Incluso la televisión estatal CCTV, cuya sede se encuentra justo enfrente del lugar del accidente, no hizo mención alguna de lo ocurrido en los informativos de la noche del viernes. Esta es una práctica habitual en China: cuando ocurren incidentes de este tipo, la información se censura de inmediato y, en todo caso, se dosifica en las horas posteriores, especialmente tras una primera filtración de noticias.
Las autoridades chinas demoraron casi 24 horas en hacer una declaración oficial deliberadamente vaga. El gobierno del distrito de Chaoyang de Beijing, a través de un comunicado publicado en WeChat, confirmó que “un avión ligero monomotor de dos plazas se estrelló contra un edificio de gran altura” cerca de la Tercera Circunvalación Este. El (o la) piloto, único ocupante de la aeronave, murió en el impacto, y trece personas resultaron heridas en tierra, añade la declaración oficial. Las circunstancias del accidente, continúa el texto, "están siendo investigadas por las autoridades competentes”. En el comunicado no se menciona el nombre del edificio ni se revela el nombre de la persona que pilotaba la aeronave, de quien ni siquiera se indicó el sexo.
¿Qué falló?
La CITIC Tower —conocida también como “China Zun”, por el nombre de un antiguo tipo de vasija china en la que se inspira la forma del edificio— es un rascacielos de 108 pisos y 528 metros de altura; desde 2018 es el edificio más alto de Beijing y uno de los diez más altos del mundo. Allí se encuentra la sede central de CITIC Group, uno de los mayores conglomerados financieros estatales de China, así como las oficinas de gigantes tecnológicos e instituciones financieras internacionales. A pocos minutos a pie se encuentran varias embajadas, como la del Reino Unido y la de Vietnam. Pero el rascacielos también está a solo siete kilómetros de Zhongnanhai, el complejo fuertemente custodiado donde viven y trabajan el presidente Xi Jinping y la cúpula del Partido Comunista Chino.
El espacio aéreo sobre Beijing es uno de los más rígidamente controlados del mundo. Para volar una avioneta en la capital se requiere una autorización previa tanto de la Administración de Aviación Civil de China como de la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación. Un vuelo sin estas autorizaciones se clasificaría como “hei fei” (literalmente “vuelo negro”), es decir, ilegal. Además, el 1 de mayo de 2026 entraron en vigor nuevas normas que prácticamente prohíben por completo los vuelos recreativos y el uso de drones civiles dentro de los límites administrativos de la ciudad.
Un expiloto explicó a Financial Times que cualquier aeronave que ingresara al espacio aéreo interno del segundo anillo de Beijing activaría de inmediato una alerta, con la posible intervención de la Fuerza Aérea militar. La CITIC Tower se encuentra justo después de la tercera circunvalación o anillo periférico, por lo que el hecho de que un pequeño avión de hélice haya logrado llegar hasta allí —aparentemente sin ser detectado ni interceptado— plantea una serie de interrogantes que han dado lugar a diversas especulaciones en línea debido a la censura ejercida por Beijing.
Las reconstrucciones del accidente
El avión involucrado en el accidente era un Sunward Aurora SA60L, una aeronave ligera de dos plazas de fabricación china. Tiene una velocidad de crucero de entre 170 y 220 kilómetros por hora y un peso máximo de despegue de unos 340 kilogramos. La matrícula, B-12PP, era visible en algunos restos captados en imágenes verificadas por varios medios internacionales, entre ellos Financial Times y Associated Press.
El avión pertenecía a Dongshi Shuangyue General Aviation, una escuela de vuelo con sede en el aeropuerto de Shifosi, en el distrito oriental de Pinggu, a unos 60 kilómetros en línea recta de Beijing. Según los datos de seguimiento de Flightradar24, reportados por el boletín en idioma chino Shuiping Jiyuan, publicado en Substack, la aeronave realizó dos vuelos el 26 de junio, día del accidente. El último registro de vuelo muestra que el avión sobrevoló durante unos minutos una zona en un radio de aproximadamente siete kilómetros del aeropuerto de Shifosi, y luego salió del espacio aéreo asignado, adoptó un rumbo constante de 270 grados (es decir, hacia el oeste) y aceleró hacia el centro de la capital. A velocidad normal de crucero, habría tardado entre quince y veinte minutos en cubrir esa distancia. La escuela, contactada por el autor del boletín informativo el mismo día del accidente, indicó que no disponía de datos sobre la identidad del piloto.
Según información publicada por el disidente chino Li Ying (más conocido como Profesor Li en X), el piloto, identificado en el registro de vuelo como “Liu Junhua, comandante”, había despegado a las 17:30 para un vuelo de entrenamiento en solitario dentro de un espacio aéreo autorizado. Diez minutos después, en lugar de aterrizar en la pista 18 como estaba previsto, la aeronave salió del área asignada y mantuvo un rumbo constante de 270 grados. Los sistemas de seguimiento habrían monitorizado a la aeronave hasta la zona de la quinta circunvalación este, tras lo cual la señal desapareció. Los intentos posteriores del aeropuerto por contactar con las torres de control y la Fuerza Aérea militar no habrían obtenido respuesta.
El caso Liu Junhua
Lo que alimenta la confusión es, sobre todo, la identidad de quien pilotaba la aeronave. A última hora de la noche del viernes, una periodista del Financial Times que se encontraba en el aeropuerto de Shifosi informó haber visto a varios agentes de policía uniformados supervisando a un grupo de hombres vestidos con trajes negros que registraban un SUV negro estacionado dentro del aeropuerto. Una búsqueda de la matrícula del vehículo, un Buick Enclave CXL, arrojó el nombre de Liu Junhua. Sin embargo, el propio Financial Times aclaró que no había podido verificar ninguna conexión entre el vehículo, su propietario y el accidente.
Una mujer llamada Liu Junhua ocupa un cargo directivo en una filial de China CITIC Bank, la rama bancaria del mismo grupo que da nombre al rascacielos contra el cual chocó el avión. Según documentos publicados en el sitio web de CITIC Wealth Management y citados por varias fuentes en chino, una Liu Junhua figura entre los cinco directores del departamento de inversiones de la empresa el 22 de junio (cuatro días antes del accidente). Otros documentos de 2023 también la señalan como responsable del área de gestión de inversiones.
La identidad del piloto y de la ejecutiva bancaria podrían coincidir, pero también es cierto que Liu Junhua es un nombre extremadamente común en China. Sin embargo, el sábado por la tarde (aparentemente en un intento de frenar las especulaciones) CITIC Wealth Management publicó un comunicado con declaraciones atribuidas precisamente a Liu Junhua sobre temas económicos y bancarios. Una desmentida indirecta de la hipótesis de que fuera ella la persona que murió en el choque. El comunicado, no obstante, no incluía ninguna fotografía ni hacía referencia explícita al accidente, lo que dio pie a una nueva ola de sospechas en las redes sociales.
También queda sin respuesta la pregunta que ha generado mayor asombro en las redes sociales chinas: ¿cómo pudo una pequeña aeronave mantener un rumbo no autorizado durante al menos quince o veinte minutos y llegar a una de las zonas más vigiladas de China, (aparentemente) sin ser interceptada?
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