04/07/2022, 15.26
MYANMAR
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El gobierno en la sombra de Myanmar hizo un llamado a la libertad religiosa

El Dr. Sasa, ministro ejecutivo de unidad nacional, pidió que terminen las atrocidades de los militares golpistas contra civiles y lugares de culto. Propuso una Constitución para la creación de un estado federal. Desde el golpe se han destruido más de 20 mil casas y lugares religiosos.

 

Rangún (AsiaNews) - “La libertad de creer es la libertad fundamental concedida a todos los seres humanos por Dios Todopoderoso. Debe ser sostenida, respetada y protegida. Eso es exactamente lo que quiere el pueblo de Myanmar”, dijo en su llamamiento Salai Maung Taing San, más conocido como Dr. Sasa, Ministro de Cooperación Internacional del Gobierno de Unidad Nacional de Myanmar, que se opone a la junta militar en el poder.

“El pueblo de Myanmar quiere tener plena libertad religiosa, la libertad de creer o no creer y la libertad de elegir su propio futuro. Cuando hablamos de libertad, estamos hablando de la libertad de elegir, la libertad de creer, la libertad de esperar, amar y vivir en paz. Libertad de educación, incluida la enseñanza religiosa. La libertad de construir y prosperar. Esas son las razones de esta revolución histórica de Myanmar, cuyo valiente pueblo lucha por la libertad y la democracia federal”, prosiguió el ministro del gobierno en la sombra, al que las Naciones Unidas consideran el ejecutivo legítimo del país.

Tras el golpe de estado del ejército birmano que derrocó al gobierno encabezado por Aung San Suu Kyi, Myanmar quedó sumido en un conflicto civil: "Solo en mayo, más de 7 mil viviendas civiles, iglesias y otros lugares de culto fueron incendiados y destruidos por los militares asesinos y las milicias civiles patrocinadas por ellos”, explicó el Dr. Sasa. “Como resultado de estas atrocidades, más de 1,2 millones de personas fueron desplazadas y quedaron sin hogar. Muchas de estas atrocidades se están produciendo en los lugares donde viven las minorías religiosas”. Desde el golpe, se destruyeron más de 20 mil edificios civiles y religiosos.

Los generales, siguió diciendo el ministro, “están utilizando la religión y la raza como armas, apoyando a grupos ultraextremistas como 'Mabata' [nuestra raza, religión y misión]. El líder del grupo extremista, Wirathu, fue calificado por la revista Time como el rostro del terror budista. Mabata ha creado varios movimientos, como el movimiento 969, que apoya abiertamente la violencia contra otras comunidades religiosas minoritarias en Myanmar y ha difundido discursos de odio contra las minorías religiosas”.

Pero eso no es todo, los militares también están “utilizando el hambre y la pobreza como arma para intimidar y destruir la libertad religiosa”, atacan a los fieles en los estados de mayoría cristiana y “a la minoría musulmana, los rohingya, en el estado de Rakhine”. Concretamente impiden que la asistencia humanitaria "llegue a las zonas de las minorías" para que no reciban "alimentos, medicinas y ayuda".

El Gobierno de Unidad Nacional ha propuesto la redacción de "una Constitución federal basada en principios democráticos que pertenezca a todo el pueblo de Myanmar, una Constitución que respete, proteja y promueva la libertad y los derechos de todos, independientemente de su raza, religión, sexo, color, lengua, origen y etnia”. Por eso, concluyó el Dr. Sasa, “el valiente pueblo de Myanmar nunca se dará por vencido, no se detendrá ni interrumpirá la lucha por la libertad y la democracia federal”.

 

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